Neon White es un juego de plataformas con una jugabilidad de shooter super frenética, llegando al nivel de que unas milésimas de segundo te hagan querer repetir el nivel. Los niveles por los que pasarás en el cielo de Neon White tendrán cada uno su temática propia y tendrás que usar las diferentes armas que el juego te ofrece para superarlas y rápido. Complácete de como este juego poco a poco te convierte en todo un profesional del speedrun.
Contexto
Neon White es el primer y único juego del desarrollador Angel Matrix, —sí, nosotros diferenciamos a los creadores de los que lo comercian— publicado en 2022 por Annapurna Interactive, siendo nominado en los Games Awards a mejor juego indie, a mejor juego de acción y a mejor debut.
Premisa
Por lo visto has muerto y ahora estás en el cielo, aunque no es lo que pensabas. No solo no recuerdas nada sino que además, tendrás que trabajar para los creyentes matando a los demonios que se han colado. El tema es que no solo tú lo estás haciendo, muchos otros Neon —así os llaman— también están metidos en el ajo y solo los mejores tendrán el derecho a permanecer en el cielo. Así que pecador, prepárate que cada segundo cuenta.
Gameplay
La jugabilidad de Neon White se centra en la eliminación de todos los enemigos a lo largo de 97 niveles en el menor tiempo posible. Para ello tendremos que usar las armas que conseguimos al derrotar a cada uno de los demonios con los que nos encontramos.
La clave está en que, a veces, no tendremos que disparar el arma, sino consumirla para beneficiarnos de su habilidad. Estas habilidades aportan mucho y no solo en cuanto a movilidad, ya que si bien una de ellas es un simple doble salto, otra es un impulso en la dirección en la que miramos que mata todo lo que toque.

Romper una plataforma para que se caigan los enemigos es una opción, igual que dispararles directamente o matarlos con tu habilidad. Eres tú el que decide cómo ahorrar tiempo y bajar tu marca.
Apartado técnico
En el rendimiento no he notado nada raro, ni tirones, ni bugs. El juego funciona bien y rápido, aunque sí que he de decir, que el juego se queda «enganchado» después de los diálogos. No es nada grave, realmente con dar al botón de acelerar se pasa, pero alguna interacción me he perdido por la tontería.
Gráficamente es una delicia, los escenarios tienen mucha personalidad que va cambiando según la zona en la que estemos. Los enemigos se diferencian claramente —aunque no hay mucha variedad está justificado—. Los diseños de las cartas y habilidades son preciosos junto a que cada personaje está diseñado para que puedas conocerlos con solo mirarlos.
Y otra cosa que no decae son los sonidos y la banda sonora. Los sonidos están meticulosamente elegidos y encajan a la perfección, acompañados de una banda sonora que te incita a no parar en ningún momento.
Lo peor
La historia
A ver, no es mala en sí, pero el modo en el que te la presentan es algo intrusivo. Digamos que el juego te pone en el punto máximo de adrenalina en cada nivel, para que luego te metan 20 diálogos entre pecho y espalda.
Sumémosle que para conocer la historia al completo tendrás que conseguir un CENTENAR de coleccionables y tenemos muchos motivos para que no te importe mucho la trama.
Como digo, la historia no es mala, es entretenida aunque algo predecible. Sin embargo, la parte jugable del juego opaca y mucho a la trama por la gran diferencia entre ellas en cuanto a ritmo.
Diálogos infinitos
El juego, en cuanto a estética, mama mucho de JRPGs como Persona y no es poco evidente. Esto realmente no tiene nada de malo, por otro lado las conversaciones con los personajes se hacen larguísimas.
Y es que volvemos al punto anterior, tener que pararte en tu punto álgido para leer cómo se tiran la ficha… —no es broma, no paran—. Qué quieres que te diga, me saca del juego, como momento cómico puntual no está mal, pero se repite hasta el cansancio.

