Gris es un videojuego indie de aventura con elementos de lógica cuyo atractivo principal está más en el apartado artístico y en la historia detrás del mismo. Una corta experiencia que te voy a desgranar en las próximas líneas.
Contexto
Gris fue desarrollado por el estudio español Nomada Studio y publicado por Devolver Digital. Se lanzó originalmente para Mac, Switch y Windows a finales de 2018, saliendo en móviles y la PlayStation 4 a lo largo de 2019 y para las nuevas generaciones de consolas en diciembre de 2022.
Ganó el premio por mejor arte visual en los 19th Game Developers Choice Awards y también ganó en la categoría de juegos para impactar en los Game Awards de ese mismo año.
Premisa
Gris es un videojuego cortito, de unas 3 horas de media, pero en esas 3 horas vamos a pasar por las etapas de un duelo. De un duelo con afrontar una pérdida, concretamente, ya que la protagonista pierde a su madre al inicio del juego. Los primeros segundos de gameplay son lentos, ya que la protagonista camina cabizbaja, desganada y cayéndose a ratos. Vive en un mundo en escala de grises.
A lo largo de esta corta aventura, iremos recuperando los colores del mundo según las emociones que vayamos sintiendo en cada etapa del duelo.

Gameplay
Gris es muy sencillo. Podemos caminar, podemos saltar y… poco más. Conforme avancemos en el juego, se desbloquearán más mecánicas, pero tampoco es una cosa increíble. No se complican mucho la vida. Además, es un juego en el que no se puede morir, por lo que se puede ir con total y absoluta calma.
Apartado técnico
El apartado visual de Gris tiene un estilo que nos recuerda muchas veces a las acuarelas, y es una delicia para el ojo humano, como cabría de esperar de un videojuego que ha ganado un premio en esta categoría. El hecho de ir añadiendo colores conforme se avanza en la historia lo vuelve más bonito todavía, pero ya hablaremos de esto más adelante.

En cuanto a la banda sonora, esta es muy propia de un videojuego de esta temática. Simple, pero acompaña muy bien en cada momento oportuno. Más intensa durante una tormenta de arena, más calmada en un bosque…
Huelga decir que Gris no es un videojuego especialmente demandante, así que no he tenido ningunos problemas de rendimiento y tampoco me he encontrado con ningún bug.
Lo peor
Colisiones dudosas
A lo largo del juego, habrá escaleras o plataformas que no tendremos del todo claro si podemos o no subir. En el caso de las escaleras está más claro, ya que son escaleras y deducimos que son trepables, pero hay algunas piedras, algunas plataformas y elementos, en general, que tienen unas colisiones que no nos acabamos de esperar del todo y nos puede romper algún esquemita.
Movimiento lento
En Gris, solo hay una velocidad para caminar. Y esta no es precisamente rápida, que digamos. Si bien tampoco es insufriblemente lenta, sí que resulta un poco frustrante tener que dar un rodeo por haber fallado un salto, o por querer volver hacia otro sitio por dejarnos algún coleccionable suelto, ya que nuestra querida protagonista camina como puede, y no es una corredora de atletismo.
Poco intuitivo a ratos
Por detalles como el mencionado anteriormente de las colisiones, habrá veces que no sabremos muy bien qué hacer en Gris. Si bien estas ocasiones se pueden contar con los dedos de una mano, esto puede romper un poquito el ritmo del juego, especialmente si lo unimos al hecho de que el movimiento no es el más rápido del mundo.
Lo mejor
Estética preciosa
Como ya mencioné al principio del artículo, Gris cuenta con un apartado gráfico espléndido. Ya no solo porque visualmente es atractivo, sino porque viene de la mano con la narrativa del videojuego. Cuando pasamos por la ira, hacemos que el color rojo vuelva al mundo, coloreando el paisaje que, anteriormente, únicamente tenía una escala de grises. Y así con todas las etapas del duelo y sus respectivos colores, acabando con unos coloridos y preciosos paisajes con los que uno se puede deleitar.
Además, en algunos puntos del juego habrá cortas animaciones que mantienen la estética del mismo, desbloqueándose la última de ellas si conseguimos todos los “recuerdos”, que son los coleccionables del juego, dispersos por todos los niveles. Sobra decir que esta última animación es merecedora de ser vista, tanto por lo visual como por el contexto añadido.

Dura lo que tiene que durar
Gris no se alarga de forma innecesaria, tampoco se hace repetitivo. Dura lo que toca, sin rodeos, sin twists que sobren ni nada por el estilo. Se puede terminar en media tarde y ya tendrás media tarde un poquito más bonita.
Relajante
Contrario a lo que pueda parecer por la temática, Gris es un juego que, durante la mayor parte del juego, es relajante. Con sus bonitos escenarios, las criaturas que los habitan y el detalle de que no se puede morir, Gris es un videojuego ideal para tener un momento de desconexión del mundo, pararse a resolver puzles y seguir adelante.

Conclusión
Gris es un videojuego precioso visualmente, que se nota que está hecho con mimo y con la mente puesta en las fases de un duelo, aunque sin llegar a decirlo de forma explícita.

De la misma forma, hay que señalar que es una experiencia muy cortita y, por tanto, tampoco tiene tanto espacio para lucirse como videojuego per sé, sino más como una experiencia o un pequeño viaje a través de su precioso arte lleno de mensajes.
Opiniones del autor
Al igual que a la inmensa mayoría de las personas, Gris me entró por los ojos. He de admitir que, en un principio, tampoco me llamaba demasiado la atención más allá de ver los paisajes. Sin embargo, disfruté bastante de la cortita experiencia, aunque he de decir que tampoco ha sido nada muy destacable en mi caso personal, pero creo firmemente que este videojuego podría ser un pequeño punto de apoyo firme para las personas que estén pasando por el mismo proceso que la protagonista.
¿A quién le recomendaría este juego?
A cualquier persona que quiera probar algo para desconectar, para relajarse o simplemente por pasarse un videojuego nuevo. Al ser tan cortito y tan bonito, difícilmente se le podrían hacer feos. Si acaso, aconsejaría evitarlo a aquellas personas cuyo principal interés radica en la acción, ya que aquí no la va a encontrar a raudales, precisamente.
