Análisis Digimon Story: Cyber Sleuth | Una digisorpresa muy grata

En 1997, Bandai necesitaba sacar el máximo provecho de las mascotas virtuales y pocas ideas mejores que hacer que estas pudiesen pelearse y evolucionar. Fue así como nació Digimon, cuya popularidad estallaría con su adaptación animada en 1999, Digimon Adventure, que suponía una interesante competencia para los monstruos de bolsillo de Nintendo al ofrecer una historia más continuista, seria y oscura.

¿Se traduciría el éxito de la serie a éxito en el mundo del videojuego?

 

Contexto

Después de intentar destacar con juegos similares a Digimon Virtual Pet con la saga Digimon World o juegos de lucha como Digimon Rumble Arena, Bandai decidió mirar cara a cara a su principal competidora, Pokémon. Así, surgió la subsaga Digimon Story, centrada en la crianza de monstruos digitales y la lucha entre estos. Conseguir reunir a los más queridos y poderosos, entrenarlos para hacerlos más fuertes y derrotar a aquellos que ocupaban el rol antagonista era la principal mecánica de los títulos de Nintendo DS que, por razones desconocidas, llegaron a occidente manteniendo Digimon World en el título.

Por fin, con Digimon Story: Cyber Sleuth, conocimos en esta parte del mundo a la saga tal y como se concibió.

 

Premisa

Digimon Story: Cyber Sleuth es un JRPG de manual, con sus combates por turno, sus distintas sinergias en cuanto a habilidades activas y pasivas y una extensa duración. Más allá de observar y aprender de Pokémon, tiene una muy fuerte influencia de Persona, tanto en tono como ambientación y argumento.

Argumentalmente nos encontramos con, tal y como sucedía en la serie animada, una historia algo más adulta, en este caso protagonizada por adolescentes, y que, según vaya avanzando, se irá adquiriendo diferentes conceptos morales y filosóficos que dejarán al jugador con la boca abierta y el corazón encogido en más de una ocasión.

En principio, podría parecer que se nos cuenta algo sencillo, típico de un manga shonen. Takumi o Ami, nombres oficiales en función de si elegimos jugar como un chico o una chica, queda en el mundo virtual conocido como EDEN con unos amigos. Tras aprender a capturar y hacer luchar a los Digimon, explotará el conflicto principal, una enfermedad que deja a miles de personas en coma mientras se encuentran en EDEN, siendo nuestro/a protagonista una víctima más.

Eso sí, hablamos del jugador así que, efectivamente, será especial y podrá vivir gracias a un «cuerpo digital» que le permitirá cambiar entre EDEN y Tokio a placer, lo que utilizará para trabajar como Cyber Sleuth o, dicho de otro modo, detective al mando de Rie Kishibe.

Poco más se puede contar sin hacer spoilers, pero sí que es necesario mencionar que sus misiones secundarias llevarán a historias cortitas relacionadas con el acoso sexual, abusos, maltrato, trata de blancas e, incluso, tráfico de órganos. Sí, Bandai se tomó en serio el querer separarse en tono de la competencia directa.

 

Gameplay

El gameplay se puede dividir en dos partes fundamentales:

La inspiración en la saga Persona se traslada incluso a la interfaz de los combates

 

En primer lugar, tenemos el uso de los digimon, que irá desde combates por turnos en los que tener en cuenta el sistema de tipos y categorías de cada digimon hasta su crianza, particularmente compleja y una auténtica gozada al entender su funcionamiento. Si recordáis la serie, los digimon no solo digievolucionaban, transformándose así en otra criatura más poderosa, sino que volvían a fases anteriores tras el combate. Aquí, ese cambio constante dentro de una misma línea evolutiva será fundamental para subir de nivel y mejorar las estadísticas de nuestros digimon, lo que acabará dando lugar a cumplir los requisitos básicos para nuevas digievoluciones con sus correspondientes tipos.

 

La agencia de detectives será parada obligatoria y habitual

En segundo lugar estamos ante la aventura conversacional, donde toma mucha inspiración de Persona. Aquí, a través de distintos diálogos y elecciones, se irán llevando a cabo las investigaciones detectivescas tanto de misiones principales como secundarias, lo que permitirá subir de nivel a nuestro protagonista y a sus digimon. En este caso, sigue quedando muy por debajo de la franquicia en la que se inspira, pero supone una agradable pausa entre combate y combate. Dentro de este apartado, se encontraría la exploración de la que hablaremos un poco más adelante.

 

Apartado técnico

En Digimon Story: Cyber Sleuth nos encontramos con un aspecto visual cel shading funcional. El diseño de personajes es agradable pero no encontramos grandes sorpresas, son protagonistas y secundarios de cualquier shonen, algo que sí resulta una pequeña decepción si tenemos en cuenta que viene de una franquicia con un carisma arrollador en cada una de sus temporadas, eso sí, son lo suficiente expresivos como para cogerles cariño. Los digimon, por su lado, se ven y se mueven de una forma deliciosa, especialmente con sus ataques más característicos.

La banda sonora, por suerte o por desgracia, no estorba ni destaca particularmente. Habría sido bonito encontrar con una experiencia musical digna de estudio pero no es el caso, no estamos ante un apartado atrapante, de los que secuestra por años al jugador y se instala en su memoria, pero, al menos, no es una banda sonora repetitiva o que tenga poco o nada que ver con las situaciones que se están viviendo. La música de cualquier experiencia audiovisual, sea un videojuego, una película o una serie, no tiene por qué ser magnífica para ser buena y eso es lo que sucede aquí al ofrecer un acompañamiento y un buen apoyo a lo que se narra. Aprueba en este sentido, desde luego.

