Jump King es un videojuego de plataformas puro y duro. Con una mecánica muy simple y una premisa más simple todavía, es una de las mayores relaciones amor-odio que se pueden llegar a desarrollar por un jugador. Es una historia de perseverancia y autosuperación, donde tú eres tu peor enemigo.
Contexto
Lanzado en mayo de 2019 y desarrollado por el estudio independiente Nexile, Jump King recibió cariño y odio a partes iguales en cuanto a las sensaciones que despertaba, pero las reseñas siempre han sido, en mayor parte, positivas. Un año más tarde, Jump King salió también para consolas. Además, el mismo año de su salida, recibió dos mapas adicionales al principal de forma completamente gratuita.
Premisa
La premisa de Jump King es extremadamente simple: hay una tía buenorra en lo alto de la torre. Tras vete a saber cuánto tiempo conviviendo con un señor que da bastante grima, es bastante lógico que el personaje quiera comprobar si la leyenda es cierta.

Y para llegar hasta ella, solo hay que saltar. Hablaremos más adelante de esto, ya que uno de los puntos fuertes de este videojuego es la simpleza de sus mecánicas.
Gameplay
No, en serio, las mecánicas de Jump King son muy simples. Solo hay que darle a un botón durante más o menos tiempo para elegir la altura o longitud de nuestro salto. Habrá zonas que tendrán viento y nos empujarán en una dirección, habrá zonas que deslicen al aterrizar… Pero el gameplay es la cosa más sencilla del mundo.
Apartado técnico
A nivel gráfico, Jump King tiene una estética pixel art, y toda la ambientación en general —incluyendo textos y música— comparte la misma esencia. Aun así, el movimiento es bastante más fluido de lo que uno podría esperar únicamente por el apartado visual.
Un detalle muy pulido de este videojuego es la banda sonora, especialmente conforme más se avanza en cada uno de los tres mapas disponibles. Me he quedado quietito en algunas partes solo por escuchar el temita de fondo —y bueno, por miedo a hacer el siguiente salto también—. Puedes tener un tema cañero recién salido del inframundo…
… y puedes tener otro mucho más relajado, que casi que te lo puedes poner para dormir a gusto —salvo que te recuerde a ese nivel y te dé estrés post-traumático—.
A lo largo de todo el juego me he encontrado con un total de 0 bugs, como cabría esperar de un videojuego que tampoco parece excesivamente demandante.
Lo peor
No apto para impacientes
La gracia, la esencia, el punto de Jump King consiste en las caídas que te vas a pegar por el camino. Pensarás que la buenorra quizás sí que es una leyenda. Porque te vas a caer una y otra vez, le cogerás manía a un sitio en concreto por acabar siempre ahí. Y en eso consiste.

Vas a tener que volver a un sitio infinidad de veces. Fácilmente el 20% de tu progreso desaparecerá por un salto mal dado, y no hablemos del caso en el que das dos saltos malos de forma consecutiva en niveles altos. Y ni siquiera en niveles altos, ya que en el punto intermedio del juego hay un par que están hechos a muy mala baba.
La única zona segura real —de la ruta principal, mejor no mencionemos las otras dos, que son más complicadas— es la capilla, y es el antepenúltimo nivel. Para llegar hasta ella, habrá que sudar mucho.
Pájaros cargados por el diablo
En las tres rutas hay un pájaro en concreto al cual puedes espantar y, cuando lo persigues lo suficiente, te deja un objeto —únicamente uno de ellos realmente tiene utilidad, el resto son solo para fines decorativos—. Y muchas veces, estos se encuentran en puntos a los que no tienes por qué saltar, pero si quieres cazarlos, te expones al riesgo de una caída para nada simpática.

