Cyberpunk 2077 es un videojuego de rol de acción de disparos en primera persona desarrollado por CD Projekt RED y publicado por CD Projekt que se lanzó para Microsoft Windows, PlayStation 4 y Xbox One el 10 de diciembre de 2020, y posteriormente en PlayStation 5, Xbox Series X|S y Google Stadia. Siendo una adaptación del juego de rol Cyberpunk 2020 de Mike Pondsmith
Contexto
Cyberpunk 2077 se sitúa en Night City, una metrópolis ficticia en el estado libre de California. Esta ciudad es el epítome del caos capitalista: controlada por megacorporaciones, sumida en la violencia de pandillas y saturada de tecnología. El mundo gira en torno a implantes cibernéticos, redes digitales y la constante lucha por identidad y control en una sociedad deshumanizada.
Premisa
El jugador toma el rol de V, un mercenario que acepta un trabajo aparentemente rutinario: robar un prototipo de biochip. Pero las cosas se tuercen rápidamente cuando el chip resulta contener la conciencia digitalizada de Johnny Silverhand (interpretado por Keanu Reeves), una leyenda del rock con pasado de guerrillero antisistema. El conflicto principal gira en torno a la convivencia forzada entre V y Johnny, y la búsqueda desesperada de una forma de salvar la vida de V, ya que el chip está «reescribiendo» su mente.
Gameplay
Estilo de juego y construcción del personaje
Al comienzo, eliges el «lifepath» de V: Nómada, Streetkid, o Corpo. Esto afecta el trasfondo, algunos diálogos únicos y pequeñas variaciones en cómo ciertos eventos se desarrollan.
A medida que subes de nivel, puedes invertir puntos en cinco atributos: Constitución, Reflejos, Habilidad técnica, Inteligencia y Temple. Cada uno desbloquea ventajas y habilidades específicas.
- Constitución: fuerza física, salud, daño cuerpo a cuerpo.
- Reflejos: agilidad, manejo de armas cortas, evasión.
- Habilidad técnica: acceso a puertas, crafting, mejoras tecnológicas.
- Inteligencia: hackeo, daño con quickhacks.
- Temple: sigilo, resistencia, daño crítico.

Combate
- Enfrentamientos armados: gran variedad de armas: pistolas inteligentes, rifles tecnológicos que atraviesan paredes, escopetas de potencia bruta y más.
- Melee: desde katanas hasta puños cibernéticos.
- Hackeo rápido (Quickhacks): puedes dañar, distraer o manipular enemigos y sistemas usando la red.
- Cobertura dinámica: el combate permite usar el entorno, aunque no siempre es tan pulido como en shooters tácticos.
- Cyberware: implantes como el Mantis Blades, los Monowires, y el icónico Sandevistan —muy al estilo Edgerunners— que ralentiza el tiempo.
Sigilo y hackeo
- Puedes desactivar cámaras, explotar granadas en el cinturón de los enemigos, o hacer que se suiciden (sí, literalmente).
- El sigilo permite aturdir o eliminar enemigos sin ser visto, aunque la IA no siempre reacciona de forma realista.
- Las builds de sigilo combinadas con hackeo son las más creativas y menos dependientes de enfrentamientos directos.
Exploración y mundo abierto
- Night City es explorable libremente desde el principio —tras el prólogo—.
- Puedes conducir motos y autos con físicas mejoradas tras parches.
- Hay actividades secundarias por doquier: contratos, eventos aleatorios, escondites de pandillas, carreras callejeras y misiones secundarias
- También hay actividades más relajadas: comprar ropa, visitar bares, interactuar con personajes secundarios y seguir romances opcionales.
Crafting y mejoras
- Puedes fabricar armas, modificarlas con mods y mejorarlas con materiales recolectados.
- También puedes fabricar quickhacks personalizados si inviertes en Inteligencia.
- La economía es agresiva al principio: mejorar tu equipo cuesta y hay incentivos claros para explorar y robar —como buen cyberpunk—.
Apartado técnico
El apartado técnico es uno de los más interesantes cuando hablamos de Cyberpunk 2077, ya que es uno de los grandes referentes en cuanto a potencia requerida se refiere. Todos los efectos visuales, partículas, reflejos e iluminación en su conjunto hacen que se note que es un juego pensado para aprovechar lo máximo posible el hardware actual. Aunque en su lanzamiento tuvo muchos problemas, hoy en día es una bestia técnica que sigue marcando la pauta en el mundo de los videojuegos.
