Dentro de la legendaria franquicia de Dragon Quest existen varias sagas spin-off. De entre ellas la más longeva e importante es sin duda la saga Monsters. Desde su primera entrega en 1998 para GameBoy Color ha demostrado ser un spin-off a la altura de su saga madre, y desde 2016, con Dragon Quest Monsters Joker 3 —título que no salió de Japón—, habíamos estado huérfanos de juegos de la saga, hasta que en 2023 se lanzó para todo el mundo Dragon Quest Monsters: the Dark Prince.
Contexto
Dragon Quest Monsters: the Dark Prince es un juego perteneciente al género del JRPG. Concretamente a un subgénero de videojuegos al que comúnmente se conoce por Monster Tamer, al que pertenecen juegos como Pokémon, Digimon o Shin Megami Tensei. Este tiene como factor común la captura y crianza de monstruos, así como combates en los que luchan los monstruos en vez de el personaje.
El juego salió a la venta el 1 de diciembre de 2023 para Nintendo Switch y el 11 de septiembre de 2024 para PC y móviles. Fue desarrollado por Tose y publicado por Square Enix.
A Dragon Quest Monsters: the Dark Prince también se le conoce como Dragon Quest Monsters 3, y es el último juego de la franquicia lanzado en vida de Akira Toriyama.
Cabe destacar su recepción mixta por parte de la crítica, con un 72 de nota media en Metacritic —aunque con un 8.0 por parte de los usuarios—.
Premisa
En Dragon Quest Monsters: the Dark Prince controlamos a Psaro, el antagonista principal de Dragon Quest IV, uno de los hijos de Randolf el Tirano —quien gobierna Nadiria—, mitad monstruo y mitad humano. Psaro desafió a su padre, y este le impuso una maldición: no poder dañar a ningún monstruo. Por ello no tenemos más remedio que convertirnos en domador de monstruos.
Exiliados a Terrestria y sedientos de venganza, entablamos un viaje por las tierras de Nadiria para derrotar a Randolf y convertirnos en el rey de los monstruos.
Dragon Quest Monsters: the Dark Prince se trata de una reinterpretación de la historia de Dragon Quest IV centrada en el viaje y vida de Psaro. Hace las veces de precuela y de historia paralela, encontrándose con el viaje de los héroes de Dragon Quest IV en algunos puntos.

Gameplay
Dragon Quest Monsters: the Dark Prince es un JRPG Monster Tamer, al igual que Pokémon. Por tanto, comparte características como el reclutamiento de monstruos y el combate entre ellos. Además, su crianza es, en este caso, la fusión de monstruos y la herencia de atributos y habilidades, característica que comparte un gran parecido a la crianza de la saga Shin Megami Tensei.
Características de los monstruos
En Dragon Quest Monsters: the Dark Prince poseemos un grupo de 8 espacios, 4 titulares y 4 suplentes. Y digo espacios y no monstruos porque los monstruos pueden ser grandes o pequeños. Los grandes ocupan dos espacios en vez de uno, pero a cambio tienen 3 rasgos innatos extra y mejores atributos.
Los monstruos constan de entre 1 y 3 ramas de habilidades. Los monstruos salvajes reclutados tienen entre una y dos, pudiendo llegar a 3 mediante la síntesis. Cada rama consta de una serie de habilidades que se desbloquean con puntos de habilidad que conseguirán los monstruos subiendo de nivel. Estos puntos se pueden asignar a la rama que queramos, pero cada rama es lineal, no tiene bifurcaciones. Estas ramas son muy variadas, y pueden ser principalmente de habilidades físicas, conjuros, alientos, modificadores de atributos o mejoras de los atributos, o mezclas de varias.
Además, los monstruos tienen diversos rasgos innatos, en concreto 3 si es un monstruo pequeño y 6 si es grande. Estos rasgos pueden ser desde consumir menos PM en tareas curativas hasta potenciar el daño de un elemento, hacer que pueda atacar varias veces seguidas o hacerlo más propenso a inflingir un estado alterado. Los monstruos siempre empiezan con uno desbloqueado —o 3 en el caso de los grandes— y los siguientes los desbloquean a medida que suben de nivel.
Los atributos de los monstruos son únicamente 4, aparte de la vida y el PM —puntos de magia, que sirven para lanzar habilidades—: ataque, defensa, agilidad y sabiduría. Sin embargo, dentro de los ataques se distinguen ataques físicos, de corte, de conjuro y de aliento. Los dos primeros escalan con ataque y los otros dos con sabiduría.