Niveles de agua
En la ruta principal, afortunadamente no hay físicas de agua involucradas. Sin embargo, en las otras dos rutas base del videojuego, sí las hay. El problema no son las físicas en sí —que en una zona del mapa Fantasma de la Buenorra vemos que pueden estar bien implementadas—, sino cuando estas conforman zonas enteras. Así inicia el mapa Fantasma de la Buenorra y así es una zona avanzada de Nueva Buenorra +. Los saltos son más lentos, tienes que mantener el botón de salto apretado más tiempo, y todo es más lento, en general. Esto por sí solo es desagradable, pero cuando encima te acostumbras a las físicas acuáticas y luego llegas —o vuelves— a un nivel sin agua, igual dos o tres saltos mal dados pegas debido a que tu memoria muscular se tiene que reacostumbrar a dar saltos en seco.
Lo mejor
Muy simple
En Jump King solo vas a necesitar tres teclas —cuatro si somos quisquillosos y contamos el Esc para salir—: flecha izquierda, flecha derecha y espacio —o las que quieras usar para esos controles, vaya—.
Solo vas a moverte y a saltar. Fin. En Jump King la gracia y la dificultad radican en saber cuándo soltar el espacio, ya que eso es lo único que cambia la altura del salto y no lo podemos controlar en el aire, únicamente podemos alterar su dirección antes de realizarlo. Si mantenemos presionado el espacio hasta el infinito, el Jump King saltará por sí solo al cabo de pocos segundos. Esto es una pequeña mecánica que facilita muchos saltos, ya que sabemos que ese es el límite y solo tenemos que mantener presionado el espacio hasta que salte.
Otros saltos, por no decir la mayoría, son más complicados, y nos harán dudar si es un salto más largo, más corto, si tenemos que rebotar contra alguna pared, si mantener hasta el final o no… Y el miedo será mayor cuanto más grande sea la caída.
El chute de dopamina
Jump King, al igual que otros videojuegos considerados «difíciles» debido a su elemento de ensayo y error, también tiene su buen chute de dopamina cuando llegas a una zona nueva. Este chute es más grande todavía cuando, tras una caída inmensa, vuelves a la zona desde la cual te habías caído. Es un viaje de desesperación en cada caída, pero es otro viaje de superación cuando recuperas todo y vas notando que tu memoria muscular te está haciendo un gran favor.
Hay que echarle un tiempo a Jump King para recibir esos chutes. Caerse para volverse a levantar. Y seguir adelante. Casi parece un mensaje motivador, ¿eh?
Ambientación de niveles
Junto a la banda sonora que ya mencionamos antes, la estética de las zonas consigue una muy buena ambientación de cada una de ellas. La música de las zonas de hielo suena a «zona de hielo»; la de las zonas desoladas suena a «desolación»; las torres —que son las zonas finales— tienen tanto músicas como escenarios que te ponen más en tensión si cabe, porque sabes o, al menos, te hueles que esa es la última zona solo con verla.
Además, hay ciertos paralelismos entre las zonas de los mapas. Tienes Ciudad Chanchullo en la ruta principal…

… y tienes Ciudad Contaminada en Nueva Buenorra +. Como este ejemplo, algunos más. Y ese pequeño click que hace el cerebro no deja de ser una sensación agradable.

Conclusión
Jump King es, definitivamente, un juego de saltar. De hecho, me atrevo a decir que es el juego de saltar.

Es uno de los reyes de lo suyo, sin duda. Simple, directo al grano y muy entretenido. Sin embargo, hay que admitir que es un videojuego para personas con tendencias masoquistas. Aquí no basta con un «git gud» como los de Dark Souls, porque aquí no repites un salto que has fallado, repites todo el trayecto hasta él. Y a veces llega a ser muy tedioso, más que difícil. Sabes cómo hacer un salto, pero acabas de perder el 20% de tu progreso y lo haces mal, consecuentemente perdiendo otro 20% del progreso. Jump King no perdona, Jump King no es gentil: es un demonio perverso. Pero qué demonio perverso…
Opiniones del autor
Jump King me ha hecho llorar y chillar de alegría a partes iguales. Cada caída era un grito ahogado, cada escalada exitosa era un viaje de superación. Mis manos, a ratos, sentían que estaban trascendiendo cuando memorizaban perfectamente la duración del espacio para la siguiente plataforma. Mi mente estaba haciendo cálculos que yo jamás pensé que sería capaz de realizar para saber de cuánta longitud es un salto.
Jump King es, definitivamente, una experiencia. Y, si a alguien se le hace poco el juego base, tiene soporte de mods con mapas hechos por la comunidad. Algunos de ellos son una auténtica locura —véase Babe of Trascension—, así que se les puede echar un ojo. Y llorar sangre.
¿A quién le recomendaría este juego?
Honestamente, le recomendaría probar aunque sea una horita a todo el mundo. Es muy simple de jugar, está muy bien ambientado y puede convertirse en tu perdición o en tu nueva forma de vida. Ahora, si una persona me pide que le recomiende un juego expresamente para completárselo —petición extraña, todo sea dicho—, definitivamente Jump King no estaría entre mis pensamientos en ese momento.
