Un día, despiertas y ves una calle enfrente de ti. No la reconoces; no del todo, al menos. Pero, sin nada más que hacer y sin saber exactamente dónde estás, echas a andar. Y, de repente, notas un olor a café proveniente de la única cafetería de la zona. No ves mucho más camino, así que decides entrar a pedir algo y, también, a preguntar sobre dónde estás. Entonces, con toda la naturalidad del mundo, la camarera te dice que acabas de morir y que vas a pasar tus últimas 24 horas en esa cafetería.
Contexto
Necrobarista es una novela visual desarrollada por el estudio australiano Route 59 y lanzada originalmente en 2020 para PC, macOS y Apple Arcade. Un año después llegó Necrobarista: Final Pour, una versión ampliada que incorporó nuevas historias, mejoras visuales y varios cambios en la progresión del juego.
A efectos de este análisis, me basaré precisamente en Final Pour. Y esto es importante porque esta versión también eliminó una de las pocas mecánicas que tenía el juego original, algo de lo que hablaremos un poco más adelante.
La propuesta de Necrobarista se aleja ligeramente de las novelas visuales tradicionales. En lugar de utilizar ilustraciones bidimensionales acompañadas de cajas de texto, toda la historia está representada mediante escenarios y personajes en 3D, con escenas dirigidas de una forma mucho más cinematográfica.
Premisa
En algún callejón de Melbourne se encuentra La Terminal, una cafetería bastante peculiar. No porque su café tenga propiedades mágicas ni porque sus trabajadores sean especialmente buenos haciendo dibujitos con la espuma, sino porque es uno de los pocos lugares donde los muertos pueden pasar sus últimas horas antes de abandonar definitivamente el mundo de los vivos.
Las almas que llegan a La Terminal disponen de 24 horas antes de tener que continuar hacia el más allá. Y ahí es donde entra Maddy, una joven nigromante que acaba de hacerse cargo del establecimiento y que debe asegurarse de que todo funcione como debería.
El problema es que La Terminal lleva un tiempo acumulando una importante deuda de horas con el Consejo de la Muerte. Y cuando uno trabaja con muertos, juega con la nigromancia y debe tiempo literalmente vital, las inspecciones pueden ser algo más problemáticas que una visita de Hacienda.
Gameplay
Necrobarista es una novela visual y, como tal, la mayor parte de nuestro tiempo la pasaremos leyendo. La historia se divide en capítulos formados por pequeñas escenas tridimensionales en las que los personajes se mueven, cambian de expresión y hablan entre ellos mientras avanzamos manualmente el texto.
No tendremos decisiones ni diferentes rutas que seguir. Nuestra intervención durante la historia principal se limita a avanzar los diálogos hasta llegar al final de cada capítulo.
Sin embargo, entre algunos de estos capítulos podremos movernos en primera persona por La Terminal. Aquí encontraremos diferentes objetos y elementos del escenario que nos permitirán acceder a los recuerdos: historias secundarias centradas en personajes o sucesos relacionados con la cafetería.
Y aquí hay un pequeño cadáver de la versión original de Necrobarista. Durante los diálogos, algunas palabras aparecen resaltadas y podemos seleccionarlas para leer una pequeña descripción. En Final Pour esto no sirve absolutamente para nada, pero originalmente estas palabras formaban parte de un sistema de palabras clave y fragmentos que utilizábamos para desbloquear los recuerdos.

La actualización eliminó esta mecánica y ahora las historias secundarias se desbloquean simplemente avanzando en la trama principal. Las palabras resaltadas siguen ahí y podemos continuar leyendo sus descripciones, aunque muchas sean conceptos tan extraordinarios como «mesa», «café» o el nombre del personaje que tenemos delante.
Apartado técnico
Necrobarista cuenta con un estilo visual bastante particular. Tanto los personajes como los escenarios están modelados en 3D, pero utiliza colores planos, sombras muy marcadas y unos diseños inspirados en el anime.
Además, en lugar de utilizar las habituales cajas de texto de las novelas visuales, los diálogos aparecen directamente sobre los escenarios, como hacen otros juegos como MiSide. El juego cambia constantemente los planos, la posición de los personajes y el lugar donde aparece cada frase, haciendo que las conversaciones se parezcan más a una sucesión de pequeñas cinemáticas que a una novela visual tradicional.
La banda sonora corre principalmente a cargo de Kevin Penkin y Jeremy Lim. Y, si el primer nombre os suena, es porque también ha compuesto la música de animes como Made in Abyss o Tower of God. Necrobarista apuesta por temas generalmente tranquilos y ambientales, utilizando piano, cuerdas y elementos electrónicos para acompañar las conversaciones sin pisarlas demasiado. La edición Final Pour también añadió nuevas composiciones de Jeremy Lim y Kevin Penkin.
En cuanto a bugs, no me he encontrado ninguno durante mi partida. El juego tampoco presenta grandes exigencias técnicas y, salvo los pequeños tiempos de carga entre algunas escenas, funciona de manera estable.
Lo peor
Demasiada pausa
En Necrobarista, al igual que en la mayoría de juegos con cajas de diálogos, le tenemos que dar a un botón para que avance el texto. Pero aquí tenemos dos problemas: no tenemos cajas de diálogos y, además, todo Necrobarista está hecho con pequeñas animaciones que, especialmente al inicio, no sabemos si han acabado ya o no.
Y esto hace que haya muchos diálogos en medio de animaciones o pequeñas cinemáticas que, si hemos jugado a cualquier otro juego estándar previamente, nos mantendrán unos segundos de más quietos, sin hacer nada. Estaremos muchas fracciones de tiempo esperando a que una animación acabe cuando, en realidad, ya había acabado y tendríamos que haberle dado al botón de avanzar texto.
Le pesa mucho la falta de voces
¿Os acordáis de aquella infame escena de Pokémon Espada y Escudo en la que Nerio sale cantando, pero no hay nada de actuación vocal? Necrobarista es eso, pero constantemente. Evidentemente no le vamos a exigir a todos los juegos indies que usen doblaje, ni muchísimo menos. Sin embargo, en un juego donde se ven pequeñas animaciones de cara y hay tanta emoción en movimiento, la sensación es muy extraña. Súmale que ya no es que no haya doblaje, sino que no hay absolutamente ningún effort. Es decir, ningún sonido vocal como un quejido, una risilla leve, nada. Y tampoco sonidos de interacción como tal dentro del juego, únicamente la banda sonora.

