Análisis Cult of the Lamb | Liderar una secta nunca fue tan divertido

Cult of the Lamb: Fondo oficial del juego.

Cult of the Lamb es un roguelike de acción y estrategia en el que tendremos que enfrentarnos a los enemigos más temibles, al mismo tiempo que cuidamos y reclutamos adeptos para nuestra secta. La principal tarea dentro del juego es mantener el orden y garantizar su bienestar, lo que, en su mayoría, suele ser recompensado, aunque no siempre.

 

Contexto

Creado por Massive Monster y distribuido por Devolver Digital, Cult of the Lamb vio la luz el 22 de agosto de 2022, siendo hasta la fecha el mayor proyecto del estudio. El juego fue nominado a numerosos premios en las categorías de «Mejor juego independiente» y «Mejor lanzamiento» en eventos de gran relevancia, aunque no ganó ninguno.

Desde su lanzamiento, el estudio no ha dejado de generar nuevo contenido para el juego. Hasta hoy, cuenta con un total de tres grandes expansiones y algunas colaboraciones. Así, Cult of the Lamb, un par de años tras su estreno, sigue más vivo que nunca.

 

Premisa

Un ser superior necesita de tu ayuda para restaurar su culto en el mundo terrenal, ya que hace tiempo fue desterrado y atrapado, perdiendo así toda posibilidad de regresar. Este «Dios» te otorga sus poderes para que reclutes creyentes para su secta y derrotes a los falsos sacerdotes.

Cult of the Lamb: Personaje principal delante de Aquel que espera aceptando montar la secta.
Después de salvarnos no nos da muchas opciones

 

Después de obtener tus poderes, apareces en lo que será tu secta, donde puedes construir todo tipo de edificios para facilitar la vida bajo tu mando. Pero, ¿regalarás tu secta o lucharás por ella?

Gameplay

Cult of the lamb juega con una estética 2D en espacios 3D, ya que sí que podemos avanzar por el espacio en cualquier dirección horizontal, pero no podremos subir o bajar en los espacios porque simplemente no hay alturas.

Por esto, el juego no es de scroll lateral, ya que la acción transcurre en mapas estáticos que se separan por los típicos pasillos acompañados de pantalla de carga. Dicho esto, la jugabilidad de Cult of the lamb la podemos dividir en dos: la parte de la secta y las mazmorras.

Secta

Esta parte del juego se centra en la recolección y gestión de tus sectarios, completando peticiones y absorbiendo su fe para subir de nivel. Son muchas las construcciones que puedes tener en tu terreno alrededor de tu iglesia, desde tierra para cultivar, hasta una tienda para que le den al tema.

Si bien progresamos con la historia en las mazmorras, vas a acabar pasando casi más tiempo en tu «aldea». Más que nada porque también desbloquearemos otros sitios para ir y comerciar, conseguir más recursos o simplemente interactuar con otros NPC’s.

Mazmorras

Aquí es donde la acción ocurre. Cada incursión genera un recorrido de zonas diferente y, en cada zona, se generan salas con una distribución y contenidos diferentes en cada intento. Por lo que de este modo rebajamos la sensación de monotonía en esta parte del juego —aunque no la borra—.

Los enemigos que aparecen en cada sala también varían por intento y están muy bien adecuados a cada una de las diferentes mazmorras. Al final de cada intento tendremos que derrotar a un jefe menor, hasta que la completemos varias veces y podamos enfrentarnos al sacerdote de ese nivel. 

 

Apartado técnico

En cuanto al rendimiento, Cult of the Lamb es un juego muy eficiente, ya que no requiere de un ordenador con demasiados recursos y funciona sin problemas. No he encontrado ningún bug ni errores graves, y las pantallas de carga son bastante rápidas en general.

El apartado visual es una delicia; el arte del juego es precioso, contrastando mucho con  la jugabilidad. Podríamos decir que es un juego «cozy» o cute por su estilo artístico, pero la parte jugable te lleva a matar sin piedad a todo aquel que se oponga a tu credo.

A nivel sonoro, está igual de bien cuidado. No solo tiene una banda sonora excelente que acompaña a la perfección las acciones o los lugares donde nos encontramos, sino que los sonidos en general son muy buenos, como los de los enemigos, cultistas y las acciones en el entorno.

 

Lo peor

Recursos escasos

Todos los comienzos son difíciles; conseguir los materiales para empezar es fácil, pero se consumen rápidamente. Este problema de falta de recursos persiste a lo largo del juego. Es cierto que, a partir de un punto relativamente temprano, puedes empezar a generar tus propios recursos, pero resultan costosos y poco duraderos.