Menús innecesarios
Sé que estoy siendo muy pesado, pero os juro que me corta todo el rollo tener que ver el menú de «lo has conseguido» cada vez que acabas una zona. Entiendo que lo hacen para que puedas rehacer las misiones que ya tienes en vez de avanzar con la trama, pero coño, que sea un trámite corto si me lo vas a repetir doce veces.
Y no hablemos de darles los coleccionables a los personajes porque me pongo negro. Me parece lógico que me abran de la misma manera, pero tener que darles a cada uno los 19 regalos, 1 por 1, hace que no quiera dárselos, sinceramente.
Lo mejor
Diseño de niveles
Cada nivel tiene varias maneras de pasárselo: la normal, la rápida y la de enfermo. Y todas ellas se consiguen sin ningún tipo de glitch ni pijadas de esas. Los niveles están pensados para que al estrujarte la cabeza un rato se te ocurra un modo de pasártelo un poco más rápido.
Hay que tener en cuenta que no solo importa el escenario en sí, sino que gastar una habilidad antes o después, supone una gran diferencia. Además de cómo, cuándo y en qué orden acabar con los enemigos. Todo esto con el fin de ser un poco más rápido y ascender en el ranking global de enfermitos —como yo—.

Añadir también que las fases de jefe son muy distintas a las normales, siendo más largas y algo más exigentes en cuanto a la gestión de tus puntos de vida.
Rejugabilidad
Como ya he mencionado antes, el juego posee un ranking público que almacena los récords de los jugadores. Récords que no se han conseguido a la primera ni de broma. Y es que este juego te contagia la necesidad de volver a hacer el nivel, ya sea porque has estado un poco lento o porque se te ha ocurrido algo nuevo.

La prisa que te pega Neon White es lo que te mantiene rejugándolo, sin tener opción a dejarlo, no puedes ser el peor de tus amigos, ¿o sí?
Fluidez y rapidez
Si juntamos todo lo anterior y se te da la oportunidad de hacerlo en unos pocos segundos, consigues que te importen las milésimas de cada nivel. Y qué bien sienta hacerlo perfecto. Si hay algo que Neon White hace mejor que nadie es el control que sientes de tu personaje.
Cada bala, cada giro de la cámara, cada enemigo derrotado, cada habilidad conseguida y usada cuenta, todo cuenta y en unos pocos segundos en los que pensar cómo hacerlo. Pero por algún motivo, lo consigues y vas a por la siguiente y siguiente y siguiente…
El juego más que niveles que superar, son coreografías que aprender y perfeccionar. Hasta el punto en el que te quedes satisfecho, porque eres tú el que decide cuando dejar de «bailar».
Conclusión
Neon White es un juego con una jugabilidad super frenética basada en completar los niveles lo más rápido posible, eliminando a todos los demonios que se encuentren en el mapa y sin ningún tipo de checkpoints en los propios niveles.
También tiene una historia interesante que, por desgracia, te la cuentan a modo de enciclopedia. Esta manera de contarla choca mucho con la jugabilidad tan rápida del propio juego y puede hacer que no conectes como deberías. Tiene muchas pequeñas cosas que frenan constantemente el gameplay y no es algo que ayude en este tipo de juegos.
Opiniones del autor
El juego es, sin duda alguna, uno de los que más he disfrutado. En lo personal me encantan los juegos que te exponen a desafíos contrarreloj y luego lo exhiben en un ranking —estoy malito, pido perdón—. Pero es que este juego, además de lo rápido que es, es muy sencillo y todo el mundo que se ponga un rato puede sacarlo sin problemas.
La historia me ha gustado, pero no nos vamos a engañar, no me la he saltado por respeto y porque tengo que escribir sobre ella. Si no, muy probablemente hubiera pasado hasta el culo, tengo desarrolladores a los que batir en tiempo.
Los desafíos finales son muy divertidos a la vez que desafiantes y por último mandar un mensaje a los atrevidos que intenten completar la carrera infernal de White: buena suerte.

Los desafíos finales son muy divertidos a la vez que desafiantes y por último mandar un mensaje a los atrevidos que intenten completar la carrera infernal de White: buena suerte.
¿A quién recomendaría este juego?
A todos aquellos que les encanta repetir niveles hasta desbloquearlo todo. A los que buscan un desafío y sobre todo a todos aquellos que tengan un pelín de alma speedrunner.
No te lo recomiendo si vienes por la estética de anime o buscas una novela gráfica. Ni a lo que necesiten de un gran desarrollo en la trama o una acción más tranquila.