 

Lo peor

La traducción

Al elegir jugar a un título de estas características, se adquiere un compromiso de horas, muchas horas. Tiempo que se traduce de manera directa en muchísimo texto, especialmente si tenemos en cuenta ese carácter de JRPG con tintes de aventura conversacional, con distintas opciones de diálogo con mayor o menor repercusión en las escenas. Tener que jugarlo en inglés es, al menos a titulo personal, una auténtica lástima. No estamos ante un inglés complejo pero no puedo evitar entender esto como una falta importante de interés en el público hispanohablante por parte de Bandai.

En honor a la verdad, la versión de PC ofrece, como es habitual, la opción de recurrir a la buena labor de los fans a la hora de traducir sus juegos favoritos para que más jugadores puedan disfrutarlos como es debido.

 

Demasiado repetitivo

Este defecto se encuentra, principalmente, al inicio del juego. Los mapas no son particularmente grandes y la exploración, si bien forma parte de la aventura, no es algo que apetezca dada la simpleza de los escenarios iniciales que son, desgraciadamente, pasillos enormes.

Esto destaca especialmente en los primeros compases de la historia, donde visitaremos Kowloon, el hogar de los hackers, muchísimo, puede acabar provocando una pereza importante pero no hay que alarmarse, los escenarios acabarán siendo cada vez más variados tras pagar el peaje de las primeras horas de juego.

Dentro de esta repetitividad, también es forzoso citar los interludios que se dan entre distintos capítulos. A veces, el ritmo de la aventura se detendrá y no habrá guía posible dentro del juego, lo que más de una vez llevará al jugador a ir de un sitio a otro buscando a algún NPC que ya conozca para que le diga qué hacer para seguir la historia. Menos mal que las misiones secundarias ofrecen algunas tramas mucho más adultas y oscuras de lo que esperaba.

 

Todo el mundo piensa en una única cosa

No me considero, para nada, alguien con la mente cerrada o mínimamente mojigato pero aquí todos los personajes hacen una cantidad de comentarios subidos de tono que resulta agotadora. Dicho de otro modo, aquí todo el mundo va salidísimo, algo que entendería al estar protagonizado por adolescentes si no tuviese a unos adultos que superan ese libido. Algún comentario habría sido gracioso, pero en ocasiones se soltarán chistes sobre sexo grupal o experimentación en momentos muy tensos, sacándote de la situación de mala manera.

 

Lo mejor

La crianza

El sistema de crianza de digimon es complejo y, encima, no está muy bien explicado, pero qué gustazo cuando se entiende su funcionamiento. Una de las mayores sorpresas que me llevé en este sentido es que, dado el funcionamiento a nivel de lore de la digievolución, a través de una misma criatura se podrán obtener todas las del juego. Sí, será posible empezar con el mejor digimon de la historia, Tentomon, y acabar teniendo a Omegamon. Hay que abrir la mente en ese sentido si venimos de la serie, pero las líneas evolutivas en Digimon siempre han sido algo abstracto, lo que se mantiene en este título.

No negaré que ha sido una de las características que más ha despertado mi interés pese a no llamarme la atención de primeras.

 

Los temas tratados

De la historia ya hemos hablado antes y no es precisamente a ella a la que me quiero referir en este apartado. Lo importante no es lo que se cuenta, que está muy bien, sino que lo interesante es de qué se habla. El camino que sigue el protagonista para encontrarse a sí mismo, tanto de forma literal como figurada, le lleva a enfrentarse a lo mejor y lo peor del ser humano lo que aporta una implicación increíble para un jugador como yo, que esperaba ver a sus monstruos peleando con otros y poco más.

Llegado el momento, al descubrir por qué está sucediendo el conflicto principal, se plantea un interesantísimo dilema moral. Los que, en principio, se presentaban como villanos acaban cumpliendo un rol antagónico diferente. Es posible entender por qué toman las decisiones que toman pese a no poder defenderlos.

A nivel narrativo hay muy poco que reprochar y mucho que agradecer a Digimon Story: Cyber Sleuth.

 

Su carisma

Los personajes tienen muchísimo carisma y es fácil tener un favorito. Todos tienen sus propios objetivos y giros, hay secretos en cada uno de ellos que se irán revelando poco a poco y acabarán dando lugar a situaciones muy interesantes. Lo mismo sucede con los digimon que iremos conociendo a lo largo de la historia.

Precisamente aquí es donde se encuentra el alma de un videojuego al que se le coge cariño en mucho menos tiempo del que se podría esperar.

 

Conclusión

Digimon Story: Cyber Sleuth es un título de calidad notable al que, por desgracia, pequeños defectos le bajan la nota. Con una buena traducción y una mayor variedad de escenarios, la nota habría subido de manera inmediata.

 

Opiniones del autor

Llegué buscando un sucedáneo de Pokémon y acabé disfrutando de una aventura que me implicó directamente, llegando a situaciones que no habría imaginado nunca y que trata al jugador sin ningún tipo de condescendencia, lo que agradecí enormemente. Lástima que pequeños detalles empañen una experiencia que, de otro modo, me habría acompañado mucho más.

 

¿A quién le recomendaría este juego?

Recomendado, especialmente en su Complete Edition, a todos aquellos que creciesen con el anime de los noventa y que esté buscando un soplo de aire fresco en un género que, cada vez más, parece estancado en una franquicia que ha dejado que desear en sus últimas entregas. Si te interesa, acude con la mente abierta y disfruta de esta inmensa aventura.

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