La obtención de recursos depende principalmente de las mazmorras, donde debes romper absolutamente todo para conseguir la mayor cantidad posible de materiales. A veces puedes elegir un camino que te lleva a un recurso específico, pero suele no ser suficiente.

Cult of the Lamb: Opciones de camino en el mapa jugable.
Entre las opciones de camino tienes las de vida, combate, tienda y recursos

 

Por eso, necesitas viajar constantemente a los templos para recolectar lo que necesitas, lo cual consume mucha comida en el proceso. Aunque tú no necesitas comer, tus adeptos sí, y desmesuradamente. Si te descuidas en un viaje y tardas demasiado, pueden abandonarte, dejar de trabajar o incluso robarte.

Deberías estar siempre atento a estas cuestiones si no quieres quedarte estancado o perder adeptos. Un método más barato o duradero para generar recursos ayudaría a evitar tantos dolores de cabeza, optimizando así tus incursiones.

 

Asignación automática de trabajos

Dentro de la secta, puedes asignar diferentes tareas a tus adeptos, como rezar, talar o minar. Sin embargo, los roles cambian de manera aleatoria y constante. Esto es malo porque algunos adeptos tienen aptitudes negativas para ciertas tareas, lo que hace que, por ejemplo, quien menos fe genera sea el que esté rezando.

Es cierto que puedes asignar manualmente los trabajos, pero tener que ir detrás de 30 adeptos a cada momento es agotador e innecesario.

 

Mazmorras poco aprovechadas

Las mazmorras presentan un problema: aunque son distintas entre templos, dentro de cada uno se vuelven repetitivas. Es decir, si estás en el bosque, todo lo que encuentres se repetirá hasta el cansancio. Cambiar al pantano ofrece variedad en comparación con el bosque, pero una vez completes una ronda, ya lo habrás visto todo.

Cult of the Lamb: Lugar donde se encuentran los templos.
Son un total de cuatro templos antes de la zona final

 

Otro inconveniente es la aleatoriedad. No solo en las recompensas de cada sala, sino también en las armas y habilidades que usarás. La aleatoriedad no es mala en sí misma, pero me gustaría tener más control sobre las herramientas con las que juego o al menos más opciones para cambiarlas durante una mazmorra. Aunque puedes cambiar lo que te toca con oro, no suele valer la pena debido a su alto coste.

También sería útil poder ver el estado de tu secta mientras estás en las mazmorras. Aunque puedes ver el tiempo pasar, no puedes saber si hay algún problema en tu base. Son muchas las variables que afectan a tus adeptos, y mantener la fe es esencial. Si alguien enferma o causa caos, sería útil saberlo para regresar cuanto antes y evitar perder más recursos de los que vas a ganar. Muchas veces toca dejar la mazmorra por si acaso.

Sería ideal poder ver los indicadores de fe y hambre, ya que con esa información se podrían extender las incursiones, aumentando los recursos obtenidos en un solo viaje.

 

Lo mejor

Gestión de la secta

Dentro de la secta, hay mil y una actividades por hacer: escuchar confesiones, dar misa e incluso hacer que tus adeptos tengan relaciones entre sí, ya sabes, lo típico. Todo tiene sentido y podrías separar perfectamente la parte de gestión de la secta de la parte de las mazmorras. Tienes tantas opciones que llega a frustrar tener que dejar la secta por buscar materiales.

Aunque me he quejado de lo difícil que es mantener los recursos, el juego intenta facilitarte las cosas —aunque se queda corto, en mi opinión—. En cierto punto acabas teniendo constantemente áreas para talar y minar, pudiendo luego refinar esos materiales para construir mejores edificios y hacer más cosas.

El pecado es otro elemento importante. Sirve para mejorar y personalizar la iglesia, así como realizar acciones especiales. El pecado lo obtienes de tus adeptos, haciendo que pequen y luego recolectándolo. También puedes realizar nuevos rituales para conseguirlo, aunque suelen tener consecuencias.

Sectarios posicionados en un círculo haciendo un ritual.
Los rituales se pueden conseguir al aplicar nuevas doctrinas en tu secta

 

Hablando de los rituales, decir que son clave en el juego. Estos te permiten hacer cosas como revivir a los muertos, evitar que los adeptos coman por varios días o aumentar drásticamente la fe. Todos tienen un costo, no solo en materiales, pero suelen valer la pena.

