Análisis Slay the Spire | Papá de Balatro

 

Slay the Spire es un juego del género Rogue-Like que decidió fusionar este género con el de juegos de cartas, creando una gran entrega adictiva y muy original para la época.

 

Contexto

Nos remontamos al 14 de noviembre del 2017, Slay the Spire es entregado a manos de Mega Crit, una apuesta por el equipo de desarrollo, siendo este su primer juego —aunque ya había probado con el género con Dancing Duelist, un juego hecho en tres semanas para participar en la Jump Ship Jam—, y aunque de salida sus ventas no fueron las mejores, acabó amasando una jugosa cantidad de un millón y medio de ventas con el paso del tiempo.

 

Premisa

Aunque Slay the Spire no tiene una historia como tal contada, sí tiene cierta cantidad de lore, contada entre diseños de cartas, descripciones de objetos y algunas interacciones y personajes. Todo esto te puede recordar a Dark Souls, pero en este caso es algo más descafeinado.

El Lore


Toda la historia se relata en la Espiral, una supuesta muy antigua construcción de tiempos tan antiguos que siquiera se recuerda de cuándo se erigió. La Espiral está compuesta por varias zonas: la primera, Exordium, el lugar más bajo de toda la Espiral, donde se encuentra la diosa ballena Niau. La segunda, la ciudad; esta zona va justo después de la primera y, como dice su nombre, es representada como una ciudad, zona donde los enemigos suelen ser más humanos y donde se puede ver cómo está regido por un rey, el cual puedes llegar a enfrentarte como jefe de zona. Parece un lugar donde reina la fuerza, pero también la victoria por cualquier método, aunque también la ciudad oculta muchos misterios, como una secta que secuestra y que alienta a que sus cultistas se mutilen, poco a poco convirtiéndose en pájaros. Y como último, el Más Allá; es una zona extraña, donde abundan muchos más enemigos místicos y robóticos, sombras o incluso seres arcanos.

La mente maestra


¿Recordáis a Niau? Bien, esta diosa parece ser que se encuentra maldita, siendo incapaz de morir, está obligada a pasar el tiempo sin poder hacer nada en el Exordium. Pues resulta que cada vez que iniciamos una partida, nos encontramos con Niau, siendo esta diosa la que nos hace revivir y que busca MATAR a la Espiral, porque sí, la Espiral es un ser vivo inmenso. Para esto, Niau reclutó o manipuló a cuatro campeones para que estos puedan llegar al último piso y destruyan al corazón.
Cada campeón tiene su propia historia, pero desde TaoGames queremos que disfrutéis vosotros mismos descubriendo un poquito de lore.

Gameplay

Como en todo juego de cartas, tendrás una baraja. Esta, inicialmente, contará en su mayoría con cartas de bloqueo y cartas de ataque. Después, tras cada sala con combate, podrás añadir una carta de entre una elección de tres. Para evitar saturar tu mazo y poder crear combinaciones, los vendedores tendrán por un módico precio un servicio de desecho de cartas.

Además, las cartas cuentan con una gran variedad de efectos; los más básicos son hacer daño y defenderse, pero tienes muchos otros tipos, como robar cartas, ganar energía, envenenar, aumentar alguna estadística o incluso bajársela al rival. Como he dejado intuir anteriormente, sí hay cierta cantidad de energía, y cada carta tendrá un coste determinado, impidiendo así que tengas combos infinitos —en la mayoría de los casos, jejeje—.

Combate

A la hora de enfrentarte a un rival, este se dará por turnos. Puedes acabar tu turno cuando tú quieras, incluso si tienes energía sobrante, y una vez que lo acabes, el enemigo actuará. La acción, en la mayoría de los casos, podrás verla; sabrás si te quiere meter un efecto negativo, hacerte daño y cuánto te va a hacer, si se meterá un efecto positivo a él mismo o incluso si te maldecirá y añadirá cartas negativas a tu mazo.

Mapa

Ahora que tenemos el combate desarrollado, nos toca hablar del mapa. El mapa es uno de estilo procedural; este se generará de forma aleatoria, con diversos caminos a tomar. Estos se cruzarán entre sí y tendrán distribuidos una serie de paradas: enemigos normales, enemigos de élite, hogueras, comerciantes, cofres del tesoro y eventos.

Las hogueras te permiten curarte un porcentaje de la vida faltante o mejorar alguna de tus cartas. Las cartas mejoradas pueden verse aumentadas en su efecto, aportando más del que ya dan, evitando que estas se destruyan tras un uso, o incluso mejorando su coste, algunas hasta siendo gratis.

Dentro de los cofres del tesoro, y cada vez que acabes con un enemigo de élite o jefe de planta, conseguirás una reliquia aleatoria. Estas te ayudarán a tener una partida más fácil en la mayoría de los casos, y en algunos casos te podrán abrir la posibilidad a combos bastante fuertes.

Por último, tras cada combate, conseguirás no solo la elección de una carta de entre tres diferentes, sino que podrás recibir dinero y pociones. Las pociones son de un solo uso y pueden llegar a ser muy útiles en ocasiones.

Apartado técnico

Estéticamente, Slay the Spire es muy peculiar. Se nota que bebe de la estética LoveCraftiana, pero va por sus propias ideas, y eso me gusta mucho. El arte de las cartas es muy bueno y representativo, aunque algunas un poco básicas y sin demasiados detalles.