Combate
Dentro de los JRPGs existen varias formas de diseñar los combates. Por ejemplo, un tipo de combate puede ser con una línea temporal de acciones donde cada turno escoges la acción del personaje correspondiente y este ataca.
Dragon Quest Monsters: the Dark Prince es del tipo opuesto. En él eliges las acciones de todos tus monstruos antes de que realicen la acción. Una vez seleccionadas todas se realizarán por orden de agilidad, incluyendo los enemigos.
En Dragon Quest Monsters: the Dark Prince hay dos tipos de combate:
- Combates clásicos: en ellos luchamos como en cualquier otro JRPG, eligiendo el comando que utilizar. Ya sea atacar, defender, usar una habilidad específica, usar objetos, cambiar el grupo o huir.
- Combates de arena: dentro del juego existen arenas de combate donde pelearemos contra otros domadores con su respectivo equipo de monstruos. En ellos no podremos elegir el comando específico que utilizará cada monstruo. En su lugar existen las tácticas. Estas son órdenes preestablecidas que determinarán cómo se comportan y qué tipo de ataques harán los monstruos. Las tácticas disponibles son: «sin piedad», «debilitar al enemigo», «apoyar a los aliados», «tareas curativas» y «no usar magia». En estos combates no podremos usar objetos ni cambiar el grupo de monstruos.
Sin embargo, a la hora de elegir las acciones de tus monstruos, se muestran en el escenario con líneas. Pero estas resultan difusas por la posición de la cámara y cuesta seguirlas.
Usar objeto no gastará turno, pero solo puedes usar un objeto por turno.

Reclutamiento
A la hora de reclutar un monstruo pasarás a una fase en la que tendrás que rellenar un medidor de porcentaje del monstruo que quieres reclutar. Para rellenarlo, tus monstruos le atacarán —sin quitarle vida—, y conforme más ataque tengan mayor será el porcentaje que rellenen.
Una vez acabados los golpeos, el éxito del reclutamiento se determinará en base al porcentaje que hayas conseguido, siendo éxito asegurado si llegas al 100%. Además, podrás darles bocaditos de monstruo para aumentar el porcentaje.
Sin embargo, al entrar en una zona nueva, las posibilidades de reclutar a los monstruos de dicha zona se reducen bastante. No es hasta que derrotas al «jefe» de la zona que podrás reclutarlos más fácilmente. Además, reclutar a un monstruo por primera vez es más fácil que las siguientes veces.
Exploración
La estructura de zonas de the Dark Prince funciona de la siguiente manera:
Para llegar a una zona nueva necesitamos un cristal que se consigue avanzando en la historia. Una vez llegamos a dicha zona, esta estará dividida en tres niveles: plano inferior, plano medio y plano superior.
Siempre empezaremos en el plano inferior, que siempre será el plano más pequeño y sencillo de cada zona.
Dentro de cada plano, la estructura será siempre de primero área grande abierta y al final una mazmorra en la que se desarrolla la trama, y que a partir de cierto punto tienen gimmicks que resultan en rompecabezas muy bien ingeniados y tematizados.

Síntesis
El punto diferencial de la saga Monsters es la síntesis. Esta consiste en la fusión de dos monstruos en uno nuevo.
Los monstruos tienen un rango, que va desde la G hasta la A, luego la S y luego la X, siendo G el peor y X el mejor. Mediante la síntesis puedes fusionar monstruos de cualquier rango entre sí, y puedes llegar a obtener monstruos de un rango superior al de los dos progenitores.
Una vez sintetizados los monstruos, el monstruo resultante, dependiendo de su especie, tendrá unos atributos base y un talento o rama de habilidades innato, además de 3 rasgos propios de la especie.
A sus atributos base hay que añadirle la suma de una cuarta parte de los atributos de cada progenitor. Además, el monstruo resultante podrá heredar hasta 3 ramas de habilidades de sus progenitores. También heredará la mitad de puntos de habilidad que hayan conseguido sus progenitores subiendo de nivel para asignarlos a sus nuevas ramas de habilidades —redondeando siempre a la baja—.