 

Postgame

Al terminar el juego, se desbloquea una nueva mazmorra donde el tiempo no pasa. Funciona como un modo rush, donde puedes enfrentarte a jefes de forma continua o superar fases sin parar. Estas rushes se organizan según el vellocino que lleves equipado y se vuelven más difíciles conforme repites la misma.

Cult of the Lamb: Lista de vellocinos disponibles en el juego.
Cada uno de ellos tiene habilidades únicas

 

El pecado también se desbloquea casi al final del juego, por lo que se considera parte del postgame. Además, puedes repetir todos los templos, obteniendo como adepto al sacerdote del templo si lo derrotas.

Estos sacerdotes son únicos y, aunque no tienen mejores atributos, su apariencia y la misión especial que te otorgan los diferencian del resto.

 

Jugabilidad

El combate es divertido en general, aunque puede volverse monótono dentro de un mismo templo. Sin embargo, los jefes son dinámicos, cambiando de fase al llegar a ciertos porcentajes de vida, lo que añade dificultad y evita la repetición excesiva.

Las mecánicas son intuitivas y fáciles de entender por su simplicidad, haciendo que incluso las tareas más aburridas sean entretenidas.

Recientemente se ha añadido el modo multijugador local. En las mazmorras no hay grandes problemas, salvo acostumbrarse a compartir la cámara. Sin embargo, en la secta sí se siente algo extraño, ya que, aunque sean dos jugadores, no se puede interactuar simultáneamente en tareas diferentes.

 

Conclusión

Cult of the Lamb: Fondo oficial del juego, con la nota S y el texto Sacrificar adeptos nunca fue tan divertido.

 

Cult of the Lamb es un juego con mucho contenido, centrado en la gestión de una secta con la que Lucifer estaría orgulloso. Desbloqueas muchas opciones a medida que avanzas, y la sensación de progreso es enorme al ver crecer tu secta. Todo esto acompañado de un roguelike bien pulido y un combate intuitivo.

Sin duda, es un juego con potencial para ser de tus favoritos si te gustan estos géneros. Aunque no es muy difícil, lo que amplía su atractivo a una mayor variedad de jugadores, todos disfrutarán construyendo la mayor y mejor secta de la humanidad —incluso siendo un cordero—.

 

Opiniones del autor

Este juego se ha convertido en uno de mis favoritos y va a ser uno de los que recomiende si alguien pregunta por roguelike o incluso de gestión de recursos. Cada zona nueva era un mundo por explorar, con enemigos nuevos que enfrentar y nuevos recursos que obtener, lo que conlleva nuevos crafteos y edificios para tu secta. 

La personalización que puedes tener es altísima, no pudiendo mover una única cosa en todo el mapa disponible. Estoy seguro que hay toda una comunidad creando las aldeas más bonitas que vas a ver en un juego, ya que no solo tienes edificios útiles, sino que también tienes a tu disposición adornos y edificios de decoración para que juegues con ellos como quieras.

Culto of the Lamb: Ambos personajes jugables vomitando a la salida de la cabaña del amor.
Digamos que la curiosidad hizo vomitar a la cabra y al cordero

 

Cult of the Lamb, aunque brille un poco más por la secta, no deja de ser un juego bien construido en conjunto con pocas cosas que puedan llegar a molestar, por lo que tengo claro que es uno de los que hay que darles una oportunidad.

Eso sin haber hablado de que las grandes expansiones de contenido son todas gratuitas. Teniendo como DLC’s de pago, algunos cosméticos y formas de sectarios. Que un par de años después hayan seguido sacando contenido gratuito, es para admirar y valorar.

 

¿A quién recomendaría este juego?

Le recomendaría este juego a los que busquen una buena acción, pero no se quieran complicar mucho; a los que prefieran un juego de llevar y mantener una aldea, aunque esté llena de animales sectarios; a los que prefieren no preocuparse de la historia y  también a los que no se pierden detalle. En definitiva, es un juego para casi todo el mundo, teniendo retos desafiantes para aquellos que los busquen y no forzándolos para los que solo quieran estar de chill. Si tienes al menos uno de estos rasgos, ponte tu corona y subyúgalos a todos, ahora tú eres su Dios.

Autor

  • Corcu

    Amante del frenetismo y la adrenalina por la cara, aunque disfruto todos los géneros por igual porque estoy malito y solo busco nuevas experiencias y pasar un buen rato.

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