En 2002, Shinji Mikami decidió darle un lavado de cara a su obra más importante, Resident Evil, en la potentísima Gamecube.
Más de una década después, en 2015, llegaría una versión remasterizada para Playstation 3, Playsation 4, Xbox 360, Xbox One y PC. ¿Será esta la mejor versión de este clásico del Survival horror?
Contexto
En 1993, el productor Tokuro Fujigawa quiso rehacer su mítico Sweet Home, dándole el rol de la dirección a Shinji Mikami. Esta primera concepción se acabaría transformando en Resident Evil e iniciaría su desarrollo para Super Nintendo. Poco a poco, tras descartar opciones como una versión en primera persona en 1994, llegaríamos a las cámaras fijas y los fondos prerrenderizados en 1996 para la nueva y flamante consola de Sony, la primera Playstation.

La recepción de crítica y público fue tan positiva que dio lugar a una de las franquicias más importantes de la industria del videojuego y, tras un acuerdo entre Capcom y Nintendo, el mismo Shinji Mikami dirigiría un remake para Gamecube.
En 2015 nos llegaría una remasterización que incluía los dos títulos nacidos de este acuerdo, Resident Evil remake y Resident Evil 0. Esta será la versión que analizaremos en esta ocasión, centrándonos en las bondades de la versión de Playstation 4.
Premisa
A las afueras de Racoon City, en pleno verano de 1998, el grupo de élite de la policía llamado S.T.A.R.S será enviado a investigar una serie de asesinatos de montañeros con indicios de canibalismo. La pérdida de contacto con sus compañeros y el ataque de unas criaturas monstruosas en el bosque, llevará a nuestros protagonistas a ocultarse en la Mansión Spencer.
La mansión no será sino una trampa mortal llena de misterios, rincones ocultos y monstruos.

Una vez en el interior de la mansión, los miembros del equipo Alpha de S.T.A.R.S. tomarán la decisión típica en estas situaciones, separarse para investigar, y dependerá de nuestra elección inicial de protagonista descubrir la historia que rodea el lugar.
Gameplay
Tal y como sucediese en el título original y en el remake, nos encontramos ante un Survival Horror de manual. La acción, limitada a algunas localizaciones puntuales de la mansión, se basará en ver cómo el personaje se detiene para apuntar a tres posibles puntos —apuntar arriba, al frente o abajo— y disparar cruzando los dedos por acertar a los enemigos en la cabeza. Este punto, especialmente si hablamos de los zombis, será fundamental por algo que comentaremos más adelante.

La parte importante será la exploración y la resolución de puzles. Tal y como comentamos en la premisa, la mansión es una trampa y, por tanto, cada una de las habitaciones puede suponer la muerte inmediata sin necesidad de encontrar a ninguno de los monstruos que la habita.
Es por eso que iremos encontrando distintos objetos o llaves con símbolos concretos que permitirán abrir puertas, obtener mejores armas y recursos para acabar con las amenazas. Algunos de los puzles resultarán particularmente interesantes al obligar al jugador a examinar un objeto concreto, en una postura concreta y, de esta forma, obtener algo que utilizará más tarde.

Por supuesto, como en cualquier survival que merezca su nombre, el inventario será limitado, muy limitado, por lo que tendremos que ir seleccionando constantemente qué llevar y qué dejar en las distintas habitaciones o en los baúles de las salas seguras. Estas decisiones, que en una primera vuelta nos harán dar muchas vueltas, aumentan exponencialmente la tensión ya que no sabremos nunca si llevamos encima suficientes mejoras o munición, por ejemplo.
En cuanto al control, como era habitual en la década de los noventa, nos encontramos con un control tanque al que no tardaremos en acostumbrarnos, o una versión más moderna que puede hacerse más natural para un jugador moderno.
Apartado técnico
Aquí nos encontramos con uno de esos detalles para llevarnos las manos a la cabeza y no dejar de gritar. El título, más allá de aumentar la resolución y mejorar la iluminación, no hace mucho con respecto al original pero claro, el original sigue siendo una auténtica maravilla. Para muestra, un vídeo:
Animo, por supuesto, a probar la versión original de Gamecube para descubrir la potencia que llegaba a alcanzar la caja morada de Nintendo.
Por otro lado, tenemos un uso del sonido simplemente espectacular. La tensión toma como base una ambientación magnífica por parte del audio. Escuchar a un enemigo gruñir, arrastrar los pies o sisear antes de verlo hará que la piel se nos ponga de gallina.

