Análisis Like a Dragon: Infinite Wealth | Ambición infinita

Portada del análisis de Like a Dragon: Infinite Wealth, TAOGames

Kiryu Kazuma, cuarto líder del Clan Tojo. Ichiban Kasuga, quien parece que va a tomar las riendas del futuro de la yakuza. Ambos se han labrado un nombre, especialmente el primero. ¿Y si combinamos los dos en un único videojuego? Pues tenemos como resultado la obra más ambiciosa de la saga: Like a Dragon: Infinite Wealth.

 

Contexto

Like a Dragon: Infinite Wealth es un RPG de historia. Se trata de la novena entrega principal de la saga Yakuza —actual Like a Dragon— y es una secuela directa de Yakuza: Like a Dragon y del spin-off Like a Dragon Gaiden: The Man Who Erased His Name

Este juego salió en enero de 2024 y fue desarrollado, al igual que todas las entregas anteriores, por Ryu Ga Gotoku Studio y publicado por Sega. Además, también contó con una demo jugable dentro de Like a Dragon Gaiden: The Man Who Erased His Name. Fue nominado como mejor RPG y mejor narrativa en los Game Awards de 2024, pero no ganó en ninguna de las dos categorías. 

 

Premisa

Like a Dragon: Infinite Wealth tiene lugar tres años después de los hechos de Yakuza: Like a Dragon. Ichiban Kasuga es ahora un honrado empleado de Hello Work e intenta ser de ayuda para yakuzas que se han quedado sin capacidad de llevar una buena vida debido a la Gran Disolución y la cláusula del ex-yakuza. 

La vida le sonríe tanto a Ichiban como a sus compañeros de la entrega anterior. Sin embargo, un año más tarde, la vtuber Hisoka Tatara empieza a esparcir falsos rumores que apuntan a que Kasuga está intentando montarse su propia organización criminal junto a ex-yakuzas. Esto lleva a que lo despidan de Hello Work, al igual que también despiden a Adachi y a Nanba, presuntamente por estar vinculados a Kasuga.

Poco después, el grupo descubre que el Clan Seiryu está reclutando a ex-yakuza en masa. Sin el Clan Tojo y sin la Alianza Omi, este movimiento podría ser de gran relevancia. Por tanto, el grupo acude a hacer una visita a la sede. Poco tardan en descubrir que Jo Sawashiro también está metido en el ajo, ahora bajo el ala del nuevo líder del Clan Seiryu: Masataka Ebina. 

 

Ebina explica que quiere llevar a cabo la Segunda Gran Disolución y que por ello está reuniendo a todos los ex-yakuza posibles: para eliminar de una vez por todas los resquicios de yakuza que puedan quedar. Al tener objetivos similares, el grupo decide dejar a Ebina sin más. Sin embargo, Sawashiro tiene más que contar. Concretamente, le pide a Ichiban que acuda a Hawái.

El motivo de esta visita es que Akane, la mujer de la que se enamoró Masumi Arakawa y madre biológica de Ichiban, está viva y en Honolulu. Sawashiro incluso se inclina ante Ichiban para que le haga ese favor, y Kasuga accede. 

 

Sin embargo, poco tardarán los problemas en llegar. Un intento de asalto por parte de un taxista, una borrachera que acaba con Ichiban desnudo en la Playa Aloha, un encuentro con el mismísimo Kiryu y, lo más extraño: Akane lleva ya muchos días desaparecida. Y parece ser el objetivo de todas las organizaciones criminales de Hawái. 

 

Gameplay

No me voy a extender mucho en este apartado, ya que el gameplay es prácticamente idéntico al de Yakuza: Like a Dragon, salvo por unas mejoras de calidad de vida muy sustanciales. Las de los vínculos de vida las mencionaré más tarde, aunque sí que quiero mencionar una cosa de ellos.

 

Cuando hacemos el primer vínculo de bebida con cualquiera de los aliados, estos desbloquearán un ataque combinado especial que hará una cantidad generosa de daño y subirá una estadística tanto para él y para Ichiban —la estadística varía dependiendo del personaje—. Estos ataques de equipo no consumen ningún recurso, pero tienen un medidor que se recarga cuando los personajes hacen daño a los enemigos. 

Ahora, vamos a hablar de las mejoras en el combate.

