ViJuDa ya es casi un veterano en esto de hacer juegos de conducción. Super Woden Rally Edge es la tercera entrega de la saga Super Woden, teniendo dos títulos principales y este como spin-off centrado en el rally. Si en algo destacan estos títulos es en el amor que profesan por el automovilismo y en su exquisito manejo de los coches, y en esta entrega eso se eleva a la enésima potencia.
Contexto
Super Woden Rally Edge es un juego perteneciente al género de deportes, concretamente al subgénero de carreras o conducción. Y si somos más específicos podemos englobarlo dentro del subgénero del rally. A este género pertenecen juegos como Dirt Rally, WRC, Colin McRae Rally o el conocido indie Art of Rally.
Super Woden Rally Edge salió a la venta el 15 de enero de 2026 únicamente para PC. Se trata del tercer título de la saga Super Woden, a modo de spin-off de rally. Los otros títulos de la franquicia son Super Woden GP y Super Woden GP 2 —aunque hubo un juego anterior a ellos llamado Woden GP que ya no se puede jugar—.
Este título, así como los anteriores, fue desarrollado y editado por Víctor Justo Dacruz, más conocido como ViJuDa.
Premisa
En Super Woden Rally Edge no existe una premisa que arranque una trama. Aquí empezamos con un presupuesto para comprar un coche de clase E, la clase más baja. Con nuestro primer coche iremos compitiendo en diferentes pruebas. Así se crea un loop de superar pruebas, ganar dinero y comprar coches de mejores clases para poder competir en mejores pruebas y ganar más dinero para seguir dicho loop.

Gameplay
Super Woden Rally Edge no es un juego de carreras al uso, sino de competiciones de rally clásicas. Aquí por lo general competirás sólo en una etapa de rally tratando de superar los tiempos de los demás competidores. Si quedas tercero en la etapa te darán una estrella, si quedas segundo dos y si ganas, tres. Al acumular cierta cantidad de estrellas irás desbloqueando nuevas pruebas.

Modos de juego
Eventualmente desbloquearás pruebas que se salen de la norma: «head2head» —competiciones de 1vs1— o «Gymkhana» —pruebas de no salirte de la pista o de golpear conos en un tiempo límite—. Además, fuera del Rally Edge, que engloba todo lo antes mencionado, podemos jugar un modo arcade con 3 rutas ordenadas por dificultad, un modo «Prueba de tiempo», donde podremos correr en cualquier circuito con cualquier coche, los eventos de temporada, que se actualizan semanalmente y la guinda del pastel, un modo multijugador local a pantalla dividida de hasta 4 jugadores.
El juego es algo exigente al principio. Requiere que te acostumbres a él y que domines sus coches. Será bastante normal que en tus primeras partidas te choques más de lo que te gustaría. Por suerte, el coche se puede romper en pista, pero no afecta más allá de eso. De lo único que te tendrás que preocupar es de lavarlo y cambiar el aceite periódicamente.
Personalización
Cada coche tiene un manejo diferente y único, que no solo se determina por las tres características que se muestran de cada coche —potencia, velocidad punta y agarre—, sino que tendrá elementos no visibles como el tipo de tracción. También podrás mejorar los coches en diferentes aspectos, como el motor, los frenos o la transmisión. Sin embargo, más allá de eso carece de personalización para adaptar los coches a tu gusto —a nivel de rendimiento, ya que puedes cambiar los colores del coche y sus llantas—. En dificultad normal, las pruebas son algo difíciles al principio, pero al mejorar tu coche al máximo se vuelven fáciles. Un punto a favor es que puedes modificar la dificultad cuando quieras.
Localidades y terrenos
En Super Woden Rally Edge podremos correr en varios países con diferentes terrenos. En Kenya predomina la sabana y los terrenos con tierra, en Suecia te encontrarás con terrenos nevados, y en Finlandia los árboles serán tan altos y abundantes que no te dejarán ver las curvas que siguen. Y en sitios como Japón o Grecia habrán variaciones de terreno, de asfalto a tierra. Los distintos tipos de terreno afectan al comportamiento de los coches en ellos, lo que modifica ligeramente la manera de afrontarlos. Además, también habrá etapas en las que esté nevando o lloviendo —incluso tronando—. Y podremos correr de día o de noche, afectando esto a la visibilidad de la pista.

