Análisis Monster Hunter World | El mayor avance de la saga

Fondo oficial del Monster Hunter World

Monster Hunter World es un RPG de aventura y acción, que se basa en la cacería de los monstruos que habitan los ecosistemas del mundo, para así ir mejorando tu equipo y enfrentarte a enemigos cada vez mayores. Todo ello sin complicaciones a la hora de combatir contra ellos, podemos decir que vas directamente al meollo, ya que salvo momentos puntuales o eventos las batallas son de 1 vs 1 —o el número de cazadores que seáis—.

 

Contexto

World es la sexta entrega de la saga Monster Hunter, no es el sexto juego que publican de esta franquicia, sino que es el sexto de la línea principal de lanzamientos. En total se han publicado más de 30 juegos, siendo muchos de ellos relanzamientos de otras versiones en diferentes plataformas o la misma entrega con algunas mejoras.

Añadir que desde el 2007 que no se volvía a una plataforma no portátil, o más bien, no se salían de las plataformas de Nintendo, cumpliéndose así 11 años desde la última entrega. Siendo World la que vuelve a PlayStation y por primera vez —fuera de Asia por lo menos—, a PC —aunque sí, llegó unos meses más tarde, pero llegó, que es lo que importa—. 

Comentar que el lanzamiento del juego no fue bueno, fue insuperable. Según la revista 3Djuegos, consiguió 6 millones de copias vendidas en sus dos primeras semanas, ya fueran en su versión digital o física, convirtiéndose de esta manera en el juego de Capcom que más rápido ha llegado a esta cifra —recuerdo que estamos hablando de la empresa que tiene sagas como Resident Evil, Devil May Cry y Street Fighter ¿Se entiende por dónde voy?—.

Cazadores con las armas y armaduras icónicas de cada entrega.
Imagen promocional por los 20 años de la saga

 

Premisa

Nos embarcamos junto a nuestros compañeros de la quinta flota rumbo al Nuevo Mundo, durante la travesía nos topamos con un monstruo gigante que desconocemos, este provoca que nuestro barco encalle en su espalda y tengamos que salir por patas. 

El pequeño wyvern —dragón que tiene las dos patas delanteras fusionadas con las alas— que nos salva de la espalda del monstruo pierde el equilibrio y caemos en pleno bosque, por lo que toca huir al asentamiento más cercano, Astera.

Desde este momento formaremos parte del equipo de investigación, teniendo que cumplir con las misiones necesarias para el progreso de campamento, enfrentándonos a decenas de monstruos con el objetivo de descubrir qué sucede y porqué es tan especial el Nuevo Mundo.

 

Apartado técnico

Un aspecto muy relevante tiene que ver con el espectacular cambio a los gráficos, que por limitaciones de las antiguas plataformas no había sido algo muy reseñable, pero que sin embargo, en esta entrega sí que lo ha sido, mejorando los diseños de los personajes, monstruos, el ambiente…

Imágen de dos Zinogres, el primero en una versión más antigua y el segundo del Monster hunter World.
Monster Hunter Generations / Monster Hunter World Iceborn

 

En relación al aspecto técnico, consiguieron mejorar el rendimiento del juego para que en consolas llegaran al menos a 30 FPS (fotogramas por segundo), aunque luego en PC llegaba a 60 de sobra, además de no haber encontrado ningún bug.

En cuanto a la banda sonora —como siempre en esta saga—, decir que es sublime; siendo muchas de las piezas que escuchamos durante el juego, canciones que aparte de estar bien integradas, se te quedarán en la cabeza por mucho tiempo.

 

Lo peor

Rastros infinitos

Si bien la historia se disfruta, tiene ciertos puntos en los que se te hace muy tedioso el progreso. Todo empieza cuando te obligan a encontrar rastros de ciertos monstruos, hablando en específico de la Rathian Rosa y los dragones ancianos Nergigante, Teostra, Kushala Daora y Valhazak

Imagen indicativa de las indicaciones que aparecen al conseguir rastros

 

 

Son cinco las misiones que desbloqueas después de horas encontrando rastros repartidos en los diferentes biomas. Sinceramente, muchas veces no era capaz de ver lo que había progresado la barra entre misión y misión, añadiéndole también que no en todas podía encontrar estos rastros. 

En definitiva, esto se convirtió en un pequeñín pozo de horas que pudieron haber sido otro tipo de misiones o hacerlas un poco más amenas, que duraban demasiado por favor.

Pocos monstruos

Por alusión a las misiones, vamos a hablar un poco de ellas. Al final es cierto que la variedad de estas depende más de la diferencia entre los monstruos, que en el fin de la misión. 

Para que quede más claro, aproximadamente el 95% de las misiones va de matar al bicho en cuestión, fin. Por eso es importante la variedad de los monstruos, porque va a ser lo que las diferencie, evitando así que se te haga monótono y aburrido

Por desgracia, tan solo 36 monstruos fueron los elegidos para el lanzamiento de esta entrega, batiendo así el récord de menor número de monstruos introducidos de base; teniendo las últimas entregas, 73 y 51 en el Monster Hunter Generations Ultimate y Monster Hunter 4 respectivamente, situándose de esta manera a 21 monstruos de las últimas entregas principales —no estoy contando DLC, ya hablaremos de eso—.