En términos de gameplay…
No hay gameplay. Y sí, soy consciente de que una visual novel no es precisamente el género que más brilla por sus mecánicas. No obstante, donde en Slay the Princess prácticamente cada decisión que tomamos nos lleva a una ramificación distinta de la historia, en Necrobarista es que ni siquiera tenemos decisiones. La gente que se quejaba de Mixtape por su falta de jugabilidad se tiraría de los pelos con Necrobarista. Lo más parecido a gameplay que tenemos en este juego —desde que está la versión Final Pour— es elegir qué leer en los entreactos, porque fuera de eso, no tenemos literalmente ninguna influencia. Tengo la sensación de que este título funcionaría muchísimo mejor como un web cómic que como un juego.

Lo mejor
Maddy
Tenemos juegos como Spiritfarer, donde muchos personajes son súper amables, respetuosos y, al saber su situación, te dan ganas de tratarlos bien. Luego tenemos a Maddy.

Maddy sabe perfectamente que se encuentra con gente que va a pasar al más allá en 24 horas. De hecho, está sumamente acostumbrada a ello. Tan acostumbrada que no duda en simplemente ser borde y directa cuando alguien la molesta. Es un personaje que, si bien tiene su corazoncito, tiene la lengua bastante afilada cuando está hasta las narices. Y, en la situación estresante en la que se halla, eso serán muchas veces. Es algo que uno no se espera de un juego en el que se trata con gente muerta y, por ello, considero que es algo a destacar.
Los entreactos
Los únicos momentos en los que tenemos algo que podemos elegir, cogiendo la palabra con pinzas. Entre capítulo y capítulo, podremos investigar La Terminal e interactuar con objetos que están conectados a recuerdos de personas que hayan pasado por la cafetería. Ahí, podremos leer sobre historias muy interesantes y sobre el pasado de algunos personajes.

Varias de las historias de los entreactos son más largas que los propios capítulos del juego. Eso sí, salvo dos historias secundarias, todo esto será simplemente texto plano, sin animaciones de ningún tipo. Lo cual hace que esas dos historias secundarias sean todavía más de apreciar.
Contraste de emociones
Necrobarista no trata un tema mundano. Trata sobre la muerte, sobre gente pasando al otro lado, sobre aceptar el fin de la vida. Y eso, cuando involucra a un ser querido, es muy duro. Tan duro que no podemos controlar nuestras emociones.

Necrobarista es impecable en este aspecto. Habrá momentos en los que unos personajes estén fingiendo que están perfectamente para, acto seguido, tener un colapso mental admitiendo que no, que no están bien. Y esos momentos, lejos de parecer impostados, se sienten muy reales en el contexto de la historia en la que están. Aunque, eso sí, hace que le pese muchísimo más todavía la falta de actuación de voz que comenté antes.
Conclusión
Necrobarista es una historia que roza la tragicomedia en según qué puntos, con personajes carismáticos y con claros problemas emocionales, pero bien plasmados.

Pero, pese a ello, su ejecución está lejos de ser destacable si hablamos de un videojuego. El ritmo artificialmente ralentizado, la carencia de voces y efectos, unido a la nula intervención del jugador, lo convierten en una visual novel más bien pobre si la comparamos con lo que hay para elegir.
Opiniones del autor
Necrobarista me llamó la atención por su premisa, que me recordaba de cierta forma al anime Death Parade. Anime que me gustó bastante, así que acabé dándole un tiento. Qué sorpresa me llevé al ver que mi interacción con el juego iba a ser casi la misma que con el anime, ya que no tenía nada que hacer más allá de sentarme a leer.
Incluso en Dispatch, donde tampoco es que las decisiones afecten demasiado, tenía muchas más cosas que hacer. Si bien la historia no me disgustó, no puedo decir que sea lo suficientemente buena como para compensar completamente todas las demás carencias.
¿A quién le recomendaría este juego?
¿Quieres ver a un elenco de personajes que no saben gestionar sus emociones porque llevan años lidiando con la muerte? Necrobarista te gustará. Pero si eres una persona que juega asiduamente a visual novels, lo más posible es que eches en falta muchísimas cosas. Ahora, si la premisa te llama la atención y partes de la base de que no vas a hacer nada, entonces puede merecer la pena.