La mejora más significativa con diferencia es que puedes mover libremente a los personajes durante su turno —hasta un área delimitada—. Esto permite tres interacciones:

  • Bonificación por proximidad. Al estar cerca de los enemigos, les haces más daño con los ataques básicos y algunas habilidades.
  • Ataque por la espalda. Bastante autoexplicativo. Si haces ataques básicos por la espalda del enemigo, estos siempre serán críticos y, además, ignorarán la guardia del enemigo.
  • Ataque con arma. Estos ya existían en la entrega anterior, pero dependían del azar de si a tu personaje le apetecía o no agarrar un cartel, una moto o lo que fuese.
Nanba a punto de utilizar Piroeructo en Like a Dragon: Infinite Wealth
Finalmente sabemos cuánto eructa exactamente Nanba

Además, todas las habilidades de los personajes ahora muestran visualmente el área de efecto que ocupan o el recorrido que hacen. También indican si rompen la guardia del enemigo o si lo empujan

Mencionando otro aspecto de la entrega anterior, es importante mencionar la mecánica de los Mercenarios, ya que ahora existen Mercenarios que se quedan unos turnos en combate y no tienen un único uso. Su turno de acción es el posterior a Kasuga.

 

Y, un último aspecto a tener en cuenta, pero que es una increíble mejora en la calidad de vida, es el añadido de los combates rápidos. Cuando le sacas una buena cantidad de niveles —de 9 para arriba— a unos enemigos, puedes simplemente apretar un botón antes de empezar el combate y lo terminas en tres ataques automáticos. No pierdes vida ni PM, aunque, eso sí, la experiencia se reduce a un multiplicador de 0,7.

 

Apartado técnico

Visualmente, Like a Dragon: Infinite Wealth es igual que su predecesor. Aunque, todo sea dicho, Honolulu es un ambiente mucho más bonito que Yokohama en según qué partes. Por ejemplo, la Playa Aloha se ve muy bonita cuando tiene el arcoíris en el cielo. Y, por cierto, ahora se puede nadar también.

 

La banda sonora es, una vez más, excelente. Desde las canciones de los minijuegos hasta las canciones principales, además de tener algunas con un mismo leitmotiv con una coherencia narrativa. Y, finalmente, Joon-gi Han tiene una canción en el karaoke. Victoria del pueblo. Pero, para muestra de tremendo temazo de boss, un botón:

 

En cuanto a rendimiento, es un juego algo demandante —aunque también influye que tenga DENUVO—. Dicho esto, no he tenido ningún problema técnico salvo un bug sonoro en una pelea contra un jefe, en la que su canción se reiniciaba al usar habilidades con cinemáticas. Un problema de rendimiento que me ha ayudado más que molestado es el que provoca que las cajas fuertes con enemigos peguen tirones. Es decir, que cuando iba a abrir una caja fuerte y de repente daba un pequeño tirón, ya sabía que no tenía que abrirla.

 

Lo peor

Sega hace cosplay de EA

En el momento en el que terminamos la historia principal de Like a Dragon: Infinite Wealth habrá una cosa que nos llamará la atención si hemos jugado a los anteriores: no hay New Game+.

 

Y no es que esté oculto, sino que está detrás de una barrera de pago de un DLC. Esto es insultante. Toda la saga ha contado siempre con este modo, pero aquí hay que pagar. Y no es solo esta modalidad de nueva partida, sino también la dificultad «difícil» y «leyenda» están bloqueadas tras este DLC. Y no os creáis que el contenido adicional sea mucho más, simplemente añade unas camisetas y una mazmorra más. Una mazmorra que, encima, es significativamente más corta que las del juego base. Y, como guinda del pastel —de ponzoña—, el contenido de este DLC ni siquiera está doblado, solo son cajas de texto. 

 

Incongruencias a rabiar

No debe sorprender a nadie que nuestro querido Ichiban Kasuga no es especialmente bueno con el inglés. Pero claro, Hawái está en Estados Unidos. Y esto supone un problema inicial en la trama, ya que el propio Ichiban se va a poner a buscar a un taxista que sepa hablar japonés. Hasta ahí, todo correcto.

Sin embargo, todas y cada una de las misiones secundarias de Like a Dragon: Infinite Wealth están dobladas y planteadas como si todas las partes hablasen en un perfecto japonés. No importa que el personaje sea una Karen en toda regla, sabe japonés. ¿El niño de 8 añitos que vende limonada? Sabe japonés. ¿Una estafadora local que vende leis a precios desorbitados? También sabe japonés. 

Puesto de limonada de Tony en Yakuza 8
¿Por qué este niño sabe japonés?

 

Esto rompe muchísimo la inmersión dentro del juego, prácticamente uno ni siquiera siente que esté en otro continente con respecto a anteriores entregas. Por no hablar de que los personajes de la historia principal cambian entre inglés y japonés a conveniencia como si no hubiese ninguna dificultad.