Lo peor
El control moderno
Puede que sea por la edad pero el nuevo control, que es opcional, me ha resultado personalmente incómodo. La idea en sí no es mala, pero el cambio de cámara constante hace que, en ocasiones, el personaje de vueltas extrañas o parezca innecesariamente torpe.
Como a todo en esta vida, uno se acostumbra, pero recomiendo el uso del control clásico, especialmente cuando ya se tiene una experiencia previa en este tipo de aventuras.
Pierde la magia del cutrerío
El Resident Evil de 1996 era una película de serie B con todo lo que eso conllevaba, desde efectos cutres a interpretaciones terribles. En el remake eso se vio sustituido por un tono más serio, unas animaciones faciales más consecuentes con la situación y unas voces que hacen parecer bueno hasta el chiste de Jill’s sandwich.
¿Canon?
Dado que la saga surgió por el éxito inesperado del primero, no se planteó un canon consistente. Esto llevaba a que, por ejemplo, no exista un final que concuerde con el resto de la saga ya que, por más que duela, cualquier escena previa a los créditos contradirá profundamente lo que veríamos posteriormente. Algo similar sucede con el inicio, donde desaparecerá un compañero u otro en función de si jugamos con Jill o Chris.
Al ver esto en la entrega original, podemos entender los motivos y no estropea la experiencia. El problema surge cuando hablamos de un remake que era la oportunidad perfecta para solventar estas cuestiones y dejar todo mucho más claro.
Lo mejor
Crimson head
Uno de los añadidos más interesantes son los Crimson Head, una versión resucitada de un zombi que se moverá más rápido, hará más daño y resistirá mucho más. La gracia está en la aleatoriedad de su aparición, ya que no todos los muertos vivientes que matemos se transformarán en estas criaturas mutantes.
Las dos únicas formas para evitar que vuelvan será o reventarles la cabeza o quemarlos con queroseno. Huelga decir que la primera posibilidad puede darse, o no, y que la segunda supone invertir recursos, de forma que estas decisiones tendrán un componente estratégico que aumentará la tensión. Sí, aquí la tensión solo sube, no baja.
Las notas
Mientras exploramos la mansión no solo encontraremos llaves, objetos o armas. También se encontrarán notas, cartas y diarios de los científicos que vivían en ella, algo fundamental para entender el lore, encontrar puntos débiles a los enemigos o resolver puzles complejos.

También narrarán, y es por eso que aquí las menciono, situaciones personales de estos científicos que pueden llevar a sentir lástima o, siendo material para memes, sonreír durante un instante por lo absurdo de lo que se cuenta.
Lisa Trevor
Lisa Trevor es, con diferencia, el mejor añadido del remake de 2002. Lejos de ser un enemigo nuevo, nos encontramos con un personaje sorprendentemente trágico y genuinamente terrorífico.
Reconozco que su presencia me hizo temblar en alguna ocasión y descubrir su historia me rompió un poquito el corazón.
Conclusión
Volver a mi saga favorita del género siempre es un placer, pero desde que sacaron un juego ambientado en un pueblo japonés y no en una pequeña ciudad americana cubierta de niebla, no ha llegado nada así que me he lanzado a la saga que ocupa la segunda posición.
Una segunda posición más que honrosa y que ha marcado el camino desde 1996 hasta 2026. Puede que Resident Evil no sea el padre del Survival horror, pero sí es el alumno aventajado que abrió el camino para que todos los demás supiesen qué hacer.
Este remaster del remake lo demuestra con creces y, respondiendo a la pregunta al inicio del análisis, sí, es la mejor versión posible de la primera entrega.

Opiniones del autor
Pese a su imperfección, siempre he defendido esta primera aventura contra las criaturas creadas por Umbrella Corp como mi favorita. Recorrer cada rincón de esa mansión, los homenajes constantes al cine de género y el carisma de sus protagonistas me ha secuestrado desde una edad muy inferior a la recomendada para comenzar con este tipo de videojuegos.
Resident Evil ha demostrado, en numerosas ocasiones, por qué sigue existiendo, funcionando y siendo recordado. Un gran inicio para una grandísima franquicia.
¿A quién le recomendaría este juego?
Se lo recomendaría, sin lugar a dudas, a aquellos que hayan disfrutado de las aventuras más recientes de la franquicia y a todo aquel que tenga un grato recuerdo del original.
Otra cosa que recomiendo, en este caso a todo el que respire, es el magnífico análisis del remake de su secuela que encontraréis aquí.