Los coches se controlan únicamente con 3 botones: el de acelerar, el de frenar y el de freno de mano. Habrá que tener en cuenta qué precisamos en cada momento, y elegir bien cuándo utilizar cada uno es clave, y los errores se pagan caro. Si utilizamos el freno de mano, el coche derrapará y saldrá de curva a mayor velocidad, pero tardará más en estabilizarse. En contraposición a esto, cuando dominas el coche y haces una gran trazada en las curvas se siente muy bien, y la recompensa por saber jugar es la propia satisfacción que da una buena trazada. Además, el juego posee su buena dosis de baches y verticalidad que le aporta tridimensionalidad. Quizás en clases bajas no se note mucho, pero en clases altas lo tendrás que tener también en cuenta.
Apartado técnico
Gráficos
Super Woden Rally Edge no busca realismo gráfico, no pretende tener gráficos punteros. En lugar de eso ha construido una identidad visual propia en la que los vehículos tienen un diseño tirando a lo cartoon con grandes bordes negros, mientras que los escenarios son más realistas.
Cámara
La cámara es uno de los puntos clave del videojuego. Esta está situada detrás del coche —estilo chase cam—, pero bastante por encima del vehículo. La distancia entre la cámara y el coche la puedes ajustar mediante un botón, pero nunca cambiar de perspectiva de cámara. Esto representa un cambio respecto a sus anteriores entregas, donde la cámara era isométrica. Esta nueva versión nos otorga mayor sensación de velocidad, una mejor adaptabilidad del jugador y una lectura de la pista mucho más clara, favoreciendo la anticipación de curvas.
El cambio de cámara responde a un cambio en el estilo y la identidad del juego, así como del público objetivo. Donde Super Woden GP y Super Woden GP 2 buscaban conectar con un público algo más veterano, reminiscente a arcades de los años 90, Super Woden Rally Edge apela a un público más amplio, y aprovecha el cambio a un juego de rally para cambiar una cámara que le sienta genial al título, aunque sin perder la esencia clásica de la saga.
Apartado sonoro
El apartado sonoro también es un punto positivo. Los sonidos de los coches no son los más realistas ni pretenden serlo. De hecho, siguen una línea «arcade», pero cumplen a la perfección. Lo que sí es destacable es su banda sonora. Esta está hecha en su mayoría por DonutDroid y Dj DeVito, además de contener una pista de Queen Melodis, y es eminentemente electrónica. El juego cuenta con un total de 38 pistas que puedes escuchar cuando quieras en la sala de música —aunque hay alguna que es poco más que un efecto de sonido—. Y más de una la recordarás si jugaste a las anteriores entregas.
Rally Time – DonutDroid | Super Woden: Rally Edge Original Soundtrack (Track 32)
Lo peor
Falta de contenido
Quizás por su condición de spin-off, Super Woden Rally Edge posee bastante menos contenido que su predecesor, Super Woden GP 2. Las marcas —ficticias, pero con coches que imitan a los reales— con mayor cantidad de coches van bien servidas en las clases más bajas, con entre 3 y 5 por clase. Sin embargo, a medida que subimos de categoría van habiendo menos opciones a elegir, siendo raro que superen los dos coches por marca en las clases más altas. Esto se agrava con las marcas que menos coches tienen, habiendo algunas que no pasan de clase C —como DeCastro, la marca fake española, que tiene 4 coches de clase E y uno de clase C—. O incluso una escudería que solo tiene 2 coches a la venta, y ambos de clase D.
La falta de circuitos y países o ambientaciones en el juego también se nota, aunque no es tan notorio como lo anteriormente mencionado.

Poca personalización
Es cierto que a un juego de corte más arcade no le pido mucha personalización de los vehículos, pero sí un mínimo. Me gustaría poder modificar cosas como las relaciones de marcha, el diferencial, el sobreviraje o el subviraje, la suspensión o algunas características de los neumáticos que habrían podido dar más juego al poder adaptarse mejor a los diferentes tipos de terreno o condiciones meteorológicas.
También me hubiese gustado algo más de personalización estética de los coches. Al menos poder modificar el color a tu gusto entre una buena variedad de colores, no solo entre 2 o 3 versiones preestablecidas.

La gente
En cualquier buen juego de rally que se precie existen los típicos espectadores que se ponen prácticamente a pie de pista. Sin embargo, donde otros juegos ponen barreras entre estos y el área jugable o, como en Art of rally, hacen que se aparten antes de golpearlos, en Super Woden Rally Edge han optado por una solución que trae problemas consigo.
Aquí sí chocamos contra un npc ocurrirá lo mismo que si nos salimos mucho del circuito, que nos reubican el coche en pista. El problema es que muchas veces la distancia entre la pista y los npcs es mucho menor a la necesaria para que te reubiquen en pista al salirte de ella. Esto ocasiona que hayan tramos en los que, por haber personas, no puedas salirte apenas de la pista si no quieres que te reubiquen y perder tiempo. Y a su vez hay otros tramos en los que puedes salirte mucho de pista sin que ocurra nada. A nivel jugable los npcs estorban, ya que las colisiones con ellos son frecuentes. Habría sido mejor que se apartasen, que hubiese siempre una barrera —que a veces la hay— o que simplemente estuviesen siempre más lejos.
Lo mejor
Jugabilidad exquisita
Sin duda el punto más fuerte de Super Woden Rally Edge es su jugabilidad. El manejo de los diferentes coches en pista es exquisito y extremadamente satisfactorio. Es uno de los juegos que mejor te recompensa por hacer bien las cosas, pero no con recompensas monetarias u objetos, sino con el propio placer que genera.

