Hay juegos que empiezan con un pequeño pueblo, otros con un apocalipsis… y luego está Xenoblade Chronicles, que decide empezar construyendo dos dioses gigantes para utilizarlos como mapa del juego. A partir de ahí, te pone una espada que puede ver el futuro, unas máquinas prácticamente invencibles y un viaje que acabó convirtiéndose en uno de los JRPG más importantes de Nintendo.
Contexto
Xenoblade Chronicles nació originalmente para Wii en 2010, convirtiéndose rápidamente en uno de los JRPG más reconocidos de la consola. Años después recibiría Xenoblade Chronicles: Definitive Edition para Nintendo Switch, una remasterización que, además de renovar por completo el apartado gráfico, incorporó mejoras de calidad de vida, una interfaz rediseñada y el epílogo Futuros conectados.
La versión analizada es, sin embargo, la Nintendo Switch 2 Edition. Esta edición mantiene todo el contenido de Definitive Edition e incorpora diversas mejoras técnicas, como resolución superior, un rendimiento orientado a los 60 FPS, un nuevo Jet Etérico para recorrer los escenarios con mayor rapidez, nuevo equipamiento para todos los personajes y voces también para las conversaciones secundarias. Quienes ya poseían la versión de Switch pueden adquirir únicamente el paquete de mejora —por un módico precio de 10€, eso sí—, mientras que los nuevos jugadores pueden comprar directamente esta edición para Switch 2.
Sin embargo, el relanzamiento de la trilogía ha seguido una estrategia algo peculiar. La versión digital de Xenoblade Chronicles llegó el 9 de junio de 2026, mientras que la edición física no se puso a la venta hasta el 30 de julio. Ese mismo día se lanzó en formato digital Xenoblade Chronicles 2 – Nintendo Switch 2 Edition, cuya versión física quedó fijada para el 1 de octubre, mientras que Xenoblade Chronicles 3 – Nintendo Switch 2 Edition llegará el 3 de diciembre, tanto en digital como en físico.
Todo ello fue anunciado durante el Nintendo Direct del 9 de junio de 2026, una presentación especialmente importante para los seguidores de Monolith Soft, ya que no solo confirmó la llegada de toda la trilogía a Switch 2, sino que cerró el apartado de la saga con el anuncio de Xenoblade Genesis, la nueva entrega principal de la saga prevista para 2027.
Premisa
Dos titanes colosales, Bionis y Mekonis, combatieron hasta quedar petrificados en mitad de la batalla. Sobre sus cuerpos surgieron civilizaciones enteras que, durante siglos, convivieron con una guerra constante entre humas y mekon, unas máquinas procedentes de Mekonis prácticamente invulnerables a las armas convencionales.
Shulk, un joven investigador de la Colonia 9, estudia la Monado, una espada legendaria capaz de dañar a los mekon y cuyo verdadero poder todavía nadie comprende. Cuando un ataque cambia por completo su vida y la de quienes le rodean, emprenderá un viaje por los cuerpos de ambos titanes para descubrir el origen del conflicto y el significado de las extrañas visiones del futuro que la Monado comienza a mostrarle.
Gameplay
El combate de Xenoblade Chronicles se desarrolla completamente en tiempo real, aunque bebe bastante de los MMORPG clásicos. Los personajes atacan automáticamente cuando están al alcance del enemigo y nuestro papel consiste en elegir el momento adecuado para utilizar las distintas artes, muchas de las cuales obtienen efectos adicionales dependiendo de la posición desde la que golpeemos o del estado en el que se encuentre el rival. No es un sistema especialmente intuitivo al principio, pero sí uno con mucha profundidad cuando empieza a encajar.

Cada personaje dispone de un conjunto propio de artes que iremos mejorando mediante PA, mientras que los PP sirven para desarrollar los distintos árboles de rasgos de cada personaje. A esto hay que sumar el sistema de afinidad entre los miembros del grupo, que permite compartir determinadas habilidades entre ellos conforme estrechan su relación.
Otro elemento muy importante son las gemas, que podremos fabricar e incrustar en buena parte del equipamiento para potenciar estadísticas o añadir efectos concretos. Algunas aumentan la agilidad, otras la resistencia al aturdimiento, otras mejoran el derribo o el daño nocturno… Es uno de los sistemas que más peso tiene a la hora de construir una estrategia propia.
Y hablando de estrategias, buena parte del combate gira alrededor de los ataques combinados. Muchos enemigos pueden sufrir distintos estados alterados que, encadenados correctamente, producen efectos cada vez más potentes. La combinación más habitual consiste en aplicar Desprotección, continuar con Derribo y rematar con Aturdir, dejando al enemigo completamente indefenso durante unos instantes. Dominar estas cadenas resulta de gran importancia —y, en algunos casos, imprescindibles— durante los combates más exigentes, especialmente contra jefes y monstruos únicos.

