Black Myth: Wukong es un juego de acción y RPG que trata la leyenda de un mono que jugó a ser Dios, aunque, realmente, se supone que somos su descendiente, teniendo como objetivo recuperar todas sus reliquias perdidas. Todo esto mientras nos enfrentamos a unos trepidantes y frenéticos jefes. Otra cosa no, pero jefes tiene, y no pocos.
Contexto
Black Myth: Wukong se publica el 20 de agosto de 2024, siendo el segundo juego de la compañía, Game Science, que tienen en Steam. Siendo el primero un Free-to-play que también sacaron para móviles, Red Tides, ya que anteriormente se enfocaban en el mercado móvil chino.
Considerado por muchos el juego del año, Black Myth: Wukong se ha convertido en muy pocos días en uno de los mejores candidatos a este premio en 2024. Posterior a este lanzamiento la empresa ya habría confirmado la existencia de un futuro DLC para enero del 2025 —según fuentes de Vandal—.
Premisa

La historia de Black Myth: Wukong estaría situada después de lo ocurrido en la novela china: Viaje al Oeste. Encarnamos la piel del predestinado, ya que suponiendo a Sun Wukong muerto o derrotado, debemos de recuperar sus reliquias perdidas para que quizás así, regrese.
Por lo que nos aventuramos a recorrer todas las tierras en las que pudieran estar estas reliquias, derrotando a sus nuevos portadores, absorbiéndolas nosotros en el proceso y fortaleciéndonos gracias a eso.
Gameplay
Al final Black Myth: Wukong es un RPG de acción, por lo que podemos esperar las típicas mecánicas de estos juegos: la separación entre golpe flojo y fuerte, esquivar o parrear y el progreso marcado por tus niveles, que desbloquean habilidades, armas y armaduras.
Sin embargo, este juego añade otras muchas cosas con respecto al universo que muestra. Ya que tenemos muchos tipos de calabazas curativas que añaden efectos a tu curación, del mismo modo lo hacen las diferentes bebidas que podemos llevar en esta calabaza, con lo que añadiremos aún más efectos a las curaciones.
También tenemos las transformaciones, que se consiguen al derrotar ciertos enemigos no principales, además de las técnicas que podemos adquirir de otro tipo de enemigos algo más fuertes de lo normal.
Añadir que, todo lo comentado se puede mejorar y bastante, con lo que puede llegar a ser algo abrumador incluso para los más experimentados del género. Digamos que no debes de tener mucha prisa si te quieres enterar bien de todo, claro.
Apartado técnico
En cuanto a los gráficos solo se puede decir una cosa: es un portento. Además de esto, también se puede decir que, si no es el juego con los mejores gráficos, se queda bastante cerca. El detalle en cada zona es impresionante, al igual que muchas escenas de combate. Consiguiendo que no solo te quedes embobado con el recorrido, sino también con lo cinematográficas que se quedan las peleas.
Por otro lado, el rendimiento no es lo que podrías esperar de una producción AAA. Es entendible que por lo bueno de los gráficos, puedas tener algún que otro problemilla, pero son unos cuantos. Cada vez que cambias de capítulo, la pantalla de carga del nuevo mapa es comparable a sacarse un doble grado, para que justo después de la espera, te pegue unos tirones del horror, aunque solo sea por unos pocos segundos.
Una vez carga el capítulo, es raro que tengas estos tirones —solo los he tenido al iniciar—, a no ser que uses algún espíritu o cambies de zona. Por ejemplo, durante el capítulo 3, al derrotar a cierto jefe, tendremos un trayecto por el lago, cambiando así de zona dentro del capítulo. Además de que me ha crasheado un par de veces.
El apartado de sonido está muy bien cuidado, la banda sonora es memorable y acompañan muy bien al juego. Solo he tenido algún problema de sincronización de audio durante las cinemáticas, específicamente las de inicio o finalización de capítulo.
Lo peor
Falta información
Y es que, el juego está lleno hasta arriba de cosas, por lo que, cuando no tienes la manera de ubicar cómo conseguir todas estas cositas, carece un poco de sentido el ir a buscarlas en primer lugar. Las plantas que recogemos reaparecen después de un tiempo —30 minutos— en el mismo lugar donde las pillamos por primera vez. Estas sirven para craftear consumibles, como pociones y estas cosas. Lo que pasa, es que, buena suerte recordando el lugar de cada una de las plantas en cada uno de los capítulos, porque no salen todas en todos y algunas están algo escondidas.
Si bien es cierto que, a partir de conseguir la granja, el hecho de tener plantas deja de ser un problema, hasta que no consigues las semillas en cuestión, te toca joderte. Y no hablemos de que conseguir las semillas sea aleatorio, porque me vuelvo loco con los +600 regalices que he tenido que recoger.

