Toda gran heroína tiene un gran comienzo. Lara Croft, por supuesto, también tiene uno, un origen propio de la segunda década del siglo XXI.
Antes de encontrar Avalon, antes de Atlantis, antes de Egipto. Antes de ser la arqueóloga más famosa, carismática y chula de los videojuegos, Lara Croft era una chica de alta cuna con interés en la historia.
Descubramos qué tal le sienta el cambio de aires y de contexto con Tomb Raider.
Contexto
En 2013, después de haber disfrutado del maravilloso Tomb Raider: Underworld, cualquier fan de Lara Croft tenía claro que hacía falta una modernización real, adaptarse a un nuevo estilo. Era necesario traer la franquicia Tomb Raider a una nueva década.
Esta actualización tardó un lustro en llegar y no pudo hacerlo de otra forma que observando a su alumno aventajado, Nathan Drake, protagonista de la saga Uncharted. Nuevo sistema de combate, tiroteos más interesantes, plataformas más modernas y una narrativa mucho más cinematográfica.
Por supuesto, no solo observaría al héroe por excelencia de Playstation 3, sino que mantendría su vista puesta en la ficción de la época, lo que implicaría una serie de cambios importantes dentro del estilo de la saga.
Fue así como Crystal Dynamics trajo una suerte de reboot para PS3, Xbox 360 y Pc que, ahora, podemos disfrutar en consolas actuales y dispositivos Android e IOS. Sin excusa posible para dejarlo pasar, hablemos del título en sí.
Premisa
Toda historia protagonizada por Lara Croft comienza con una premisa clara, buscar un tesoro o investigar un hallazgo arqueológico que pueda cambiar el curso de la humanidad y esta primera gran aventura no será menos. El Triángulo del Dragón, rincón del mundo caracterizado por sus islas y sus constantes naufragios, será el objetivo de un elenco de personajes tan diferentes como interesantes.

Aunque, como ya se había adelantado previamente, los naufragios caracterizan al Triángulo del Dragón y el Endurance, barco en el que Lara se encontraba, sufrirá la misma suerte que aquellos que le precedieron.
Perdida y sola, nuestra protagonista deberá encontrar a sus compañeros, descubrir los secretos de la isla y la Reina Himiko y volver a casa, poca cosa para una joven inexperta que aprenderá a sobrevivir por las malas.
Gameplay
Uno de los grandes cambios con respecto a los anteriores títulos es precisamente el gameplay, que podemos dividir en tres aspectos fundamentales.
En primer lugar, el combate, mucho más frenético que en títulos anteriores. El apuntado automático da paso a un gunplay más interesante, uno que ha aprendido de grandes de la acción como el previamente citado Uncharted o el inmenso Gears of War incluyendo así un sistema de coberturas que se encaja muy bien con el apuntado manual y adaptado a las distintas armas.
Las armas, además, serán mucho más variadas y será fácil acabar teniendo preferencia por una sobre las otras. El arco tendrá una importancia capital dado que será necesario para matar con sigilo, otra gran novedad, y para la resolución de algunos puzles.
En segundo lugar, la supervivencia, elemento que dará nombre a la trilogía y que ofrecerá algunos de los momentos más interesantes, especialmente en las dificultades más altas. Cazar y explorar nos permitirá conseguir recursos para mejorar nuestras habilidades, fabricar objetos e, incluso, hacer nuestras armas mucho más útiles. Si bien no es algo total y absolutamente necesario para completar la aventura, sí que hará el camino más fácil y divertido.

