Análisis Dragon Quest VII Reimagined | Menos, pero mejor

portada dragon quest vii reimagined taogames

Históricamente, Dragon Quest VII ha sido un juego muy criticado por su extensísima duración. Por lo que al anunciarse en 2025 un remake del título que prometía grandes mejoras en el ritmo y duración todos nos alegramos. Hoy veremos si ese remake —que como su nombre indica, es más una reimaginación que un remake 1 a 1— está a la altura de un Dragon Quest en pleno 2026.

 

Contexto

Dragon Quest VII Reimagined es una reimaginación a modo de remake de Dragon Quest VII del año 2000. Se trata de un JRPG por turnos bastante clásico.

Esta versión ha recortado bastante contenido y ha aligerado el ritmo de la partida. Se han eliminado islas enteras y la duración del juego ha pasado de fácilmente más de 100 horas a entre 40 y 60. Además, el inicio, famoso por ser extenso y tardar en ponerte en combate, se ha aligerado mucho.

Dragon Quest VII Reimagined salió a la venta el 5 de febrero de 2026 para PS5, Xbox Series, Switch y Switch 2, y un mes más tarde para PC. Cabe destacar que las versiones de Switch 1 y 2 son distintas —tienen el mismo contenido, pero la de Switch 2 tiene una mejora visual y de resolución—, y no se puede actualizar la versión de Switch a la de Switch 2. Además, la versión de Switch 2 salió 10€ más cara.

 

Premisa

El mundo parece estar reducido a una única y pequeña isla. En ella habitan Kiefer, el príncipe de Estarda, Maribel, la hija del alcalde de Bahía Boquerón y el protagonista, sin nombre, hijo de un pescador.

Estos creen que debe haber mundo más allá de su isla, y en su misión por descubrir otras islas descubren un santuario secreto que posee unos portales. Estos portales se activan con tablillas que se encuentran repartidas por el mundo. Al ponerlas, viajan a otras islas en el pasado, donde hay problemas y misterios que resolver, y al resolverlos, las islas del pasado aparecen en el presente.

Por tanto, los protagonistas se embarcarán en una aventura por encontrar el resto de tablillas y restaurar las islas que conforman el mundo.

 

Gameplay

Dragon Quest VII Reimagined es un JRPG por turnos muy a la vieja usanza. Los monstruos salen en el entorno y puedes golpearles previamente para empezar la batalla haciendo algo de daño. Además, si superas bastante el nivel de los monstruos, podrás derrotarlos fuera del combate de un golpe, y te darán algo de experiencia, experiencia de vocación y dinero.

Si superas su nivel, podrás derrotarlos fuera del combate

 

Dentro de los combates, antes de utilizar un ataque o habilidad se muestra si este es muy efectivo, poco efectivo o nulo contra el enemigo. Además, si abres el mapa podrás ver dónde se ubica el siguiente punto objetivo, además de indicarte lo que tienes que hacer a continuación en una esquina. Por suerte, puedes quitar el indicador del punto objetivo en los ajustes.

Siguiendo con esto, también se muestran en el mapa las tablillas que hay en la zona en la que estás y los cofres del tesoro de las mazmorras.

También existe una lista de tablillas, donde te indica en qué zona o pueblo están, incluso las que te faltan. Y en cualquier momento podrás consultar con el personaje del santuario místico para que te indique dónde encontrarlas.

En los combates existe la posibilidad de entrar en una especie de «estado de gracia» o concentración. En este estado podremos efectuar una de dos habilidades especiales que dependerán de las vocaciones que tenga el personaje.

Hay pequeños puzles de vez en cuando

 

Sistema de vocaciones

En Dragon Quest VII Reimagined las vocaciones funcionan de la siguiente manera:

Cada personaje tiene una vocación inicial única. Todas las vocaciones tienen 8 niveles de maestría, y en cada nivel desbloqueas entre una y dos habilidades.

A partir de cierto momento podrás asignar diferentes vocaciones a los personajes, y más tarde en la historia —sobre las 10 horas— desbloqueas la posibilidad de asignar una segunda vocación a cada personaje. La vocación secundaria, eso sí, subirá de experiencia más lenta que la principal.

Además, si un personaje domina ciertas combinaciones de vocaciones específicas, desbloqueará nuevas vocaciones. Las hay de dos básicas hasta incluso combinación de 7 u 8 vocaciones avanzadas —es decir, que ya de por sí son combinaciones de otras—. En total hay 20 diferentes aparte de las iniciales.

Las vocaciones se pueden combinar entre ellas

 

Apartado técnico

Uno de los puntos que más sorprendió al anunciarse Dragon Quest VII Reimagined fue su precioso apartado gráfico. Los personajes tienen aspecto de muñeco, y el entorno y la cámara están hechos para parecer que estás en una especie de diorama. Por ende, hay limitaciones a la hora de mover la cámara.

El juego cuenta con la banda sonora que Koichi Sugiyama compuso para el Dragon Quest VII original. Sin embargo, en esta versión han sido adaptadas y reorquestadas.

El juego tiene melodías clásicas de la saga que siguen siendo tan buenas como siempre. Además, el juego se guarda los mejores temas para momentos muy específicos. Sin embargo, las melodías exclusivas de este juego brillan por su ausencia, y casi todo lo que suena te será conocido si jugaste a otros Dragon Quest.

 

A nivel de rendimiento, el juego funciona perfectamente tanto en Switch como en Switch 2, y no hemos encontrado problemas de framerate ni bugs.