La banda sonora está brutalmente estilizada: combina synthwave, techno industrial, punk, hip hop futurista y más. Cada facción o área de la ciudad tiene su estilo sonoro. Además, la espacialización en 3D está tan bien trabajada que cada disparo, cada paso y cada motor suena diferente según el entorno donde te encuentres, envolviendote sin que te des cuenta. Night City no solo se ve viva, también suena viva. Cada distrito tiene su propia identidad sonora: máquinas que ofrecen productos automáticos, propaganda que grita desde las paredes, radios callejeras encendidas en cada esquina. Aunque apagues la música, el mundo sigue hablando. Incluso las voces de los transeúntes están cuidadas al detalle, mezclando idiomas gracias al implante traductor de V, que simula subtítulos como si fueras parte real de ese futuro caótico. Un detalle brillante que aporta inmersión constante, casi sin que tengas que pensar en ello.

Lo peor
Requisitos
Uno de los grandes pecados técnicos de Cyberpunk 2077 no está en su ambición, sino en cuánto exige para acercarse a esa visión prometida. Desde el día uno, quedó claro que este no era un juego para cualquiera: el hardware promedio simplemente no estaba preparado para cargar con el peso de Night City.
Incluso en su versión más modesta, Cyberpunk te pide que llegues armado. No basta con tener un PC de hace unos años: necesitas mínimo una GTX 1060 o una Radeon RX 580, tarjetas que en su momento fueron populares, sí, pero que ya en 2020 empezaban a mostrar edad. Y aunque el marketing decía que podrías «jugar en cualquier cosa», la realidad fue otra. El juego técnicamente corría, pero a costa de sacrificar una ciudad vibrante y detallada, transformándola en algo borroso, vacío y lleno de compromisos visuales.
Misiones Secundarias algo repetitivas
Night City luce inmensa, pero al explorar más allá de las misiones principales, muchas actividades son repetitivas o genéricas. La mayoría de encargos, crímenes o misiones de fixer se reducen a variaciones de “llega, mata o hackea algo, recoge la recompensa”. Faltan eventos dinámicos o actividades alternativas profundas como carreras elaboradas, juegos de azar, minijuegos de combate o interacciones sociales complejas que sí existen en otros sandbox modernos.
La economía no es muy realista
Uno de los problemas menos vistosos pero más profundos de Cyberpunk 2077 está en su sistema económico. Al principio del juego, conseguir dinero —los eddies— parece un desafío genuino: todo es caro, desde las armas de calidad hasta los ciberimplantes más básicos. Cada compra se siente importante, y hay una sensación constante de tener que elegir con cuidado en qué invertir. El juego te empuja a tomar riesgos para conseguir mejores recompensas, lo cual encaja muy bien con la narrativa de un mercenario que apenas sobrevive.
Sin embargo, esta tensión económica no dura mucho.
Una vez que accedes a encargos secundarios, actividades de fixers o métodos rápidos para farmear como hackear terminales o repetir crímenes menores, el flujo de dinero se vuelve casi ridículo. Puedes acumular cientos de miles de eddies en pocas horas sin necesidad de participar en los encargos principales ni enfrentarse a riesgos reales. El progreso financiero se vuelve exponencial: cuanto más tienes, más fácil es ganar aún más.
Esto provoca dos problemas graves:
- Primero, elimina cualquier sensación de progresión económica significativa. Comprar un auto de lujo, adquirir ciberimplantes de última generación o armarte con las mejores armas deja de ser un logro y se convierte en una compra trivial. La emoción de alcanzar ciertos hitos —un motor potente, una mejora tecnológica revolucionaria— desaparece.
- Segundo, rompe la fantasía de «luchar por sobrevivir» que tanto intenta construir el juego. V, que debería ser un outsider esforzándose por prosperar en un mundo despiadado, termina comportándose más como un millonario aburrido sin límites.
Incluso en Phantom Liberty, donde intentaron reequilibrar algunos aspectos del gameplay, este desajuste persiste: hay más cosas para gastar, sí, pero la abundancia de recompensas sigue siendo demasiado generosa comparada con la dificultad real para obtenerlas.