Pero, además, también hay incongruencias raras en el gameplay. Por ejemplo, en la línea de misiones de secundarias de los Sujimon, nos enfrentaremos a puñetazos —además de en combates Sujimon— contra miembros del Alto Palco. El primer combate será contra un señor de nivel 11, que es más o menos el nivel al que se desbloquean todas las funciones de los Sujimon. Sin embargo, el combate inmediatamente posterior a ese será uno de nivel 31. Ningún tipo de sentido tiene este salto. 

 

Siguiendo con este tipo de incongruencias, por algún motivo no se puede hacer combates rápidos contra enemigos que aparezcan en ubicaciones específicas de la historia principal. El icono sobre sus cabezas se pondrá en azul, les podrás sacar 40 niveles —no es una exageración, es literal—, pero el combate rápido no es una opción.

No acaba ahí la cosa. También hay incongruencias que se relacionan con la historia principal. Durante los primeros momentos de Ichiban en Hawái, este acaba desnudo en una playa. La persona que lo desnuda, en un momento más tardío de la historia principal, se sorprende enormemente al verle el tatuaje de la espalda. 

 

Para rematar, además, al grupo de Ichiban se unirá un miembro adicional en el penúltimo capítulo de la historia principal. Esto hace que, si realmente lo quieres usar, vas a tener que meterte unas pateadas interesantes para subirle los vínculos, pero es que apenas queda tramo de historia principal para ese momento. Una decisión cuestionable.

 

 

O juegas el contenido secundario o balazo

De forma similar a como ocurría en Yakuza: Like a Dragon, en este Like a Dragon: Infinite Wealth tenemos mucho contenido secundario que se incluye como contenido principal. Sin embargo, en esta entrega, hay mucho más contenido secundario. 

Al igual que en la entrega anterior, hay un minijuego obligatorio para obtener un poquito de dinero. Pero este llega bastante más tarde y hay formas muy sencillas de no tener ni que recurrir a ese minijuego. Además, hay una subtrama de conseguir un resort turístico de cinco estrellas que también se presenta como contenido principal cuando te la presentan. 

Pantalla final de Repartos Delirantes, Like a Dragon: Infinite Wealth
Ahora, la forma de ganar dinero es hacerse repartidor de Uber Eats

Por no hablar de que, en un momento en el que jugamos como Kiryu, hay literalmente dos misiones secundarias que hay que hacer como parte de la historia principal. Que no se me malentienda, el contenido secundario es bueno —hablaremos de él a continuación—, pero hay miles de formas mejores para presentarlo.

 

Lo mejor

Contenido secundario

Like a Dragon: Infinite Wealth es, simultáneamente, un juego de la saga Yakuza, un Animal Crossing y un Pokémon. No estamos hablando ya únicamente de las hilarantes misiones secundarias, sino de las tramas secundarias de la Liga Sujimon, que perfectamente podría ser la historia de un ROMhack de Pokémon, y de la Isla Dondoko, nuestro resort turístico. 

Si vas con calma, todo esto son detalles que vas a querer continuar con naturalidad. Imagina construir un club de hostess a la entrada de tu resort turístico, ¡pues puedes hacerlo! 

 

Además, distribuidas por todo Hawái, hay Sujiparadas. Y sí, son básicamente las Poképaradas del Pokémon Go. Te darán recursos para los Sujimon que irán siendo mejores conforme ascienda tu rango de entrenador Sujimon. Y esto te da motivos para querer recorrerte todo el mapa a pata, buscando paradas. A este detalle se le suma el de Aloha Links. 

Aloha Links es, realmente, una chorradita. Con un gesto, te haces amigo de ciertos NPCs. Y, cuanto más los saludes, más amigos se hacen, hasta que sean tus colegas. A veces, tendrás que sacarlos de algún apuro violento y otras tendrás que darles algún objeto. Pero, únicamente por esta chorradita, ya te apetece ponerte a caminar para ver si haces más amigos.

Un loro de Like a Dragon: Infinite Wealth contento por comida
A veces, habrá que alimentar animales para hacernos sus amigos

 

Por último, pero no menos importante, los vínculos con tus aliados. Ahora, habrá conversaciones de vínculos con tus aliados para aumentar ese nivel y tener charlas interesantes con los personajes. Dichos vínculos se pueden ver en el mapa y, si los desbloqueas todos, haces un bingo, ganando muchos más puntos de vínculo. También obtienes más puntos si haces una línea.

Bingo de Eric Tomizawa
Cuando se completa, podremos hacernos una foto conmemorativa con el personaje

 

Hawái quiere que lo visites. Y tú quieres visitar Hawái.

 

Calidad de vida en todos los aspectos

Vamos a obviar todo lo mencionado en el apartado de gameplay hablando del combate para no repetirnos, pero que quede claro que ya solo ese detalle por sí mismo merecería un apartado en este análisis para él solito. Ahora, jugar a Yakuza: Like a Dragon es más doloroso.

 

¿Alguien recuerda cuando todavía solo se podían usar taxis en Yakuza al, efectivamente, hablar con un taxista? Like a Dragon: Infinite Wealth da el paso que hacía falta: ahora, se pueden usar taxis directamente desde la pestaña del mapa. Una mejora increíble para la calidad de vida. Aunque, por lo mencionado en el anterior punto, a veces ni siquiera vas a querer usar ese taxi. Y no solo por eso, sino porque ahora también existe el OKA Surfer. Un segway, para que nos entendamos. Y sí, es un transporte terrestre más rápido que ir corriendo, además de que tiene piloto automático. Otro puntazo.

OKA Surfer de Like a Dragon: Infinite Wealth
FIAAAAAAAAAAAAAAAUN

 

El añadido del combate rápido —pese a que no siempre esté disponible— también es una gran mejora con respecto a la anterior entrega. Daba mucha rabia perder unos cuantos segundos y unos cuantos PM enfrentándose a enemigos a los que les sacas 20 niveles. En Like a Dragon: Infinite Wealth, olvídate de eso. Arróllalos a todos.

 

Y quiero retomar el tema de los vínculos del anterior punto. En Yakuza: Like a Dragon, los niveles de vínculos se quedaban bloqueados tras los vínculos de bebida. Pero aquí se ha hecho un movimiento mucho más inteligente: los niveles de vínculo son los que desbloquean los vínculos de bebida. Cada diez niveles de vínculo con tus aliados —hasta 50—, podrás tener una charla en el bar con el aliado en cuestión. Esto hará que puedan usar ataques combinados y que continúen ataques contra enemigos derribados. Sin embargo, si por lo que sea no te has dado cuenta de ello, no pasa nada. Puedes subir el vínculo hasta el máximo y tener después todas las charlas de golpe. Nada de comerse la cabeza porque acabas de entrar en la mazmorra y ya tienes a tus aliados con el nivel de vínculo bloqueado.

 

El mejor fanservice para el personaje más veterano

Este apartado va a tener pequeños spoilers sobre la historia y parte del gameplay. Si queréis ir a ciegas, saltaos esta parte y quedaos con que vais a llorar mucho a causa del cuarto líder del Clan Tojo.

 

El jugador se entera en un momento temprano de la partida de que Kiryu, el protagonista de todos los Yakuza desde Yakuza 0 hasta Yakuza 6, tiene cáncer. Y, además, los médicos le han dicho que le quedan seis meses de vida. 

Esto, la primera vez que se escucha, es un golpe duro. Los que hemos jugado a toda la saga principal sabemos que Kiryu Kazuma es una bestia que aguanta todo lo que se le eche encima. Pero una enfermedad… eso es otra cosa. 

 

Lógicamente, Ichiban no quiere dejar que Kiryu simplemente se muera y ya. Quiere que Kiryu sea capaz de delegar en él. Y no solo Ichiban, sino todos los que van a ir rodeando a Kiryu a lo largo del videojuego. En Like a Dragon: Infinite Wealth es cuando Kiryu, por fin, va aprendiendo que no tiene que hacerlo todo él solo, y esto se ve reflejado en unas cuantas escenas emotivas e, incluso, en medio de algunos combates importantes. 

Kiryu disculpándose por causar molestias
¿Desde cuándo el Dragón de Dojima se disculpa por eso?

 

Además, a partir de cierto punto del juego, Kiryu se empieza a hacer una lista de últimos deseos y, poco después, se desbloquean los «Recuerdos del dragón». La inmensa mayoría de ellos consisten únicamente en Kiryu recordando en unas pocas frases momentos o personas del pasado. Se acordará de personajes como Tanimura, Shinada, hará alusión a algunos spin-offs de la saga y esas cosas. Sin embargo, otros son mucho más emocionales. 

 

Habrá momentos —fuera de la historia principal— en los que Kiryu se podrá ver con personajes importantes de su pasado gracias a Date, la única persona que sabe lo que pasó realmente con la muerte fingida de Kiryu en Yakuza 6. Sin embargo, no podrá dirigirse a ellos directamente para evitar desgracias de los Daidoji. Y ver cómo Kiryu consigue recuperar algo de paz viendo a personas que llevaba años sin ver… No tiene precio.

