Análisis Despelote | Una pequeña carta de amor

Portada Análisis Despelote

El fútbol mueve montañas. Para muchos es una pasión como pocas otras. Siempre se dice que en Latinoamérica se vive de manera diferente, especial. Ahora imaginémonos un evento como el mundial de España en 2010. Pues en 2001 se vivió algo similar en Ecuador, con la primera clasificación del país a un mundial. Fue algo histórico, y Despelote retrata la pasión que se vivió en las calles durante aquellas semanas.

 

Contexto

Despelote es un juego que anda a medias entre aventura narrativa, sandbox y el peyorativamente llamado walking simulator. Si bien el tema central del juego es el fútbol, no es un juego de deportes. Fue lanzado el 1 de mayo de 2025 para todas las plataformas, incluida PS4.

El videojuego fue desarrollado por Julián Cordero y Sebastián Valbuena y editado por Panic, quien está detrás de juegos como Arco, Firewatch o Untitled Goose Game.

Despelote fue nominado a cuatro premios en los Independent Games Festival (IGF) Awards 2025, destacando los premios a la Excelencia en Narrativa y Excelencia en Audio. En este último se llevó el galardón por su excelente recreación de sonidos ambientales y de la vida en Ecuador.

 

Premisa

Despelote nos sitúa en un pequeño barrio de Quito, Ecuador. Allí la gente hace su vida con cotidianeidad y humildad. Sin embargo, son fechas de clasificación al mundial de fútbol de Corea y Japón de 2002, y Ecuador puede clasificar por primera vez en su historia. Por ello, en las calles se respira un ambiente futbolero: niños y jóvenes jugando con la pelota, televisiones retransmitiendo los partidos en directo y banderas de Ecuador por las calles.

Nosotros encarnamos a Julián, quien es a su vez el creador del juego. La trama cuenta la experiencia de un joven Julián de 8 años —aunque debería tener 4, pero así es en sus recuerdos— a lo largo de la fase de clasificación al mundial. En realidad lo que vemos son sus recuerdos, lo que da una explicación hasta al diseño del propio escenario.

 

Gameplay

El gameplay de Despelote es complicado de definir en pocas palabras. El loop de juego consiste en tres fases:

  • Cinemática: se nos presenta un nuevo día con una cinemática in-game en primera persona que da pie al contexto de ese día.
  • Fase sandbox 1: nuestra madre nos dice que vayamos a jugar con nuestros amigos, con nuestra hermana o que simplemente nos quedemos quietos en un banco. Nos da una hora en la que tenemos que volver a casa o al lugar de encuentro y el tiempo de espera lo podemos usar para pasear por la plaza.

Aquí es donde está la parte específicamente de gameplay, la cual consistirá en movernos y pegarle patadas a un balón y poco más. Lo guay de esto es que en el barrio hay gente haciendo su vida, y tú no eres el centro del universo. Me explico: habrá momentos en los que veas a una pareja tomando un picnic o a una chica haciendo yoga. Tú puedes escuchar su conversación y saludarles, y si eres demasiado pesado se molestarán y lo dirán. Pero lo mejor es que si te vas y luego vuelves, ellos habrán continuado su conversación y actividad, y puedes perderte eventos por el hecho de no estar en el lugar en el momento indicado.

  • Fase sandbox 2: aquí será parecido a la fase anterior, solo que no estarás en el barrio. Normalmente estás en alguna especie de recuerdo con una casa en la que están de fiesta o en un campito de fútbol entrenando con tu equipo.

El juego se divide por fechas de los partidos del clasificatorio al mundial, donde en cada uno de los días nos encontramos dichas fases.

Como añadido, también tendremos en ocasiones la posibilidad de jugar a un juego de fútbol en la televisión. Este es simple, pero sorprendentemente entretenido. Lo gracioso es que siempre que juegas te pide tu madre que le hagas caso o tu hermana pequeña que juegues con ella y no puedes dejar de jugar, lo que genera situaciones como que tu madre se ponga delante de la pantalla a regañarte y sigas jugando con ella tapando gran parte de la pantalla.

—Muchos de los logros vienen por hacer determinadas cosas en dichas partidas, como marcar un gol en los últimos 5 minutos o marcarte un autogol—.

Julián jugando al juego de fútbol mientras sus padres hablan
Julián jugando al juego de fútbol

 

Apartado técnico

Despelote posee un apartado gráfico muy especial y deferente a todo lo visto anteriormente. Tiene unos escenarios en 3D bastante granulados con tonos malva como colores predominantes, mientras que los personajes están hechos en 2D, dibujados a mano y en blanco y negro, así como los objetos interactuables como pelotas o botellas.

Mientras que la mayoría de objetos están hechos en 3D, los personajes son todos 2D, y utilizan el recurso de mirar siempre hacia la cámara.

La banda sonora es escueta. De hecho, no recuerdo ningún tema más allá del que sale en el propio tráiler y en los créditos del juego. Pero dicho tema acompaña genial al título y lo que propone.

—No está la banda sonora en YouTube, por lo que pongo el tráiler en el que se escucha el tema en cuestión—.

despelote – slice of life trailer – early 2025

En nuestra partida no hemos encontrado ningún bug, y el juego ha sido fluido en todo momento.

 

Lo peor

El loop de juego

Que Despelote tenga un loop de juego que se repite a lo largo de los días tan claramente no es algo bueno. Se siente repetitivo y al final los días carecen de sorpresa. Además, el recurso de dejarte libre durante una hora del juego para hacer lo que quieras es bastante pobre. No hay, por ejemplo, misiones de ir de un punto a otro o de hacer favores. Cosas que en otros juegos pueden ser criticables aquí serían de agradecer.