El resultado final es que Night City, a pesar de su brutalidad estética y narrativa, no logra reflejar esa dureza en su sistema económico. El dinero, en teoría un recurso precioso en un mundo cínico y capitalista, termina por convertirse en algo banal y sin peso real en la experiencia del jugador
Lo mejor
El árbol de habilidades
El árbol de habilidades en Cyberpunk 2077 es el corazón de la personalización de tu personaje. Desde el primer momento, el juego te empuja a definir quién quieres ser en Night City: ¿un hacker fantasmal que no necesita disparar?, ¿un guerrero callejero que rompe cráneos a puñetazos?, ¿un experto en sigilo que elimina enemigos sin ser visto? Todo eso y más depende de cómo distribuyas tus atributos y perks.
Inicialmente, el sistema tenía buenas ideas, pero estaba lastrado por diseños poco inspirados: muchos perks ofrecían mejoras diminutas que apenas se sentían, y era fácil perder puntos en habilidades poco útiles. Además, el sistema de atributos era rígido: cada categoría (Constitución, Reflejos, Inteligencia, Habilidad Técnica y Temple) estaba ligada a sus propios árboles, lo que obligaba a especializarte muy temprano, limitando la experimentación a largo plazo.
Sin embargo, con la llegada de Phantom Liberty y la gran actualización 2.0, el skill tree fue completamente rediseñado.
Hoy en día, cada árbol de habilidades está enfocado en un estilo de juego concreto y ofrece mejoras que realmente cambian cómo afrontas el combate o la exploración. Los perks no solo suben estadísticas: desbloquean maniobras avanzadas como nuevos tipos de esquives, hacks ofensivos, saltos de potencia sobrehumanos o ejecuciones tácticas. Cada punto invertido se siente como un cambio tangible, no como un número que apenas notas.
Por ejemplo:
- Un personaje enfocado en Reflejos puede convertirse en un acróbata mortal, encadenando deslizamientos, saltos dobles y ataques aéreos.
- Una build de Cuerpo puede aguantar disparos que matarían a otros en segundos, entrar en modo berserker y usar armas pesadas de forma devastadora.
- Un netrunner especializado en Inteligencia puede hackear grupos de enemigos a la vez, desactivar torretas o provocar que los propios sistemas enemigos se destruyan desde dentro.
Esta renovación no solo mejoró el equilibrio del juego, sino que también devolvió la emoción de construir tu propia versión de V, haciendo que cada elección importe realmente en el campo de batalla.
Aun así, algunos jugadores siguen señalando que, hacia el final del juego, ciertas builds tienden a volverse extremadamente poderosas, disminuyendo el desafío. Aunque la variedad ha crecido, todavía sería interesante ver en el futuro árboles que fomenten combinaciones híbridas aún más profundas.
En resumen, el Árbol de habilidades de Cyberpunk 2077 pasó de ser una oportunidad desperdiciada a convertirse en uno de los pilares más sólidos de su jugabilidad actual.

El movimiento
Uno de los mayores placeres de Cyberpunk 2077 no está solo en las misiones o en el combate, sino en algo más básico y visceral: moverse por Night City.
Ya sea caminando, corriendo, deslizándote entre callejones o atravesando autopistas a toda velocidad, el desplazamiento por la ciudad es, sencillamente, una maravilla. Cada distrito tiene su propio flujo, su propia energía, y el juego logra transmitir esa sensación de velocidad y dinamismo de una forma que pocos mundos abiertos consiguen. Subirte a un coche y perderte entre luces de neón o pilotar una moto entre el tráfico mientras esquivas a toda velocidad genera una inmersión brutal.
Pero donde Cyberpunk 2077 brilla todavía más es cuando exploras el potencial de sus builds de movimiento.
Con las mejoras adecuadas —como el Reinforced Tendons (doble salto) o el Fortified Ankles (salto cargado), sumado a perks de agilidad y ciberimplantes específicos— tu personaje puede llegar a moverse a velocidades absurdas, superando incluso a algunos coches en trayectos cortos. Puedes impulsarte sobre tejados, cruzar autopistas en zancadas imposibles o recorrer enormes distancias a pie en menos tiempo del que tardarías en llamar a tu vehículo.