Esto, de la mano con la no existencia de un mapa, complica mucho la búsqueda de recursos y/o enemigos. Porque sí, en algunos momentos querrás ir a por cierto enemigo en específico, pero no vas a saber dónde, más que sabiendo el capítulo por el diario, y en la mayoría de ocasiones ni siquiera vas a saber qué enemigo.
Me explico, dentro del juego, tienes las rarezas, las cuales son unos equipables que te mejoran ciertas estadísticas. El porqué de todo esto es simple, no sabes ni cuántas hay, ni qué enemigo la PUEDE soltar, repito, PUEDE. Y os prometo que el ratio es absurdamente bajo para lo que son.
Por lo que tenemos muchos obtenibles dentro del juego, que buena suerte has de tener para toparte con ellos, ya que nada ni nadie te menciona nada al respecto. Y no es solo esto, es que tampoco te indican en muchas ocasiones la variación en tus estadísticas al usar ciertos objetos o al beneficiarte de algunas mejoras.
Sinceramente, a mí que me digas que aumenta enormemente el ataque, no me sirve. Necesito que me des los números exactos, quiero pensar. Ya que quizás cierta pieza o espíritu no me interesa de primeras por sus puntos base o activa, pero al combinarla con otras pasivas se vuelve una opción viable —SPOILER, no—.
Para comprobar los cambios en tus números, tienes que salir a jugar, hacer lo que te cambia las estadísticas y comprobar de nuevo para ver cómo afecta. Es innegable que es un poco deficiente.
Hitboxes rarunas
¡ATENCIÓN!
No digo que TODAS estén mal, pero sí digo que, en ocasiones, le das más al aire que al jefe. Ya que en su mayoría, los problemas de hitbox los tienen los jefes, en concreto los que tienen una forma no humanoide o son muy grandes.
Básicamente, la cámara te suele fijar al cuerpo del enemigo, si bien no es un problema como tal, al enfrentarte a los enemigos con mucha altura, muchas veces pegas los combos entre sus piernas o incluso al aire. El problema se acentúa cuando esto sucede con los obligatorios por la historia, no pudiendo evitarlos y por ello viéndote obligado a ser su ventilador personal.
Además, tenemos a los enemigos con escudos, no son muy numerosos pero suelen tocar las narices. Aumentando la tocada nasal, cuando incluso, al usar nuestro hechizo de inmovilización y atacar por la espalda, le hacemos daño al escudo y no a él.

¿Progresión?
Avanzar en Black Myth: Wukong, tiene algo que se siente raro. En general, los jefes de capítulo son un buen desafío, siendo unos más que otros para según qué jugador. Sin embargo, llega un momento, conforme avanzamos en los capítulos finales, que te sientes débil. Y no porque te maten de un golpe — que algunos no, pero casi—, sino porque no les quitas ni mierda.
Ya puedes ir con la mejor arma del momento, que las peleas se acaban sintiendo larguísimas. En parte no me quejo de que sean peleas largas, me quejo de que sean innecesariamente largas. ¿Por qué tengo que ver el mismo combo 20 veces seguidas? Porque solo le puedes pegar un golpe —y de milagro— y él tiene demasiada vida.
Llegado el momento les puedes pegar muy poquitas veces, porque: sus combos son jodidamente largos, al finalizarlos suelen retroceder bastante, te aplican retroceso con todos sus golpes, y, por si faltaba algo, la mayoría te meten efectos secundarios.
Efectos secundarios o maldiciones, es lo mismo. Algunas no son tanto problema, como el fuego y el veneno, y otras son un dolor en el culo muy fuerte, como el rayo y el hielo. Te vas a cansar de ver a los jefes más fuertes con ataques eléctricos, haciendo que al completar la maldición —que se carga de medio golpe— proceda a duplicar todo el daño que recibes.
Si piensas que mejorando tus resistencias elementales lo solucionas, lo llevas claro. Empecemos por decir que por mucho número que veas en tus resistencias te las siguen aplicando igual y, aunque uses objetos para eliminarlas, conforme los estés usando, te va a meter otra.