Fórmula time-attack
La fórmula time-attack consiste en tener que batir un tiempo en un circuito. En contraposición al formato de carrera común, aquí no compites a la vez contra otros pilotos, sino que cada uno deja su marca de tiempo personal.
Cualquier juego de conducción que tenga fórmula time-attack gana mucho factor de rejugabilidad, y este no es la excepción. Me he visto a mí mismo queriendo batir los récords mundiales de ciertos tramos —porque algo que hace muy bien el juego es indicarte tu posición en el top global de cada tramo—. Además, también puedes ver tu posición respecto a tu lista de amigos de Steam. Todo ello hace que reviva ese espíritu de querer superar tiempos que tenían los juegos arcade de hace ya más de 20 años. Sin embargo, la guinda del pastel hubiese sido poder ver los coches fantasma de otras personas o el tuyo propio para ver sus trazadas, cosa que no está disponible en el juego.
Detalles que importan
Si bien antes he mencionado la falta de contenido y personalización como puntos negativos, Super Woden Rally Edge tiene pequeños detalles que marcan diferencias.
Me refiero a aspectos como la sala de música, que bien la podrían haber eliminado para tener más motivos para que te compres la banda sonora aparte —además, la banda sonora completa está disponible en YouTube—. También posee el modo multijugador local, que se está perdiendo hoy en día en los videojuegos, pero que es un modo más que necesario en juegos de conducción. Y por último, también posee un modo foto completísimo, donde puedes cambiar no solo la inclinaci
ón de la cámara o el zoom, sino parámetros como la exposición, el contraste, la temperatura o el enfoque. Y muchas de las miniaturas que se ven del juego en YouTube están hechas con el propio modo foto del juego.

Conclusión
Super Woden Rally Edge es una obra pequeña en cuanto a cosas que ofrece. No es el juego que más coches ni pistas tiene en su repertorio, y es menor a su anterior entrega, aunque ofrece unas buenas 14 horas de juego hasta desbloquear todo. Tampoco tiene una gran personalización de los vehículos, pero ofrece exactamente lo que tiene que ofrecer para ser una experiencia disfrutable.
Gracias a su fórmula time-attack y a su gran jugabilidad hace que sea placentero correr por correr. Su dificultad está bien medida, y querrás superar tus propios tiempos y los de los demás, lo que ofrece una gran rejugabilidad. Sin embargo, su gran factor diferencial es una jugabilidad simple pero difícil de dominar, que cambiará ligeramente en función del coche y que sin duda es de las más satisfactorias de masterizar en los videojuegos de conducción.
![Nota Super Woden Rally Edge TAOGames [A]](https://taogames.es/wp-content/uploads/2026/02/nota-super-woden-rally-edge-taogames_resultado.webp)
Opiniones del autor
Super Woden Rally Edge lo recibí mediante una clave de Steam del propio desarrollador. He de dejar eso claro y que no soy ningún experto en mecánica ni en carreras, y mucho menos en rally. Es por eso que no puedo hablar muy técnicamente de la jugabilidad del juego, y por ello me he centrado en lo que te hace sentir.
Anteriormente había jugado a Super Woden GP 2, y fue una experiencia que me gustó, aunque encontré fallos de progresión y dificultad, y nunca llegué a terminar el juego. Sin embargo, ya había un factor que sería común a este juego, una exquisita jugabilidad.
Esta última entrega está mejor medida en cuanto a todos los factores de progresión y dificultad, y podría llegar a ser uno de los mejores juegos de rally de todos los tiempos si hubiese tenido más contenido y personalización de los coches a nivel de manejo. Sin embargo, su jugabilidad es lo que lo hace tan bueno y adictivo. Se ha convertido en uno de los juegos de carreras que más me gustan, y el que más desde Gran Turismo 5, hasta el punto de platinarlo —es muy fácil platinarlo—. Además, su modo multijugador local, que escasea mucho en los juegos actuales, me permite jugar con mi padre, con quien solía jugar al mismo Gran Turismo 5, por lo que es un añadido que valoro mucho.
¿A quién le recomendaría este juego?
Este juego es de nicho, por lo que de primeras va a ahuyentar a mucho público. Sin embargo, si os gusta mínimamente la conducción o si estáis abiertos a experimentar en nuevos géneros, os recomendaría que le dieseis una oportunidad por su gran jugabilidad que, al menos a mí, me genera reacciones químicas muy satisfactorias en el cerebro cuando tomo bien una curva. Aunque hay que tener en cuenta que es sencillo, pero difícil de dominar.