Julián jugando con sus amigos a fútbol
Julián jugando con sus amigos

 

Me perdí, socio

En Despelote hay momentos en los que tienes que volver a casa, y el juego no continúa hasta que no vuelves. Sin embargo, nadie te ha dicho en ningún momento dónde está tu casa, y tienes a tu madre gritándote sin saber desde dónde lo hace, generándote estrés. Lo peor es que la intuición te dice que vuelvas a la tienda donde trabajan tus padres, que es desde donde has salido, pero en realidad tienes que volver a la casa, que está en otro sitio.

 

La duración importa

Puedes terminar Despelote y reembolsarlo porque no han pasado las dos horas. Eso no es malo en todos los títulos, pero en este sí. Despelote se siente casi una demo de lo que podría ser. Te presenta cosas muy interesantes como poder disparar a botellas o que un perro al que están paseando se cruce con tu pelota y la pinche. Pero utilizan estos recursos casi de forma anecdótica, y no les dan importancia. Cosa que, junto a hacer más tipos de «misiones», habría sido un gran añadido, y se me ocurren mil maneras de alargar el juego con recursos del propio juego de manera que no quede artificial.

 

Lo mejor

No eres el centro de atención

Sin duda, lo mejor de Despelote es el hecho de que no eres el centro del universo. Las cosas no están esperando a que pases para suceder, sino que simplemente suceden. Esto es algo que lamentablemente introducen muy pocos juegos, pero que se siente genial, y es una de mis cosas favoritas cuando la implementan.

Por poner un ejemplo, estaba volviendo de jugar al escondite con la hermana —cosa que también se rige por esto mismo. Es decir, que la hermana te dice que te gires y cuentes hasta diez. En cuanto te giras empieza a irse, pero si te vuelves antes de tiempo verás cómo todavía se está marchando. E incluso si no te giras te lo recriminará— y de camino a la tienda de los padres —una vez más, pensando que tenía que ir a allí porque es desde donde había salido— me acerqué a una tienda de otra persona. Justo en ese momento había dos clientes. La mujer estaba hablando con uno de ellos y el otro había ido a robar una cosa. Dio la casualidad de que lo vi y me dijo que no se lo dijese a nadie —aunque la vendedora se terminó enterando—.

El punto es que ese evento, y muchos otros, no podría haberlo vivido si no hubiese estado ahí justo en ese instante, porque la gente del juego no gira en torno a ti. Ellos hacen su vida con o sin ti, y eso mola mucho.

Julián escuchando una conversación entre dos enamorados
Julián escuchando una conversación

 

Las voces

No por nada Despelote ganó el premio a la excelencia en audio en los IGF. Su diseño de audio es genial. Las voces de los personajes pueden no sentirse profesionales, porque no lo son, son auténticas. Las voces de los personajes te sumergen de lleno en Quito, y repito, no hablan como dobladores, hablan como hablaría alguien de Quito.

Una anécdota que cuentan en el propio juego es que para grabar los sonidos de la plaza en la que se ambienta el juego lo más reales posible fueron con un micrófono a la propia plaza a grabar el ambiente y las voces de la gente, pero como llevar micrófono era algo «jugoso», contrataron a una persona de seguridad.

 

La estética

Ya habréis visto en las imágenes del juego que es bastante especial y único en su estética. La mezcla de entornos 3D granulados con personajes 2D dibujados a mano es algo curiosamente bonito, y algo que no había visto en ningún otro videojuego.

Julián viendo a un perro feliz
Julián viendo a un perro feliz

 

Conclusión

Despelote es un juego que tiene algo ambiguo a lo que se le puede llamar «magia». Es un videojuego especial que transmite no solo amor hacia el fútbol, sino algo más allá de eso. Transmite amor hacia su país, Ecuador, y el barrio donde sucede la historia.

Es cierto que el juego se siente corto, y que es mejorable en muchos aspectos, como el del desarrollo de los días, pero sus virtudes también son muy claras.

Pese a ser su eje central el fútbol, no es un juego de fútbol. Despelote es lo que en anime y manga se considera un slice of life, uno sobre la cotidianeidad y la pasión de todo un país en un momento histórico que pocas cosas pueden hacer sentir, pero que el fútbol lo consigue.

Despelote Nota [B]

 

Opiniones del autor

Al principio Despelote no me estaba gustando. Entre el loop de juego repetitivo, las confusiones con lo de volver a casa y que no entendía ciertas partes de recuerdos que no sabía si eran recuerdos de más mayor o de niño, mi experiencia no estaba siendo del todo agradable. Sin embargo, las virtudes del juego las vi desde el minuto uno, y al final acabé disfrutando de un juego que transmite un mensaje muy único, tan único como el mismo juego.

Sin embargo, en Metacritic —un medio que recopila notas de la prensa de videojuegos para hacer una nota global— tiene un 89 sobre 100, cosa que veo una exageración. Concuerdo algo más con la nota media de los usuarios, que es de un 6 sobre 10.

 

¿A quién le recomendaría este juego?

Recomendaría este juego a los amantes del fútbol, porque aquí van a sentir ese amor que transmiten otras obras como Inazuma Eleven o SupercampeonesOliver y Benji—. Pero también se lo recomendaría a la gente a la que le hayan interesado las virtudes mencionadas en el análisis, y a toda esa gente que quiera descubrir una obra de autor con alma, porque aquí la vas a encontrar.

Autor

  • Apasionado de los videojuegos desde que tiene uso de razón. Su franquicia favorita es Dragon Quest y casi todo lo que juega son indies.

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