Por último, y como todo gran juego del género, se encuentran unos puzles algo menos inspirados que en las entregas anteriores. El fuego será protagonista en muchos de ellos, quizás demasiados, consistiendo muchos de estos en prender un objeto en un momento concreto para abrir paso o hacer que caigan tesoros de lugares inaccesibles.
Apartado técnico
El apartado técnico es, sin dudas, lo mejor de la aventura. No es solo el salto gráfico, que beneficia enormemente a la narrativa, sino el arte.
La forma en que se combinan ambientes japoneses con aviones estrellados, búnkeres y bosques hará que, en muchas ocasiones, se pause la acción para disfrutar de las vistas. Cuadros en movimiento que se quedan grabados en la retina con una mezcla de admiración e inquietud.
La banda sonora también consigue una iconicidad sorprendente, especialmente si tenemos en cuenta que es una décima entrega. Para muestra, un tema principal
Lo peor
No se siente parte de la saga
La cantidad de cambios que trae, así como el evidente parecido a su alumno y rival Uncharted hace que, en ocasiones, parezca un título ajeno a Tomb Raider al que, por azares del destino, se le acabó dando el nombre para mejorar las ventas.
Por supuesto, esto no implica nada a nivel de calidad propia del videojuego aunque puede hacer arquear la ceja a un fan veterano de la franquicia. Priorizar la acción frente a la exploración de las tumbas fue un cambio tan polémico como necesario.
Es demasiado hijo de su tiempo
En 2013, por razones ajenas a mi comprensión, los creadores de ficción se obsesionaron con quitar color, elementos fantásticos y humor a las historias para que estas fuesen más «realistas». Si ficciones como Juego de Tronos o Superman se vieron afectados por estos cambios pese a tener dragones y señores alienígenas que vuelan, ¿cómo no iba a afectar a una humana normal y corriente?
Los elementos fantásticos y la arquitectura imposible brillan, durante gran parte de la aventura, por su ausencia. Curioso como se adscribe a esta moda mientras cuenta una historia muy similar a la locura de ciencia ficción que fue Lost.

Lara Croft
¿Qué sucede cuando la historia que quieres contar contradice al género del videojuego en el que trabajas? Pues situaciones tan disonantes como que Lara lo pase fatal cada vez que mata a alguien en una cinemática pero, mientras juegas, pueda quitarse de en medio a cincuenta maromos sin inmutarse.
Aunque, como toda gran disonancia, es importante cerrar el círculo por lo que…
Lo mejor
Lara Croft
Lara pierde carisma por su juventud, es cierto, pero se ofrece a un personaje mucho más humano. Una Lara que sientes en peligro real y que, como diría Buffy Summers, «solo es una chica».

Tiene miedo, se equivoca, sufre y duda. Si en las entregas anteriores era una mujer que lo molaba todo y más, aquí es un personaje al que se entiende perfectamente. No disfrutas de la aventura por ver qué salvajada hará a continuación sino por la necesidad de que le salgan las cosas bien. Preocuparte por tu protagonista según la ves crecer y evolucionar es una experiencia que nadie debería perderse.
Esto, además, se ve reflejado en unas interpretaciones mucho más interesantes y una expresividad mayor en los modelados.
Su historia
Si bien el argumento parece sencillo, la cantidad de giros, misterios y momentazos que va ofreciendo son verdaderamente memorables. Desde la sensación de que nadie está a salvo hasta resolver qué está pasando en esa misteriosa isla te agarrará, te atará a la silla y no te permitirá soltar el mando hasta que todo se haya aclarado.

Los tesoros coleccionables
Aquí, todo sea dicho, no tiene rival. Encontrar una pulsera, una medalla o un botijo nunca fue tan interesante. En títulos previos lo habitual era pulsar el botón correspondiente al ver un objeto brillante en el suelo y, como máximo, poder ver el modelo.
En Tomb Raider, cada objeto cuenta una historia. No al estilo de Hidetaka Miyazaki, sino narrado por la propia Lara, que recurre a sus conocimientos arqueológicos para explicar el origen de cada uno y, de paso, ampliar el lore. El placer de cada uno de estos detalles es inmenso.
Conclusión
Un origen magnífico para la heroína humana más exitosa de los videojuegos.
Tiene aspectos mejorables, de eso no cabe duda, pero en su imperfección ofrece muchísimo. Es una de las mejores aventuras que he disfrutado en mucho tiempo.

Opiniones del autor
Cuando descubrí los distintos cambios que ofrecía, debo reconocer que me enfadé. Me enfadé mucho. Apreté los puñitos con mucha fuerza.
Benditos sean los pulgares oponibles, que me permitieron dejar de apretar los puñitos y dejarme llevar por una aventura que disfruté en Ps3, posteriormente en PS4 y ahora he analizado jugando en PC.
Sí, creo que tengo un vínculo especial con este juego y me atrevería a decir que me gusta, y mucho.
¿A quién le recomendaría este juego?
Me atrevería a recomendárselo a cualquiera.
Estamos ante un punto de entrada perfecto para la saga, en una trilogía mucho más moderna y accesible. La forma en la que se plantea la historia, mucho más cinematográfica que en entregas anteriores, puede llamar la atención de quien disfrutase de las aventuras de Uncharted o de las películas o serie de Tomb Raider.