Además, los monstruos resultantes obtienen un tamaño de entre los tamaños de sus progenitores. Eso determinará si resultan en un monstruo grande o pequeño. Una fusión de monstruos grandes siempre resultará en un monstruo grande y una de monstruos pequeños resultará en uno pequeño, mientras que la fusión de uno grande y uno pequeño dependerá de los tamaños de los progenitores.
En la práctica, la mayoría de fusiones se basan en la familia y el rango —no confundir familia con especie. Un Komodo es de la especie Komodo y de la familia dragón—, pero también habrá monstruos que se consiguen sí o sí fusionando dos monstruos específicos —por ejemplo, el burbujilimo metálico se consigue fusionando dos limos metálicos—. E incluso hay monstruos —de los rangos más altos— que se consiguen solo con una ascendencia de padres y abuelos, e incluso más generaciones, específica, o de una familia y rango concretos.
Otros apartados
En el mundo de the Dark Prince existen las estaciones. Estas avanzan cada cierto tiempo, más o menos cada media hora de juego. Dentro de las diferentes áreas hay zonas que solo son accesibles en una estación determinada, ya que cada estación tiene un gimmick propio. Este puede ser congelar el agua en invierno o crear corrientes de viento en otoño. Esto sirve en su mayoría para conseguir cofres ocultos o huevos.
Los huevos son objetos que aparecen repartidos por cada área, y al conseguirlos eclosionará un monstruo aleatorio de entre los posibles. Los monstruos que te pueden aparecer irán determinados por el tipo de huevo. Está el huevo normal, que es el más malo; el de plata, el de oro y el arcoíris, siendo este último el que puede dar monstruos de mayor rango. Los monstruos de huevo siempre aparecerán con nivel 1 y tienen mucha probabilidad de ser grandes. Los huevos se reponen cada 10 combates en cualquier zona.
Además, el juego tiene el clásico sistema de minimedallas de la saga. Estas las consigues en cofres y vasijas repartidos por el mundo, y entregando ciertas cantidades de ellas podrás ir consiguiendo distintos premios, desde objetos a monstruos.

Apartado técnico
Dragon Quest Monsters: the Dark Prince posee unos gráficos cel shading propios del sistema para el que se concibió, Nintendo Switch.
Destaca lo bien que se ven los monstruos y los personajes, y las animaciones que tienen los primeros en las áreas de monstruos. Además, explorando te podrás encontrar monstruos haciendo su propia vida, ya sea una familia de punkitorrincos durmiendo, una de orugas flamígeras reptando en fila o un grupo de distintos monstruos cantando.
Sin embargo, el juego no solo tiene un popping notorio, sino que al alejarte de los monstruos, estos perderán fps, llegando a ser muy notable.
En adición, su rendimiento es algo inconsistente. En una Switch 2 en modo portátil tenía bajones de frames ocasionales en las áreas abiertas. Nada grave, pero que en una Switch 2 no debería ocurrir.
La banda sonora es prácticamente un calco de la de los Dragon Quest Monsters Joker 1 y 2 de Nintendo DS, por lo que asegura calidad, pero se siente escasa de temas nuevos.
Lo peor
Poco post-game
Como suele ser habitual en la saga, the Dark Prince posee post-game, es decir, contenido extra tras el final del juego. Sin embargo, este se resume en una pequeñísima área nueva donde, eso sí, habrán bosses muy desafiantes, y completar los desafíos de rango S de las arenas de combate. Aunque algunas tramas de la historia base se resuelven en el post-game.
Saltos de dificultad
La dificultad de Dragon Quest Monsters: the Dark Prince está, por lo general, bien ajustada, aunque en más de una ocasión peca de fácil. El problema es que durante la partida hay contados jefes que suponen un gran pico de dificultad. Si bien esto es algo relativo ya que depende mucho de tu formación, me he visto ganando a la primera a bastantes jefes seguidos y de pronto teniendo que enfrentarme una y otra vez contra un jefe y cambiar de monstruos y mejorarlos. Incluso en el post-game hay jefes muy sencillos y otros extremadamente complicados.
El rendimiento
Como ya hemos comentado anteriormente, the Dark Prince tiene bajones de framerate bastante frecuentes en las áreas silvestres. Eso podría llegar a ser algo permisible si fuese un título con un músculo gráfico elevado, pero no lo es. Además, sumado a que los monstruos bajan drásticamente su framerate al alejarte de ellos, hace que se sienta un juego pobre técnicamente, y que debería rendir mucho mejor, y más en una Switch 2, donde los problemas no se arreglan.
Lo mejor
No existe una formación ganadora
Recuerdo que en juegos como Bravely Default una vez que conseguía una combinación de jobs equilibrada y ganadora, no salía de ahí, no la cambiaba. Esto le ocurre a muchos RPGs, y es debido a que el juego no te plantea combates con enemigos que te hagan cambiar de estrategia.
Sin embargo, Dragon Quest Monsters: the Dark Prince brilla precisamente en eso. Llegó un punto en el que yo pensaba que tenía un equipo imbatible —porque en este juego combinar un conjuro o aliento de un elemento con un rasgo que potencie dicho elemento resulta extremadamente efectivo—. Sin embargo, me topé con un jefe que me destrozó una y otra vez debido a sus habilidades. Eso nos lleva a que a pesar de haber cosas objetivamente más fuertes que otras, el juego te obliga a cambiar de estrategia y monstruos dependiendo del desafío del momento.
El sistema de síntesis
El sistema de síntesis de la saga Monsters es, probablemente, el mejor sistema de crianza que he visto en Monster Tamer alguno. Este, como ya hemos visto, tiene un sistema de parentesco que en ocasiones te obliga a tener dos y tres generaciones de monstruos específicas para llegar a sintetizar a un monstruo en concreto.
Además, tiene herencia de estadísticas y, lo que es la guinda del pastel, herencia de ramas de habilidad. Así puedes tener, por ejemplo, un burbujilimo que desde sus antecesores haya ido heredando ramas de habilidades curativas o que por el contrario haya heredado habilidades de ataque elemental.
Y por si no fuera poco, hay ramas de habilidad que al completarlas y sintetizar el monstruo que las tiene, el monstruo resultante las podrá heredar mejoradas —véase Aumento de ataque I que mejora a Aumento de ataque II—.
Las posibilidades con este sistema son máximas, y ofrece una gran estrategia en la propia crianza de los monstruos.