Juego corto

Esta escasez de monstruos nos lleva al siguiente punto: el juego se queda bastante corto. Es cierto que solo uso un par de armas de las 14 que pone a disposición el juego, pero son las que me gustan y no me apetece volver a completar los mismos objetivos con armas distintas y sí, sé que muchas armas añaden más complejidad, por lo que es una nueva experiencia; pero ya te sabes los combos de los monstruos, el momento de esquivar, las rutas que va a tomar… 

Incluso el post-game se hace aburrido, al final era matar los mismos bichos un poco más fuertes por una recompensa aleatoria que posteriormente quedaría prácticamente inservible —me faltaron unas horas más con diferentes monstruos, se sintió falto de contenido—.

Lo mejor

«Mundo abierto»

Por primera vez en 14 años de la franquicia las diferentes zonas de los mapas donde cazas, no tienen pantalla de carga. Puede parecer lógico, pero recalco los 14 años que mantenían esta «mecánica». Y digo «mecánica» porque se usaba a favor del cazador, ya que en un momento de apuro siempre podías cambiar de zona y el monstruo se quedaría en la sala anterior, teniendo tiempo para sanarte, afilar tu arma y mil cosas más. 

Sin esto, de golpe y porrazo el gameplay se vuelve mucho más frenético obligándote a optimizar tiempos para hacer todo lo anterior, ya que si huyes, te perseguirán hasta que se aburran.

Hábitats vivos

También quisieron mejorar los ecosistemas y vaya si lo hicieron, sin las limitaciones de las salas podían dar cohesión mucho más fácil al bioma en cuestión y, bueno, nos enseñaron un mundo nunca antes visto en la saga.

Fueras donde fueras, miraras donde miraras, veías un hábitat realmente vivo, donde los pequeños animales interactúan entre ellos y la flora del lugar, los monstruos pequeños se agrupan para dormir, comer, vigilar, llegándose a poner en guardia si es que te acercas demasiado, que tienen crías y todo. 

Los monstruos más grandes hacen lo mismo realmente, si los sigues puedes ver como comen, se limpian la piel, quitan escamas o plumas. En definitiva el mundo está repleto de vida.

Estos animales los puedes exhibir en tu casa.

 

Todo se hace en la aldea

Otra mecánica o funcionalidad que desaparece es la distinción entre solo y multijugador. Anteriormente en los juegos tenías las misiones de la aldea, que eran las que por así decirlo te introducían a la historia o lo eran en su totalidad y también estaban las misiones del puerto, que tenías la oportunidad de hacerlas en multijugador online o en conexión local, además de esto normalmente tenían el rango G —nivel más alto de misiones—, que en ocasiones proseguían con la historia.

Gracias a esto evitamos tener que rehacer las misiones de nivel más bajo, teniendo solo una línea de misiones que va avanzando en dificultad y que no te obliga a retroceder a rangos más bajos.

 

Conclusión

Imagen de la miniatura con la puntuación A añadida.

 

Con todo tenemos una entrega muy disfrutable por lo innovador para la saga, que si bien se puede quedar algo corto por la escasez de monstruos en comparación a otros; sigue siendo un paso adelante gigante para la franquicia.

Te sientes un verdadero cazador en busca de sus presas, con la diferencia de que las «presas» miden hasta 20 metros y escupen más que fuego por la boca, pero que eso no te quite las ganas de ser cazador. 

El combate se siente muy bien, el ambiente acompaña a la perfección junto a la banda sonora… Resumiendo, no es perfecto, pero es una muy buena entrega que merece tener una oportunidad. Además de que no hemos hablado del DLC, que soluciona todos los errores anteriores y trae muchas cosas nuevas —pero no os cuento más, que si no, no tiene sentido que os suba la crítica—. 

Por lo que después de haberle dedicado 888 horas —están incluidas las horas del DLC, así que desconozco las que echaría sin él— y completar el 100%de los logros, no puedo decir otra cosa que jugadlo.

 

¿A quién recomendaría este juego?

A todo aquel que le encanten los combates largos e intensos, que tengan la capacidad de recordar patrones y adaptarse a los diferentes biomas para mejorar las cacerías, también a todos ellos que les guste farmar materiales —en ocasiones vas a tener que ir por el mismo monstruo decenas de veces—.

No es tu juego si buscas una historia muy extensa con unos combates cinemáticos, ni si quieres tener una rápida experiencia. Tampoco a todos aquellos que no tengan la paciencia y perseverancia de repetir las misiones más complicadas porque te ha faltado un solo material.

Monster Hunter ha sido una saga con muchos adeptos desde el comienzo, pero esta entrega ha catapultado todo lo que Monster Hunter significa y no tengo dudas del porqué.

Autor

  • Corcu

    Amante del frenetismo y la adrenalina por la cara, aunque disfruto todos los géneros por igual porque estoy malito y solo busco nuevas experiencias y pasar un buen rato.

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