Apartado técnico
Xenoblade Chronicles ya destacaba en Switch por el enorme salto visual respecto al original de Wii, pero esta Switch 2 Edition termina de hacer justicia a unos escenarios que siempre habían estado limitados por el hardware. La resolución es mucho más elevada, la distancia de dibujado gana claridad y el rendimiento se acerca de forma constante a los 60 FPS, haciendo que explorar Bionis y Mekonis resulte mucho más agradable.
La dirección artística sigue siendo, probablemente, su mayor virtud. No importa si estamos recorriendo una inmensa pradera, una caverna o una ciudad construida sobre el cuerpo de un titán: cada zona tiene una identidad muy marcada y consigue transmitir perfectamente la sensación de estar explorando un mundo imposible.
La banda sonora, compuesta entre otros por Yoko Shimomura, ACE+, Manami Kiyota y Yasunori Mitsuda, continúa siendo una de las más reconocidas del género. Desde piezas tranquilas para la exploración hasta algunos de los temas de combate más memorables de la saga, la música acompaña constantemente al jugador sin perder nunca personalidad.
En cuanto al rendimiento, únicamente me he encontrado con algunas caídas de imágenes por segundo muy puntuales, especialmente durante ciertos ataques en cadena y en zonas concretas como la cima de La Linde. Son bajones breves que no llegan a empañar una experiencia que, por lo general, se mantiene muy estable.
Lo peor
Poco sutil
A lo largo de la aventura, en especial en las cinemáticas, tendremos varios momentos en los que se enfoca de más a algunos personajes que parece que traman algo. Y no es un enfoque de unos segundos, no; es un enfoque, una conversación y un fundido a negro dramático.
Súmale a esto que, al inicio, Shulk tiene una visión del futuro que tampoco deja mucho a la imaginación y que, después de eso, gran parte de la aventura se vuelve bastante predecible. Los pocos giros de guion que puede tener la historia son por cómo se desarrollan los hechos, no por los hechos en sí.
Recta final de la progresión
Suponiendo que te estés haciendo la mayoría de misiones secundarias que aparecen, a la antepenúltima mazmorra puedes llegar sacándole entre 5 y 8 niveles a los monstruos normales. Sin embargo, ya en la penúltima y última mazmorra, los enemigos podrán hasta sacarte dos niveles. Un salto un tanto raro. Pero más raro es que, sí, se te desbloquean más secundarias en ese punto, pero dichas secundarias te mandan a pegarte contra bichos de nivel 80 y largos o, incluso, 90. Estando tú sobre, más o menos, los 75.
Puedes ser una persona medianamente racional e ir a la mazmorra de la historia de todas formas y seguir ahí, pero no fue el caso de un servidor. Subí los niveles que hizo falta para poder hacerme todas las secundarias a mi alcance, dejándome sobre el 95. Y, pese a que el jefe final sea de nivel «???», está pensado para hacerse sobre el nivel 80, no es que progrese según tu nivel —o, si lo hace, desde luego que no lo he notado—.
Dependencia de misiones secundarias
En relación a lo anterior, hay que hacer hincapié en que las secundarias son prácticamente esenciales para estar a la par con los niveles de la historia principal, ya que estas dan dinero y, muy a menudo, también experiencia. Así que tendremos que estar ojo avizor a las secundarias que nos vayamos encontrando —que no son pocas— para que los enemigos de turno no nos pinten la cara, pudiendo frenarnos a menudo en la progresión de la historia.
Lo mejor
Paisajes preciosos
No sé cuántas capturas de pantalla he hecho mientras jugaba a Xenoblade Chronicles, pero no han sido pocas. Los escenarios de este juego son, sencillamente, preciosos. Tienes zonas dignas de foto en cada esquina, puedes ver partes de Bionis y Mekonis en muchas partes de los mapas, muchas zonas cambian de forma significativa entre día y noche… Qué decir, cuando veo esos tonos verdes tan vivos, ya sé que estoy viendo algo de Xenoblade Chronicles.



Un mundo vivo
Y sobre viveza hay que hablar. Porque, sí, quizá es algo molesto que haya que cambiar de hora para aceptar secundarias y estar a la par con los niveles de la historia. Pero una cosa no quita la otra: eso le da mucha vida al mundo de Xenoblade Chronicles.
Los PNJ hacen su vida normal a lo largo de los días, apareciendo en sus horas y yéndose cuando toca. Hay secundarias que se desbloquean si has hablado con cierto personaje y secundarias de otros personajes que se desbloquean si has completado en primer lugar la de otro personaje. Y, cómo no, hay que mencionar el afinigrama. En él, podemos ver las relaciones de todos esos personajes y cómo van cambiando según cómo vayamos haciendo que interactúen entre ellos.

También hay unas cuantas secundarias que permiten acceder a zonas a las que no podríamos acceder de otra forma. Xenoblade Chronicles se toma lo de las relaciones sociales bastante en serio.
Opciones de equipamiento reales
Imagina, estás en un RPG promedio y estás consiguiendo equipamiento nuevo. Miras lo que obtienes y simplemente equipas lo que tiene los números más altos, no tiene más misterio.
En Xenoblade Chronicles, no funciona así la cosa. No del todo, al menos. Casi siempre vas a tener alguna opción que te suba una estadística más que otra, o una pieza de equipamiento que tiene más números, pero no le puedes incrustar gemas. O una pieza que está bien de números, pero tiene ya una gema incrustada que no puedes cambiar.
Súmale a ello que puedes tener armas que te suban más defensa o más crítico; de más daño máximo, pero menos daño mínimo… Realmente tienes para elegir y puedes plantear estrategias en torno a varios equipos. Y, además, a esto le tienes que sumar los poderes que vienen de los rasgos de los personajes, ya que también pueden combinar con según qué estrategias. Hay rasgos que te permiten tener mejores estadísticas de día o de noche, y también hay gemas que te suben estadísticas de noche, por ejemplo. Puedes echarle cabeza si así quieres.

Conclusión
Xenoblade Chronicles es único en su categoría. Con un combate muy distinguido, un mundo muy reconocible y una mitología —si lo queremos llamar así— igual de reconocible.

Lo único que puede lastrar a este título es esa dependencia de secundarias y esa poca sutileza que hacen que el jugador pueda llegar a desligarse un poco de la historia principal, sea porque ya se ve venir lo que va a pasar o sea porque ha perdido el ritmo.
Opiniones del autor
Poco después de comprarme la Switch 2, quise iniciarme en Xenoblade Chronicles. Y entendí bastante bien ese impulso que me impulsó a ello. Es un juego que, de haberlo jugado de adolescente, estoy bastante seguro de que me habría forjado la personalidad. Tiene uno de esos mensajes que tanto me gustan, una estética preciosa y una historia que, si bien no me parece de sobresaliente, sí que me parece que es muy rica en sus temáticas.
Es un juego con mucha identidad, con un ritmo de desvelarte su lore que, a nivel personal, me gusta mucho, ya que consigue equilibrar la balanza de la curiosidad por el mundo y la información sobre el mismo. Cuando me llegaba a preguntar sobre las razones de por qué los mundos son así, poco después Xenoblade Chronicles me lo iba contando con pequeñas píldoras de información que me dejaban con ganas de más.
Me he quedado con la sensación de que es como si fuese un shonen, pero algo más emotivo. Lo cual no es malo, ni mucho menos; va al público que va y consigue adaptarse muy bien a ese objetivo. Y, a veces, lo que a uno le viene bien es, precisamente, revivir esa niñez más tierna.
¿A quién le recomendaría este juego?
¿Te gustan los JRPG y quieres estar más versado en ellos? Hora de jugar Xenoblade Chronicles, tiene ese tipo de estructura tan clásica que tienen muchos de su género. Merece la pena aprender el combate para embelesarte con todo lo demás. Si lo japonés te da urticarias, entonces aléjate de Xenoblade Chronicles.