Mecánicamente no destaca mucho, pero hay que destacar, y mucho, que tantos efectos y combos son un infierno a la hora de programar, y más aún que todo funcione.

Musicalmente está muy lograda, se nota el cariño puesto en cada canción, y me encanta cómo en algunos jefes esto se expresa de forma magnífica, y para que quede mas claro un par de ejemplos:

 

A la hora de bugs, la verdad es que no me he topado con ninguno, ni crasheos ni absolutamente ningún fallo. Además, está genialmente optimizado y no he tenido un solo problema con el juego.

 

Lo peor

Qué bien le vendría un apartado online 

No sé si a los demás les pasa, pero las entregas del género Rogue-Like, y aún más los videojuegos de cartas, suelen brillar muchísimo con el apartado online, y creo que hay mucho potencial desperdiciado en este apartado. Claro que hay Runs diarias y puedes competir contra otros para conseguir la mejor puntuación, pero me refiero más a un online que me permita interactuar dentro de partidas con otros jugadores; por ejemplo, el poder unirme a un amigo para jugar una especie de modo cooperativo.

 

¿Y ahora qué?

El juego peca bastante de falta de rejugabilidad. Las Runs acaban siendo bastante parecidas al no tener mucha variedad de enemigos, y una vez te aprendes sus patrones —porque sí, tienen patrones de ataque que se repiten cada pocos turnos—, el juego pierde mucho del interés que podría llegar a producir en una primera instancia. No solo un modo multijugador podría ayudar a mitigar este problema, pero además el añadir más enemigos, eventos, cartas y variaciones le darían mucha más vida a la entrega.

Falta sensación de progreso

Este es un fallo que cometen muchos Rogue-Like: su sistema de avance y mejora se basa en desbloqueos. Y aunque eso, para alguien tan acostumbrado al género como yo, no le parezca algo necesariamente negativo, es cierto que muchos jugadores nuevos podrían verse que no avanzan tanto o que requiere mucho más esfuerzo para mejorar. La solución podría ser el poder elegir tú mismo qué cartas quieres que se desbloqueen, o que entren mejoras como iniciar con alguna reliquia extra, más energía, o iniciar con mejoras de cartas.

 

Lo mejor

Madre mía qué combos

Si hay una cosa que me ponga muy tontorrón es leer algo, entenderlo y justo después crear formas de romper el juego, y Slay the Spire no se queda corto en este aspecto. Por ejemplo, con el primer personaje “El Blindado” hay un combo el cual puede duplicar tu armadura cada vez que tiras una carta, y hay una reliquia que evita que pierdas la armadura entre turnos, llevando a que seas prácticamente inmortal. Pero no solo eso, sino que hay otra carta QUE HACE UNO MÁS DE DAÑO POR CADA PUNTO DE ARMADURA QUE TENGAS, creo que me explico bien.

Matemáticas

Puede que al escuchar la palabra “matemáticas” te recorra un escalofrío por la espalda y pienses que por qué puede ser algo bueno, pero quédate conmigo. El juego, en muchos casos, es desafiante, y el hecho de poder ver la acción rival no lo hace necesariamente más fácil. En muchas ocasiones te tocará calcular cuánta vida te va a quedar, cuánta armadura necesitas para salir indemne o cuánto daño necesitas hacer tú para matarlo, o para simplemente quitarle su armadura y poder hacerle algo de daño a su vida. En este caso me gusta mucho cómo Slay the Spire te presenta un primer jefe que te adecúa a esta situación. Su mecánica principal es que tiene dos formas: una agresiva y otra defensiva. Y la agresiva es muy agresiva. Así que para evitar que te barra de dos ataques, el jefe tiene un contador de vida perdida que, en cuanto pasa del umbral, se convierte a su forma defensiva, obligándote a contar daños y cuadrar todo lo posible tus cartas para acabar con él.

 

Me gusta que me hagan pupa

Algunos lo pueden llamar masoquismo, yo digo que si no me lo ponen difícil no me lo paso tan bien. Y en este caso, el juego es bastante difícil. No solo el jefe final es una auténtica pesadilla, siendo capaz de matarte de un solo golpe, sino que si no tienes cuidado, un enemigo normal puede llegar a ser mortal. Por ejemplo, el primer jefe de zona del que hablaba antes parece simple, pero entonces, antes de pegarte un golpe de casi la mitad de tu vida, decide ponerse un escudo, dejando el ratio de daño muy justo y, a veces, imposible de superar. Y como este, tienes enemigos injustos por todos lados.

 

Conclusión

Slay the Spire es una entrega muy sólida, que promete una buena cantidad de horas de diversión, un apartado técnico muy pulido y, sobre todo, un excelente juego de cartas.

Opiniones del autor

Personalmente, este es un juego que lo compré con mucho hype y no me defraudó. Es cierto que, tras 100 horas de juego, siento que lo he hecho todo y lo único que el juego me tiene que aportar son ligeros aumentos de dificultad, que lo único que cambia es que el enemigo ahora tiene más vida o que pega un poco más de daño, y la verdad, eso, al menos para mí, no es suficiente incentivo.

 

¿A quién le recomendaría este juego?

Puedo recomendar Slay the Spire sin miedo a equivocarme a todo aquel que le gusten los juegos de cartas, como puede ser Yu-Gi-Oh, también a los fans del Rogue-Like y, sobre todo, a los que ya jugaron Balatro y ahora necesitan una menta poleo que los desenganche de la dopamina del clin clin al hacer un buen combo.

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