Hay muchas visual novels de romance por ahí. Tendrás a personajes más o menos carismáticos, más o menos llamativos… Pero, lo que seguro que no tendrás en ninguna de ellas, es la opción de entablar un romance con una paloma. Un palomo, más bien. No la tendrás salvo que estés jugando a ni más ni menos que a Hatoful Boyfriend.
Contexto
Hatoful Boyfriend fue, inicialmente, un juego lanzado para el día de los inocentes de 2011 por Hato Moa. Pero, ese mismo año, lanzó una versión completa que recibiría una versión en inglés al año siguiente.
En 2014, Mediatonic y Devolver Digital hicieron un remake llamado Hatoful Boyfriend HD en Japón. Esta versión se lanzó para Steam, Linux, PlayStation 4 y, más tarde, PlayStation Vita e iOS.
Tras la compra de Mediatonic por parte de Epic Games en 2021, el publisher oficial de Hatoful Boyfriend pasó a ser Epic Games.
El juego es una visual novel muy plana, no tiene mucha interacción.
Premisa
Encarnamos a Hiyoko, la única alumna humana de todo el instituto St. PigeoNation. Todos los demás son pájaros. ¡Hay mucho palomo de donde elegir para hacerse amigos y algo más que amigos! Además, hay un alumno nuevo que parece aristócrata, Sakuya Le Bel Shirogane. Hay que ser una buena alumna, ¡pero también hay que pasárselo bien!

Gameplay
Es una visual novel; el gameplay reside en leer. Las tomas de decisiones son pocas, aunque cada cierto tiempo hay eventos fijos que ocurren en los que tenemos que tomar algunas. Por ejemplo, a menudo tendremos que elegir entre ir a clase de matemáticas, educación física o música, y cada una nos dará una estadística distinta. Hay eventos como el Tanabata, donde elegimos con quién pasar el tiempo. Pero no hay mucho más en cuanto a jugabilidad.
Apartado técnico
Visualmente, Hatoful Boyfriend tiene esa estética de otome colorida y muy de instituto. Eso en cuanto a los escenarios, ya que los personajes son imágenes realistas de pájaros.

La banda sonora de Hatoful Boyfriend está para lo que se busca: acompañamiento. La mayor parte del tiempo pasará desapercibida en el buen sentido, aunque tiene canciones puntuales que son, no irónicamente, temazos. Casi todos los personajes tienen su propia canción.
Me he encontrado con un par de bugs, como que el juego se me quedase pillado al cargar una partida o que, de repente, el botón de saltar diálogos no funcione hasta que haya un cambio de escena.
Lo peor
Missclicks caros
En Hatoful Boyfriend, no se puede ir hacia atrás en los diálogos ni releer. Es decir, una vez que te saltas un diálogo, te lo has saltado y hasta luego. Lo cual no sería un problema… De no ser porque casi todas las rutas tienen muchos diálogos compartidos y el botón de saltar se salta todo, no solo lo que ya has leído.
Para más inri, las cajas de diálogo tienen un área de selección algo raruna, así que es posible estar intentando clicar en una y que, al mover el ratón para ver si funciona, le demos a otra opción. Y habrá veces que hay que reiniciar una ruta entera por eso —aunque duran menos de 20 minutos tras el primer playthrough—.
Muy estático
Al ser los personajes pájaros realistas, no tienen animaciones ni expresiones. Tampoco hay doblaje. Esto lleva a que, a menudo, seguir el ritmo se haga un poco menos automático al no haber apenas cambio visual. Hatoful Boyfriend pierde en escenas largas.
Decisiones poco intuitivas
Al inicio, no vas a tener muy claro de qué sirve ir a qué clase, ya que tampoco es que se especifique. Además, en cierto punto del juego, puedes pedir un deseo: controlar el mundo desde las sombras, dominar el mundo o convertirte en una artista famosa. Tampoco sabes exactamente para qué sirve pedir qué deseo, pero influye.

Lo mejor
Jaja, qué graciosos los palomos
Es una novela visual de ligar con pájaros, es hilarante, las cosas como son. Ya no solo por ser pájaros, sino por la personalidad de muchos de ellos. Tienes a una paloma cola de abanico adicta al pudin, por ejemplo. Además, cada ruta es muy cortita, lo suficientemente como para que no te canses de la broma.

Oye, que los palomos son profundos
Aunque, con hacerte más de una ruta, empiezas a vislumbrar que hay algo más detrás. El doctor del instituto tiene una ruta bastante turbia, descubres que un alumno se suicidó hace años, parece que hay unos halcones que matan humanos… Hay una semilla de algo mayor, eso desde luego.

¿¡Qué cojones pasa con los palomos?!
Tras conseguir todos los finales, puedes sacarte el final Bad Boys Love. En esta ruta, el tono de Hatoful Boyfriend cambia drásticamente. El hilarante juego de ligar con pájaros se convierte en un thriller que está mejor escrito que varios juegos que yo me sé.

Esta ruta es, además, la más larga con diferencia. Sus buenas 3 horitas puede llegar a durar si se va con calma.
Conclusión
Hatoful Boyfriend, al igual que otros juegos como podría serlo Doki Doki Literature Club!, no es lo que parece. Detrás de esa capa de humor absurdo se esconde una trama política con un lore que, desde luego, no es esperable.

Pese a ello, la parte técnica lastra bastante al juego. Ni entra especialmente por los ojos —más allá de la risa que provoca estar viendo a pájaros mientras se flirtea— ni tampoco destaca por una toma de decisiones increíble.
Opiniones del autor
No voy a mentir, simplemente quería tener un juego listo para febrero que fuese algo de temática amorosa. Esperaba reírme un rato —cosa que hice—, pero me vi gratamente sorprendido al empezar a hacerme más rutas.
No me esperaba los giros que da Hatoful Boyfriend en absoluto. Tiene un mundo mucho mejor construido de lo que parece, además de unos personajes con bastante más chicha que simplemente ser pájaros. Pensaba que el juego era un chiste, pero no es, en absoluto, ningún chiste.
¿A quién le recomendaría este juego?
No se lo recomendaría a nadie que necesite de acción para disfrutar de un juego, eso desde luego. No obstante, si buscas algo que te sorprenda y tienes paciencia para hacerte unas cuantas rutas de paso, Hatoful Boyfriend puede, no irónicamente, ser tu experiencia.