 

Lo peor

Dificultad mal ajustada

Normalmente las mejoras de calidad de vida son positivas, y en este caso también deberían serlo. Pero la verdad es que quitan un componente muy importante de los JRPGs.

Hablo de que te muestren las tablillas y los cofres en el mapa y te indiquen en todo momento cuál es el siguiente destino y paso a realizar. Esto es un problema porque quita el componente de exploración de las áreas, pueblos y mazmorras, y los convierte en un «ir de punto A a punto B» constante. Las mazmorras, sobre todo, se reducen a mirar el mapa e ir al cofre o a la salida en vez de tener que explorarlos, tener que decidir si ir por un camino o el otro o si ya has encontrado la salida, volver tras tus pasos para ver si hay cofres que te hayas dejado atrás.

Además, durante gran parte de la aventura, el juego es muy fácil, y no supondrá reto alguno. Sin embargo, esto cambia radicalmente a partir de cierto punto. Derrepente el juego se vuelve bastante más exigente, y lo que había sido tratar de no pasarse farmeando —es decir, no farmear nada— se convierte en tener que farmear unos cuantos niveles si quieres ir bien para el final del juego.

 

La progresión de la trama

Aquí el problema es claro: es un juego en el que prácticamente no hay trama central. Todo se basa en las tramas de las distintas islas a las que vamos yendo, las cuales suelen ser independientes las unas de las otras, y pocas tienen trascendencia más allá.

También se suma el hecho de que hay que viajar mucho entre el pasado y el presente. Pese a que esto ha sido reducido enormemente en esta versión, sigue siendo un sistema de progreso imperfecto.

Es por todo ello que la trama, pese a estar muy aligerada, se puede seguir sintiendo monótona y algo tediosa, pero sobre todo repetitiva.

Existen acentos diferentes según la isla

 

También hay diferentes etnias y culturas representadas

 

Repetición extrema y falta de modelos

La saga Dragon Quest siempre suele pecar de repetición de sprites o modelos de personaje. Sin embargo, eso lo han llevado al máximo en Dragon Quest VII Reimagined. Incluso personajes relevantes de cada isla suelen ser modelos predeterminados que vas a ver decenas de veces en el juego. Por poner un ejemplo, da igual lo importante que sea un sacerdote, incluso si es el eje central de la trama de una isla entera, siempre tendrá el mismo modelo que el resto de sacerdotes del juego.

Te hartarás de ver estos modelos repetidos

 

Lo mejor

Los momentos emotivos

Dragon Quest VII Reimagined sabe llegar al corazón. Es uno de los mejores trabajos en la saga en cuanto a momentos emotivos se refiere. Esto se ve potenciado por un par de personajes que están muy bien desarrollados, algo que han mejorado respecto al juego original, y que gracias a ese desarrollo de personaje que les han dado generan momentos muy conmovedores.

 

Las cinemáticas

Los planos y lo bien que se ven las cinemáticas de Dragon Quest VII Reimagined hacen que esas escenas, que no son demasiadas, sean prácticamente lo mejor del título. Además, los personajes en las cinemáticas adquieren una expresividad y transmisión de emociones nunca antes alcanzadas en la saga Dragon Quest. Solo con una mirada, con el brillo de los ojos o con sus poses pueden transmitir mucho.

Las cinemáticas son de una calidad excepcional

El apartado visual

No es ningún secreto que una de las cosas que más sorprendieron al anunciarse Dragon Quest VII Reimagined fue su apartado visual. Los escenarios y la cámara hacen que todo parezca estar en una especie de diorama, y los personajes en forma de muñeco semi-chibi hechos a mano y trasladados a renders 3D son un acierto total.

 

Conclusión

En general, Dragon Quest VII Reimagined es un remake sólido. Estéticamente y a nivel de cinemáticas es una maravilla, y añade complejidad a las tramas de varios personajes protagonistas. Si no fuese por su gran falta de modelos de personaje y por una dificultad mal balanceada y sobre todo las excesivas mejoras de calidad de vida que son contraproducentes para el juego, sería un remake sobresaliente. Pero pese a solucionar los mayores problemas de la entrega original, como son el ritmo y la excesiva duración, añade otros que no dejan que termine de brillar.

nota dragon quest vii reimagined taogames [A]

 

Opiniones del autor

Me costó conectar con Dragon Quest VII Reimagined debido a que al principio el sistema de vocaciones está extremadamente limitado. La primera isla fue todo un descubrimiento. Me encantó su trama. Sin embargo, a medida que avanzaba ese sistema de ir a islas mediante tablillas y que cada una fuese independiente no me acabó de gustar del todo. Realmente salvo al juego por sus preciosas cinemáticas y el componente emotivo de las tramas de varios personajes principales, que juntos hacen momentos mágicos.

No considero que sea un JRPG excelente en ninguno de sus sistemas. Sin embargo, sobre todo con su final, ha sabido llegarme al corazón.

 

¿A quién le recomendaría este juego?

Evidentemente, a todo aquel que ya le interesase Dragon Quest VII pero no le haya dado una oportunidad por su duración, ritmo, gráficos o plataforma. Esta es una muy buena versión para jugarlo por sus recortes de tiempo y ritmo. Sin embargo, no vas a encontrar un JRPG tan desafiante como eran los de antaño y puede que las mejoras de calidad de vida te resulten negativas.

Si quieres adentrarte en la saga, esta es una opción muy accesible, pero no es la mejor entrega que hay.

Autor

  • Apasionado de los videojuegos desde que tiene uso de razón. Su franquicia favorita es Dragon Quest y casi todo lo que juega son indies.

    Ver todas las entradas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *