Análisis Blasphemous | Semana Santa, el juego

Imagen de portada del análisis de Blasphemous, TAOGames

Imagina que Hollow Knight y Dark Souls tienen un hijo y a este hijo lo adopta una familia andaluza desde su nacimiento. Te presento el bonito resultado final de esta mezcla: Blasphemous.

 

Contexto

Blasphemous es un metroidvania desarrollado en Unity por el estudio español The Game Kitchen y publicado por Team17. Empezó como proyecto de Kickstarter en 2017 y acabó saliendo a Windows, PlayStation 4, Xbox One y Switch el 10 de septiembre de 2019

 

Ganó el premio de «Mejor Desarrollo Español» y de «Juego Indie del Año» en los Titanium Awards de 2019, en los que también fue nominado a «Mejor arte». 

Además, en 2021, GQ España catalogó a Blasphemous como uno de los mejores juegos españoles jamás creados.

 

A pesar de ser un juego creado por un estudio español y tener claras referencias a Andalucía, Blasphemous no contaba con ningún doblaje en español hasta The Stir of Dawn, el primer DLC gratuito del juego, lanzado en agosto de 2024. Esto se debió principalmente a razones de presupuesto y querer abarcar un público más amplio, pero el doblaje español es de una excelente calidad. Cuenta con actores de doblaje de renombre como lo son Rafael de Azcárraga —que también dobla a Kratos a partir de God of War—, Claudio Serrano —que dobla a Batman y a Jhin, por ejemplo—, Laura Pastor —voz de Lady Bug y Emma Wattson—, Laura Monedero —voz de Ana de Armas y Capitana Marvel—, entre otros tantos. 

 

En 2021, Blasphemous recibió otros dos DLCs gratuitos: Strife and Ruin y Wounds of Eventide. Strife and Ruin incluía un crossover con Bloodstained: Ritual of the Night, añadiendo salas de desafío para ayudar a Miriam. 

Por otro lado, Wounds of Eventide añadió más jefes y un tercer final adicional, considerado el «final verdadero».

 

Premisa

Nos situamos en Cvstodia, una tierra religiosa. Está fuertemente influenciada por el catolicismo y su iconografía, además de en la Semana Santa española y en la cultura andaluza. De hecho, varios de los personajes del juego hablan con un claro acento andaluz.

 

Controlamos al Penitente, superviviente de la Hermandad del Lamento Mudo, una orden religiosa que se opone a Su Santidad Escribar. Penitente porta la espada Mea Culpa, llamada así porque nació del castigo que se autoimpuso una mujer por sus pecados. Dicha espada proviene, además, del llamado Primer Milagro

 

El Penitente deberá obtener ciertas reliquias en su peregrinaje para seguir avanzando y dar con Su Santidad Escribar.

 

Gameplay

Blasphemous es un metroidvania al uso. Es decir, es un juego 2D, con niveles divididos en diversas secciones. Penitente puede realizar ataques básicos, rezos —que vendrían a ser habilidades especiales— y puede incrustar corazones en Mea Culpa, otorgándole modificadores. Eso sí, solo se puede tener un rezo y un corazón equipados, teniendo que cambiarlos en el menú manualmente si se quiere utilizar otro. 

Además, Penitente empieza con dos matraces biliares. Estos son, en esencia, pociones de vida, y se podrán ir adquiriendo más y mejorarlos conforme avanza la aventura y se encuentre a los personajes adecuados. Además, se rellenan en los altares de Prie Dieu, que también sirven como checkpoints

Primer altar Prie Dieu de Blasphemous
El primer altar Prie Dieu del juego

 

Conforme se vayan derrotando jefes, el nivel de Mea Culpa irá subiendo y podremos adquirir nuevos ataques a cambio de Lágrimas de Enmienda —la «moneda» del juego—. Entre estos ataques podemos encontrar, por ejemplo, un poderoso ataque cargado, un ataque en deslizamiento o un ataque de sangre que se realiza a distancia. Este último consume, al igual que los rezos, fervor

 

Fragmento de Culpa de Blasphemous en la primera zona
Fragmento de culpa —en el centro del mapa—. En la barra de fervor se puede ver un pequeño bloqueo

 

En Blasphemous también existen las reliquias, objetos que, de una forma u otra, cambian la percepción de Penitente. Algunos le harán inmune a la miasma y otros le permitirán andar en el fango, por citar un par. 

Al morir, se generará culpa. Esta nos reducirá la cantidad de fervor máximo hasta que vayamos al sitio al que hayamos muerto y recuperemos el fragmento que hemos dejado. 

 

Apartado técnico

A nivel visual, Blasphemous cuenta con una estética pixel art muy bien pulida, recordando a los Castlevania antiguos en algunos tramos. Además, la iconografía de la Semana Santa salta a la vista. 

Además de esto, podemos decir que también cuenta con unas «cinemáticas» en algunos cortos tramos, si bien estos dan una primera impresión de estar hechos en Paint. 

 

Fragmento de la primera cinemática de Blasphemous
Este es un extracto de la «cinemática» inicial

 

El compositor de la banda sonora de Blasphemous es Carlos Viola. Hay unas cuantas melodías que suenan extremadamente similares entre sí, pero esto no las hace peores. «Coplas de Incienso» se me ha quedado clavada en la memoria, además de que acompaña a las mil maravillas a la gran catedral Madre de Madres

El juego entero pesa menos de 1GB, lo cual es un detalle a apreciar. No obstante, hay algunas ralentizaciones cuando hay muchas fuentes de daño golpeando a un único enemigo. Y, por algún motivo que desconozco, contra un enemigo en particular el juego va a mayores FPS. 

Me he encontrado algún que otro bug menor, como que algunos ascensores se quedaban estancados en una zona que no debían, pero nada que me haya frustrado la experiencia. 

Ascensor quieto donde no toca en un nivel de Blasphemous
Esa plataforma tendría que haber bajado hasta el suelo, pero se ha quedado ahí estancada

 

Lo peor

Finales poco intuitivos de conseguir

Blasphemous cuenta con tres finales. El primero de ellos es el más fácil de conseguir: llegar hasta el jefe final, derrotarlo y ya está. Este es el «final B». 

 

Para el final A, el que fue en su día el «final bueno», hay que hacer una serie de cosas poco intuitivas. En primer lugar, obtener la Cuenta Inmaculada, un objeto cuya descripción nos da a entender que no sirve para nada. Lógicamente, no es el caso. Al morir tres veces con ella equipada, se convertirá en el Peso de la Verdadera Culpa.

Cuenta Inmaculada, objeto de Blasphemous
Pues sí que tiene propósito, sí
Peso de la Verdadera Culpa, Blasphemous
El de convertirse en este objeto

 

Este objeto nos permitirá entrar a unos portales que se crean al destruir las Estatuas de los Confesores. Estas estatuas, a primera vista, sirven únicamente para limpiar la culpa que hayamos dejado al morir, pero son un elemento clave para conseguir el final A. Y hay que destruirlas todas y completar todos los desafíos que aguardan para conseguir este final.

 

El final C, añadido por el DLC Wounds of Eventide, es todavía menos intuitivo de conseguir. Antes de cierto combate contra jefe, hay que acudir al Reposo de la Hermana, un sitio concreto de la zona Ecos de Sal. Tras ello, podremos continuar jugando como de costumbre y nos acabarán pidiendo que hablemos con Diosdado. Este, a su vez, pedirá que hagamos parar el ruido que resuena en la Biblioteca de las Palabras Negadas. 

Para frenar dicho ruido, tendremos que romper una pared contra la cual se está estampando la cabeza una persona. 

 

Después de esto, nos tocará derrotar a dos jefes, estando uno de ellos bloqueado hasta que consigamos 30 huesos esparcidos por todo el mapa. Tras derrotar a estos dos jefes, nos darán un corazón para la espada que deberemos equiparnos antes del penúltimo combate del juego base. Deberemos volver a la Hermandad del Lamento Mudo tras ello y, además, hacer todo lo necesario para conseguir el final A. 

 

Que alguien me explique cómo se supone que voy a saber todo eso sin una guía.

 

Instakills muy molestas

Partamos de la base de que es normal morir a menudo en Blasphemous al principio del juego. Hasta ahí, bien. 

La pantalla de muerte es un poquito lenta, siendo algo frustrante si se acumulan muchas muertes seguidas. Pero es más frustrante todavía cuando te puedes morir instantáneamente por una caída o por unos pinchos. Y no hay pocos pinchos. 

 

Además, también hay unos cuantos enemigos colocados estratégicamente para hacer un ataque a distancia que te empuje a una caída o a, efectivamente, unos pinchos. Y esto llega a ser muy molesto, especialmente cuando vamos a tener que volver a ir a ese sitio para recoger nuestro fragmento de culpa. 

El Penitente de Blasphemous cayendo trágicamente a unos pinchos
Enemigo puesto a mala baba

 

Incomodidades innecesarias 

Ya hablé antes de las reliquias del juego. Pues, por algún motivo, únicamente se pueden equipar tres de forma simultánea, cuando todas y cada una de estas reliquias son pasivas que no requieren ningún botón para activarse. Y tampoco es que haya ningún puzle que te haga equipar y desequipar las reliquias adecuadas en el momento adecuado, así que no entiendo esta decisión de cara al gameplay, pudiendo mantener todas las reliquias activas sin más. 