Por lo que cuesta ver la mejora de tu personaje, únicamente habiendo añadido unos pocos combos dependiendo de la postura que mejores y con algunas pasivas como consumir menos estamina al esquivar.
Si esto te parece malo, decir que el New Game + empeora todo a lo bestia. Debido a que tu máximo se queda en la primera vuelta y los enemigos irán aumentando su daño y defensa, conforme más vueltas añadas. Haciendo que incluso los primeros jefes te den más de un susto, excluyendo, eso sí, a los primeros capítulos de tu primer New Game +, que eres Dios.
En definitiva, llega un punto en el que los enemigos te pintan la cara que da miedo, da igual la build que lleves, no la podrás mejorar para igualarte a ellos. Te meterán todas las maldiciones que quieran y serán mucho más rápidos cada vez que vuelvas. Así que se queda un sistema de progresión y de rejugabilidad un poco frustrante o con poco sentido.
Lo mejor
Variedad de enemigos
Uno de los puntos fuertes de Black Myth: Wukong, es la diferencia entre los enemigos que te encuentras. Para un jugador que no haya querido explorar mucho y solo se hubiera centrado en avanzar la historia principal, no debería de haber sido difícil haberse encontrado con más de 100 enemigos distintos.
Si bien en cada zona o capítulo tenemos los típicos que van a distancia, los que se te meten en la casa sin avisar y los que te aparecen del culo, todos ellos cambiarán para adaptarse al ambiente en el que aparecen.
Evitando de esta manera que puedas caer tan fácil en la monotonía y cada combate se te haga único. No solo de los jefes principales, sino también con los «mierdecillas» de cada capítulo.
Además, las diferencias no solo se basan en la apariencia o en la maldición que te aplican, también en sus combos y fortalezas, siendo muchos de ellos inmunes a según qué efectos.
«Exploración»
Las zonas de cada capítulo son bastante grandes, teniendo muchas bifurcaciones o desvíos que te llevan a personajes nuevos, jefes ocultos o incluso materiales valiosos. Todo ello volviendo a conectarse de alguna manera al camino principal, haciendo que puedas no perderte nada, incluso sin tener un mapa disponible.

Es necesario mencionar que Black Myth: Wukong tiene un problema con los escenarios y los muros invisibles, llegando a confundir en muchas ocasiones al jugador, por cómo está diseñado visualmente el entorno. Algunas de las grietas que vemos, no son cuevas a las que puedas entrar, y ese camino que creías ver entre la maleza, no es uno que puedas cruzar: barrera invisible.
Si bien esto último puede hacer que veas de mala forma la exploración, no es algo tan malo realmente. Te puedes liar un mínimo, pero no es para tanto. Y aclarando las comillas del apartado, digo «exploración» por el hecho de que no es un mundo abierto, las zonas están limitadas a la historia y no podrás avanzar por ciertos sitios si no has hecho lo obligatorio primero, haciéndolo «lineal».
Pero vamos, que realmente puedes dar mil vueltas al mapa antes de llegar al jefe final, por lo que es lo lineal que tú quieres que sea. Al final es un juego de historia, va muy ligada a su progreso y así son estos juegos, no todo tiene que ser un mundo abierto.
Dicho esto, finalizar diciendo que las zonas están muy llenas de todo. No solo hay enemigos, también hay obtenibles, puntos de meditación, zonas secretas, jefes ocultos… Digamos que no se siente un mapa vacío, salvo el último capítulo que lo podrían haber rellenado un poco más, o reducirlo en expansión un pelín.
El combate
Ya sé que me he quejado de la progresión del juego, pero eso no quita lo bueno que tiene el combate. Y es que por mucho que no varíe o progrese demasiado, los combates son super frenéticos y espectaculares, casi podrían ser cinemáticas o sacados de una película.
La satisfacción que consigues después de conseguir esquivar perfectamente un combo completo y asestarle con tu golpe más fuerte a tu rival, es sin duda para grabarlo. Todas las posturas de combate, si bien pueden ser cortas en cuanto a mejoras, son muy diferentes en cuanto al golpe especial, aportando cosas únicas cada una.

Además, tenemos también los conjuros. Unos paralizan al enemigo, otros generan una zona de protección, el más fuerte de ellos genera copias de ti mismo que pueden llegar a usar los mismos conjuros. Creando en muchas ocasiones un ejército imparable de monos, que se abalanzan contra el pobre desgraciado que ose estar cerca.
Las posibilidades que tienes a la hora de enfrentarte a los enemigos y la variedad de los mismos, hace que realmente sean únicos cada uno de los enfrentamientos, incluso contra los mismos enemigos. Las peleas contra los jefes finales han sido inolvidables, representando a la perfección cada uno de los capítulos de los que forman parte.
Conclusión
Black Myth: Wukong es sin duda un gran juego, sobre todo, para los amantes de la acción. Sin embargo, se nota mucho que es el primer proyecto AAA de la compañía y bueno, teniendo en cuenta que suelen trabajar para móviles, es un mérito gordísimo lo de este juego. Tendremos que estar expectantes de las siguientes entregas que publique esta compañía.
Si siguen por esta línea, mejorando todos los fallitos que Wukong tiene, pueden llegar a crear lo mejor que hayamos visto todos. Por desgracia, por ahora tendremos que esperar disfrutando este gran juego.
Opiniones del autor
En mi caso, la historia principal me ha durado unas 40 horas, habiendo completado casi todo lo posible. Actualmente le he echado unas 90 horas, a falta de un par de logros más.

En parte me duele no haber podido valorar mejor a Black Myth: Wukong, ya que, si obviamos el tema del rendimiento, mi primera vuelta estaba siendo increíble. El cuarto capítulo me jodió mucho lo de las hitboxes, pero seguí para adelante y lo acabé completando.
Mi primera vuelta acabó con el final verdadero, habiendo tenido que derrotar a Erlang, siendo para mí, el jefe más complicado y por bastante. El combate me pareció sublime y en cuanto a lo cinemático que fue, no tengo mucho que decir, lo disfruté como un niño pequeño.
Por desgracia, conforme avanzaba en el New Game + me daba cuenta cada vez más de los problemillas que tiene con el progreso y tal. Por mi parte, decir también que no soy muy fan de que puedas perderte contenido, no por haber escogido entre algo, sino por no haber encontrado al personaje en cuestión, en el momento adecuado, en su lugar específico, ya que como he comentado antes, estás prácticamente obligado a tener una guía abierta en todo momento.
No quiero decir que usar guías esté mal, como completista de logros las uso constantemente, pero las uso para ahorrarme tiempo, no para saber hacer algo que no me han explicado, ¿se entiende?
En adición, el hecho de que no valga la pena variar tu equipo es algo bastante pocho. Siempre vas a ir con lo que desbloqueas nuevo de cada capítulo, porque mejorar las piezas es bastante caro y si quieres una en específico, casi que necesitas mejorar el set entero para que tenga sentido.
Por lo que en ese sentido el apartado de RPG es algo pobre. Lo que más me jode, es que el juego tenga tantas mecánicas y posibles mejoras, para que luego la mayoría no afecten en casi nada o no sepas con exactitud como lo hace.
Pero bueno, aunque no lo parezca, he disfrutado mucho del juego y va a pasar a ser de mis favoritos del género. El DLC me lo voy a pillar sin duda, con la esperanza de que salga algo mejor que el juego principal o hayan pulido o reducido alguna de las mecánicas.
¿A quién recomendaría este juego?
Va para todos aquellos jugadores del género RPG de acción, ya que, aunque la parte RPG no es la mejor, Black Myth: Wukong es un soplo de aire fresco y siempre es bueno cambiar de aires de vez en cuando. A los que les den igual las cinemáticas y solo quieran pegarse con todo y a los que prefieren disfrutar de una historia profunda y con muchos caminos. A los amantes de un buen hack and slash, que aunque no lo sea del todo, tiene cierto parecido que se siente muy bien. Y, por último, a todos los hombres, que como buenos hermanos del mono, disfrutamos al máximo de ver como golpeamos a todos lados con un palo.