Poco a poco, el Dragón de Dojima va recuperando las ganas de vivir con cada encuentro. Al principio, se negaba rotundamente a someterse a tratamiento. Sin embargo, poco a poco, la idea le va pareciendo mejor. Cuando escucha todas las buenas palabras que tienen de él, poco a poco va haciendo más «clic».

Todo esto no solo nos golpea en la parte sentimental por ver cómo Kiryu va recuperando las ganas de vivir, sino que también es un uso de la nostalgia tan descarado como precioso. 

 

Y ya no hay solo fanservice narrativo o en las secundarias. Es que el gameplay de Like a Dragon: Infinite Wealth tiene su propia narrativa, ya que Kiryu es el único personaje jugable del juego que es capaz de romper el sistema de combate por turnos. Cuando pasamos a controlar a Kiryu como personaje principal, más pronto que tarde desbloqueamos la habilidad «Resurgir del dragón», donde Kiryu empezará a golpear como ha hecho toda la vida: en tiempo real. Y —casi— ningún enemigo lo va a golpear de vuelta, dejando claro que Dragón de Dojima no hay más que uno.

Y, por rematar con un detalle más tonto, pero igual de válido dentro del fanservice: podremos ir a Kamurocho con Kiryu. Hasta ahí, sin más. Pero cabe mencionar que la melodía de combate que suena en Kamurocho es «Funk Goes On», la original del primerísimo YakuzaAquí tenéis la comparativa:

Conclusión

Like a Dragon: Infinite Wealth es, definitivamente, un videojuego. Excepto porque son tres. Es, con diferencia, el juego con más contenido de la saga.

Nota en el análisis de Like a Dragon: Infinite Wealth, TAOGames

 

Pero dista de ser perfecto. Las incongruencias se pueden llegar a pasar por alto, hasta cierto punto, pero la avaricia de bloquear el New Game+ tras un DLC de pago es completamente indignante y un cáncer para la industria.

 

Opiniones del autor

La primera vez que jugué a Like a Dragon: Infinite Wealth fui con relativa prisa. No hice prácticamente nada de la Liga Sujimon y solo despejé dos de las zonas de la Isla Dondoko. No porque no me gustasen, sino porque estaba enganchadísimo a la historia principal y a simplemente andar por el mapa. Quería pillar más Sujiparadas, saludar a más personas de Hawái, investigar todos los rincones de la ciudad, pero cuando la historia principal así me lo sugiriese.

 

Cuando llegué a la parte de Kiryu, me frené un poco. Ahí quería hacer todo lo relacionado con los recuerdos del Dragón de Dojima. Quería verlo todo. Y lloré más de una vez, eso seguro. La nostalgia se apoderó de mí. Ver cómo Kiryu estaba destrozado, pero simultáneamente recuperando un poco su llama, me estaba creando conflictos emocionales internos. La parte de Kiryu me pareció, sencillamente, una forma increíble de darle una conclusión al personaje —a expensas de ver qué planea hacer Ryu Ga Gotoku Studio con Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii—. 

 

Sin embargo, la segunda vez que me lo jugué para sacármelo con todos los logros, lógicamente vi mucho más del juego. Y, joder, cómo me gustó todo lo que vi. El juego tiene muchísimo mimo —quitando los puntos ya mencionados a lo largo del artículo— en prácticamente todos los aspectos. Personajes secundarios tremendos como Yamai daban ganas de seguir jugando, los distintos trabajos disponibles tenían todos su gracia… Apetecía probar de todo.

 

Y así fue cómo pasé de terminarme el juego en 68 horas por primera vez a llegar a las 187 horas de juego tras conseguir todos los logros y pasármelo dos veces. Si bien platinarse Like a Dragon: Infinite Wealth no es una experiencia que recomiendo debido a la forma de conseguir experiencia, sí que me volvería a pasar el juego base de nuevo. El final me sigue pareciendo que está un poco apresurado, pero no es un choque tan bestia como lo recordaba. Sin embargo, no niego que un capítulo más antes del final le habría venido genial al juego para poder distenderse un poco más.

 

¿A quién le recomendaría este juego?

Eso es bastante simple: ¿Te gusta la saga Yakuza? Juega a este título. Independientemente de que te guste el combate por turnos o no. Es mucho más placentero de jugar que su predecesor y, además, tiene mucha más calidad, en general. 

Si no has jugado a ningún juego de Yakuza, no recomendaría que este fuese tu primer juego de la misma. Te perderías muchísimos detalles que harán que la experiencia sea mucho menos placentera. 

 

Autor

  • Xsher0n

    Amante de los JRPG y de los videojuegos que ofrecen una buena historia, en general. La etiqueta "Buena trama" de Steam es mi favorita.

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