 

Además, de cara al final C de Blasphemous, el corazón definitivo no se puede desequipar una vez que te lo equipas. Si bien el corazón es el único que no tiene una parte «mala» —todos los demás tienen una contraparte a su bufo— y no genera molestia por ello, sí que se podría haber mantenido como corazón obligatorio para el último jefe y ya está. No considero que tenga mucho sentido obligar al jugador a equipar un objeto durante todo el resto del juego.

 

Corazón Apodíctico de Mea Culpa, Blasphemous
Al menos, el juego te avisa

 

Lo mejor

Diseño de niveles

Estás ya con un poco de ansias tras un rato jugando. Ves todo el recorrido que has hecho hasta donde estás, has conseguido recuperarte en un altar, pero te da mucho respeto volver al pueblo inicial. Y, de repente, encuentras un ascensor que te lleva exactamente a ese sitio, saltándote dos zonas enteras. 

Luego vas a una zona muy alejada del resto, vas con nulas esperanzas de que aparezca otro ascensor. Y, efectivamente, no lo hay, pero hay un muro que puedes destruir desde esa zona y conectar con otra mucho más accesible. 

 

Blasphemous tiene un mapa muy bien conectado entre sí. Cuenta con diversos ascensores entre varias de las zonas y con puntos de teletransporte. Además, tras hacer un generoso donativo, los altares de Prie Dieu también empiezan a ser puntos de teletransporte. Se me ha venido a la cabeza un total de 0 veces el pensamiento de «uf, qué pereza ir hasta ahí de nuevo» o similares. 

Altar Prie Dieu de Blasphemous mejorado
Altar mejorado

 

Ambientación

El Penitente con el capirote, el doblaje andaluz, los enemigos con iconografía de la Semana Santa, las formas de hablar… Todos los elementos de Blasphemous están perfectamente cohesionados entre sí, dando lugar a un producto muy distinguible entre los demás. No es un intento de Castlevania más, es Blasphemous

 

Hay referencias a la cultura española y, más concretamente, andaluza por todos lados. Uno de los ejemplos más claros es la referencia a una de las meninas de La familia de Felipe IV, que aparece montando a un demonio. Este enemigo se llama Guardainfante

 

Artwork del Guardainfante de Blasphemous
En el artwork del videojuego queda todavía más claro

 

Rejugabilidad

Como ya comenté antes, Blasphemous tiene tres posibles finales. Esto, por sí solo, podría ser un buen motivo para rejugarlo —más teniendo en cuenta que puedes perder por completo la oportunidad de hacer uno de ellos—. Pero, además, tienes el modo Verdadero Tormento, en el que no solo se añaden más jefes, sino que aumenta la dificultad base del juego, pudiendo elegir entre tres penitencias —o ninguna—. 

Y quizás te apetezca probar a priorizar otras mejoras de Mea Culpa la siguiente vez, o quizás quieras pelear contra los jefes de otra forma. O quizás quieras explorar Cvstodia con las reliquias ya en tu inventario desde el momento 0. Motivos para echarle una segunda partida hay muchos, y tampoco es un juego excesivamente largo. En mi caso, le he echado 25 horas para sacar los tres finales y superar el 100% del juego —según el juego, no según los logros—. 

 

Cuanto más juegas a Blasphemous, más interiorizas a los enemigos y más sencillo se te hace, convirtiendo el peregrinaje en una experiencia mucho más agradable y que te pide explorar más.

 

Conclusión

Blasphemous es como un buen café. Si no has probado nada similar antes, te empieza pegando duro. Sin embargo, conforme más lo vas jugando, más le vas pillando el gusto y, poco a poco, te vas convirtiendo en un profeta de su amargo sabor. 

Nota análisis Blasphemous, TAOGames

 

REQUIEM ÆTERNAM.

 

Opiniones del autor

Mi experiencia con Blasphemous empezó siendo ligeramente frustrante, he de admitir. En una de las primeras zonas, empecé a acumular varias muertes seguidas y el proceso de revivir e intentar avanzar me empezaba a mermar. Pero, como dicen las malas lenguas: git gud. Y, una vez que le pillé el tranquillo, la cosa empezó a fluir. Los jefes se empezaban a hacer incluso sencillos, salvando las distancias con Crisanta en el final C.

 

Sin darme ni cuenta, quise ir a por todos los finales y a despachar a los nuevos jefes del Verdadero Tormento. Me absorbió cosa mala. Además, el doblaje en español le suma muchísimos puntos. Nací por mi madre y moriré por Claudio Serrano.

 

¿A quién le recomendaría este juego?

A cualquiera que disfrute de un metroidvania con una estética algo más oscura. Blasphemous se hace de querer poco a poco, pero si no te entra por los ojos, es muy posible que no te vaya a entrar por ningún sitio. 

Autor

  • Xsher0n

    Amante de los JRPG y de los videojuegos que ofrecen una buena historia, en general. La etiqueta "Buena trama" de Steam es mi favorita.

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