La historia y su relación con Dragon Quest IV
Si bien la trama de the Dark Prince no es la mejor de los JRPGs, sí es bastante buena para ser un Dragon Quest Monsters. Además, volvemos a controlar un personaje que ya ha aparecido en un juego de la saga. En concreto Psaro, el villano de Dragon Quest IV, y eso lo aprovecha muy bien. Lo mejor de la trama del juego es ver cómo se relaciona con la de Dragon Quest IV y, sobre todo, los momentos en los que aparece el héroe y sus compañeros y ver las interacciones entre ambos.
Conclusión
Dragon Quest Monsters: the Dark Prince es una entrega muy continuista de la saga Monsters. Sin embargo, ese es su mayor fuerte. El sistema de síntesis y el combate que bebe del clásico JRPG lo convierten en uno de los mejores Monster Tamer del mercado. Además, su conexión con Dragon Quest IV hará las delicias de quienes lo hayan jugado. Sin duda, lo mejor de the Dark Prince es cómo te obliga a cambiar de formación y estrategia cuando pensabas que ya tenías un equipo definitivo.
Sin embargo, aún teniendo más de 500 monstruos y unas 45 horas para terminar la historia y 50 para terminarlo todo, no es el Dragon Quest Monsters con más contenido. Además, el post-game es muy corto, y posee desniveles en la dificultad, tanto hacia lo fácil como hacia lo difícil, y los jefes son mucho menos imponentes que en otros juegos de la saga, e incluso suelen ser reskins de otros monstruos con distinto color. El juego tiene mazmorras con rompecabezas y gimmicks muy interesantes, pero lo lastra un rendimiento pobre que a menudo resulta en bajadas de frames o enemigos que se mueven a pocos fps.
![Nota Dragon Quest Monsters the Dark Prince [A] TAOGames](https://taogames.es/wp-content/uploads/2026/04/dqm3-nota-taogames_resultado.webp)
Opiniones del autor
Quizás esté pecando de fan incondicional de Dragon Quest —es mi franquicia favorita—, pero me ha encantado el juego. En concreto la subsaga Monsters me encanta, y la considero una evolución de la fórmula Pokémon o Monster Tamer en general. Sin embargo, mi opinión no concuerda con la opinión general de la prensa, teniendo un 72 de nota media en Metacritic.
Empecé el juego y en dos días jugué 16 horas, y en tres 20. No he estado tan viciado a un juego desde hace tiempo, y me trajo muchos recuerdos de cuando jugaba a Dragon Quest Monsters Joker 2 de pequeño en la DS, porque es extremadamente parecido. Es por eso que no puedo ser muy objetivo, y quizás no esté viéndole carencias que otros le ven, pero el sistema de combate y el de síntesis me parecen tan buenos que, para mí, la saga Monsters es uno de los referentes en la captura de monstruos.
Este juego me ha reconectado con mi franquicia favorita, cosa que no pudo hacer Dragon Quest XI, y eso es muy valioso. Pese a eso, soy consciente de que no es el mejor Dragon Quest ni el mejor JRPG en general. Aunque sí considero que es mejor juego de lo que la prensa ha dicho.
¿A quién le recomendaría este juego?
Básicamente, si te gusta la fórmula Monster Tamer de juegos como Pokémon, Digimon o Shin Megami Tensei, deberías probar este juego. En realidad cualquier Dragon Quest Monsters, pero este juego al estar en Switch, PC y móviles es mucho más accesible.