Este enfoque abre un estilo de juego completamente diferente: convertir a V en un auténtico rayo humano, capaz de escalar estructuras urbanas, escapar de tiroteos o llegar a objetivos mucho antes de que un transporte tradicional siquiera arranque. La ciudad se convierte en tu propio parque de juego vertical, donde las calles, los techos y los recovecos no son obstáculos, sino oportunidades.
Gracias a esta combinación de vehículos, mejorías físicas y libertad de desplazamiento, Cyberpunk 2077 logra algo que muchos juegos de mundo abierto fallan en conseguir: que el simple acto de moverse sea entretenido y, muchas veces, un objetivo en sí mismo.
El combate
El combate en Cyberpunk 2077 es uno de los apartados donde más se siente la libertad de elección. Desde los primeros enfrentamientos, el juego deja claro que no hay una sola forma correcta de pelear en Night City: puedes ser un netrunner letal que aniquila sistemas enemigos desde la distancia sin disparar una sola bala, un soldado pesado que atraviesa paredes a puñetazos o un pistolero quirúrgico que limpia habitaciones antes de que el enemigo alcance a parpadear.
Las armas son contundentes y variadas: rifles inteligentes que siguen a los blancos, escopetas carniceras, armas tecnológicas que atraviesan coberturas, y un arsenal de ciberware ofensivo (como las icónicas Mantis Blades o el devastador Monowire). Cada estilo tiene su propio peso y ritmo, adaptándose a la personalidad que quieras darle a tu V.
La parte shooter (especialmente después de los parches y reworks) se siente sólida y satisfactoria. Hay una respuesta clara entre lo que haces y lo que ves en pantalla: los impactos tienen fuerza, los enemigos reaccionan con animaciones convincentes y el sonido de cada disparo, recarga o explosión añade una capa de inmersión intensa al tiroteo.
Además, el movimiento dentro del combate es ágil y dinámico: puedes deslizarte, esquivar, saltar, escalar, hackear dispositivos sobre la marcha o derribar enemigos en pleno sprint. Builds enfocadas al movimiento permiten combates casi acrobáticos, donde el control del espacio y la velocidad son tan importantes como el armamento.
Sin embargo, no todo es perfecto.
Aunque la IA enemiga mejoró significativamente tras actualizaciones y Phantom Liberty, en situaciones muy abiertas sigue mostrando comportamientos algo predecibles: enemigos que tienden a cubrirse en bucles o que tardan en reaccionar ante cambios de posición agresivos. A nivel técnico, la evolución es enorme respecto al lanzamiento inicial, pero aún hay margen para que la inteligencia artificial esté a la altura del resto del sistema de combate.
En conjunto, pelear en Cyberpunk 2077 es intenso, espectacular y, sobre todo, moldeable. Pocos juegos permiten construir una forma tan personal de afrontar cada combate, ya sea de manera frontal, sigilosa o cibernética.
Conclusión
Cyberpunk 2077 fue uno de los juegos más esperados de la historia en 2020, pero el desastre en su lanzamiento lo opacó bastante. Sin embargo, con el paso del tiempo y después de varios parches y actualizaciones, logró demostrar que es un juego que ha llegado para quedarse y que ha sido una revolución tanto en gameplay como en capacidad técnica.
Opiniones del autor
Desde que vi Cyberpunk 2077 por primera vez, el juego me llamó muchísimo la atención. Su mundo futurista, su estilo visual y la promesa de libertad total me atraparon al instante.
Sin embargo, en ese momento no tenía un PC capaz de correrlo, así que tuve que esperar.
Cuando finalmente conseguí uno, Cyberpunk 2077 fue lo primero que instalé y jugué. Y la espera valió completamente la pena: desde el primer momento me encantó. La inmersión en Night City, la historia, el estilo de juego… todo superó mis expectativas y me hizo disfrutar cada segundo que pasaba dentro de su universo.
¿A quién le recomendaría este juego?
Cyberpunk 2077 es un juego que definitivamente recomendaría a quienes disfrutan de los RPGs como Skyrim, donde puedes construir tu propio personaje, tomar decisiones y perderte en un mundo vivo y detallado.
También lo recomendaría a quienes aman los shooters para un solo jugador, ya que el combate es intenso, variado y te permite encarar cada enfrentamiento de diferentes formas según tu estilo de juego.
Si te gusta explorar mundos abiertos, mejorar habilidades y vivir una historia a tu ritmo, Cyberpunk 2077 tiene muchísimo para ofrecer.

